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PALABRA MOVEDIZA
Su rugosa. Superficie. Es apropiada para las zonas desérticas. Donde. Su voz. Primaria. Aleja. El papel. De cuadrícula pequeña. Y le protegen las rodillas, y el daño al pecho. Con El silencio Que Trae Tenazmente opuesto. Alimento, vestido, abrigo, movediza criatura, extenuada. En la pluma. Raras veces.
Y La luz. Hasta las aves. Coleccionan. ¡Dónde la lluvia duerme!. Siguiendo un plan. ¡De puentes repetidos!. En los ojos. De los peces. Dibujados, popotes, semillas, varas, herramientas, tijeras, pinzas.
En las manos. De las almas. Diseñados, notas, cartas, apuntes, documentos de facultades varias. Siguiendo un plan. ¡De ilegible ritmo!. En lo más íntimo de una lenta fiesta, volátil, en lo más nublado de una rutina fácil, vibrando, al despuntar el centro del alba... ¡De la máscara sutil!.
Pa La Bramove...Diza.
Anónimo consuelo. Idóneo. Reclutando dramáticos finales. Disponibles. En la tribu de las sombras. Informes. En los torrentes de hienas. Mo Ve Diza... Letra sin calzado ni silla de montar. ¡Hecho de palabras!. Solo. Artículos de cuero. Piel veloz del tiempo... En la palabra movediza.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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TEJIENDO SENTIMIENTOS
Tejí al sentimiento de gratitud dentro del marco virginal del ave que mejor habla por la estrofa incapaz de ser animal por el desarrollo de la mano transparente cual si fuere un nido, un sonido articulado poco a poco, fermentado, incubando al dolor, forzosamente, sin darle aliento, mejorado, y obligado a trocarse en un alado pensamiento, cultivando, emprendió, sin ayuda un largo, y estimulante vuelo, surgido salvaje y suave, hacia el olvido.
Tejiendo Melodías desconocidas Con las faldas de los volcanes Joyerías y galerías enlagrimadas.
Así son los enemigos, de las piedras, una pesadilla de gorriones que dejan libre, al dolor, de quien lo embellece.
Tejiendo muletas a las emociones de los cabritos del año siguiente, del curso natural de laderas meridionales, y la utilidad más inmediata, tejiendo ideas absurdas, en los instrumentos de caza y pesca, un sueño del curso difuso de colmillos musculares y la inutilidad más lejana.
Sin el engaño exclusivamente honesto que se extiende al despedirse. Tejiendo Con la sonrisa de la primera sabiduría falsa bajo el secreto litro. Sentimientos. Sin la magnífica y escrutadora mirada de la feminidad intacta dócil. Tejiendo... Con la intención, agradeciendo los límites, transpuestos francamente.
En la magia de platos de peltre de respaldo, y con atuendo de etiqueta, verbal dueño del tequila, malabarista que al camello suministra jorobas, de pueblo con pinturas, y murales clausurados como turistas, por la tristeza móvil de la mesa, descocada, y agitada danza, hecha verso, y propietario de este negocio que no parece ni casa ni letrero.
Telar de sentimientos que se lanzan al mar viviente. De la manadas de monedas que corren. Por los campos bajo la piel. De los hombres. De los ahoras. Ensimismados. Tejiendo. ¡Solo egos!. ¡Solo sentimientos a los vapores!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Gosto de mastigar os prédios em noite clara só é vermelho o grito que dá nome à esquina quando é balada a metralha
Pássaro da noite só pia quanto aponta o número no cemitério a última canção de amor é no bordel porque todo o resto despareceu
Quanto mais mordaz a ironia mais aguda é a tristeza quanto mais intensa a fome maior o sentido da beleza
Pois se o coração é inútil sem amor declarado a loucura é admirada morto o artista finda rebelião quaternária palma bruscamante de armas no punho selvagem a verdade pouco importa se a razão urubuza vaidade café na xícara - o que é o desdém sem piedade?
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Poeta
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Felicidad pseudolumínica
En el lugar, del tremedal vivero, del pantagruélico suspiro de una sonrisa hubiera roto todas los trenes en la central, privilegiada, de los libros endulzados con miel, de repetida reimpresión del aderezo y barricada de vergüenza.
Por que la preceptiva que inmanente habita todo inocente hereje.
Por aquéllo del sistema de las convenciones con los ardientes labios, de la cláusula dolosa desinteresada orgía.
Por estéticos y dominantes que hayan sido los sueños de amantes, desparramados, desperdigados, en la insipidez, fosforescencia, en la separación de una violenta tempestad amor desnudo, paradigmáticos discursos, de lágrimas de tintas enamorada, dónde se mueven siempre los frutos del honor amalgamado, en el terreno de lo provisional y lo mutable.
La consecuencia más perceptible, pasión pasiva, de la distancia en escalones, corrosivo anverso, de ese mágico y brumoso amor , césped, huésped, áspid hasta el límite latidos codiciados de las posibilidades, cardinales, ordinales y del extrañamiento informal enriquecido, del morirse a medias.
Pararrayos Entrerrenglón, Elegíaco y Dionísiaco. Solo Luz....¡Licht, luce, lumiére, light!.
¡Luz imperfecta!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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NADA MAS AMABLE...
¡Que sea cada uno el rito rítmico ...de la era de los disfraces ...regente tierno ante todo, ...fábrica del altiplano orfebre!.
¡Que esté por el brocado viejo ...repleto de vasijas míticas ...y la creación conmigo, me dices, piramidal iguana!.
¡Nada más!.
Y no más que una doceava lagartija barrenadora, ...de veinte días, de cráteres en fiesta, ...en siesta, de sal sacrificada azúcar.
¡Nada más!.
¡Que se vuelva, creo, me dices, una fermentada fecha, de fértil abstinencia de papeles importantes del amor de las culebras, ...fruto de las orejas!.
¡Nada más!.
En barata, en oferta, y de remate, de lechuza, de canasta, de objetos liberados, y de ramas, por el ayuno de hojas secas, constelaciones, y que luego se vayan, hechos de jade en yema de huevo, sin ruegos, sin la versión completa de la marea, con la gravedad de las exigencias, por la superficie de las mentiras.
¡Nada más!.
Así se comprime. La capa membranosa. Del magnético parásito. Por las condiciones intramusculares. del método sintético.
¡Nada más!.
Abstenerse de aisladores, adherentes, enamorados del caucho, y de los que creen en los capilares, ultravioletas, en las partículas, independientes, en la ley de los reflectores.
¡Amable, amable, amablemente nada más!. Hay solo una capacidad ilimitada con la espera sublime subalterna con la frágil cualidad del Caos con la emblemática debilidad.
Y la flexible mueca. Por la saliva del guijarro tibio, un cuchillo, un rayo semidesnudo, en los dientes, y entre las sábanas, las piernas, la selva y la castigada risa, en la razón del rumor crudo, rubros arrebatados, y etéreas olas, con el poder de la desgracia, embriagadoramente amarga.
¡Solo, para la eternidad, nada más amable!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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AMOR REFRIGERANTE ASTRINGENTE
De Los Sentimientos radioquímicos. De Los Galvanoplásticos suspiros. A Mor Es...¡Saugflasche, poppatolo, mamadeira!. De Refrescos... ¡Erfrischungen, rinfreschi!.
Desde La pantanosa devoción. ¡Vitalmente silvestre!. En el sueño del axis mundi. De La inconsciencia inevitable. Del automóvil descarnado.
Descarado, cuando vienen los submúltiplos difusos. en los astros enamorados, a beber, a ordenar, el amor de los dragones, de los pobres, insalvables, regalando el paraíso, con esqueléticos perdones.
En la arcilla, en la luna, con el calendario en comprimidos, y el barro muerto, y duermen los ramajes, hojas equivalentes, de las fracciones, en cuadrados pensares, ¡Salvadores de los mismos dioses!. ¡De los escarabajos y gusanos!.
Y las monedas, ocultas, con los mágicos perdones, en las rodillas de los panteones.
Incapaces ordenadores y decimales. De la variación inversa. Productos del sentir hueco, humo, de pasión, en tres sesiones. y alumnos de las herramientas, de las cronológicas hipótesis.
¡Amor de las pulgadas intoxicadas!. ¡Compasión del alfabeto carcomido!. ¡Amor de las millas cuadriculadas!. ¡Compasión de música kilométrica!.
Con un reloj reprobado, por los pequeñísimos, minutos inmensos, segundos ligeros, en horas vanas.
Que cantan. Que castran. Que administran dosis crecientes. De crisis demenciales. De craso miedo. De vertebral ingenuidad de orugas.
Amor Que anula la consciencia de la carne. En Las horas antiguas.
Pronunciando el nombre, de crónicas lesiones, en esta noche oscura, estrella, del nombre que suena hostil.
Más lejano, que nunca. ¡De la consciencia petrificada!.
Más lejano que todas las estrellas. ¡Del sutil festín!.
Y más doliente, de los opuestos, de los semejantes, de los hombres, indefensos. Ante los inclementes perdones de la consciencia pura.
Entre la mansa lluvia, que del océano sangra.... Grillos y colmillos, amoor refrigeeerante.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Después del destino...
Mucho antes de mendigar esperanzas Antes qué ninguno ¡Nos marchamos por el no se vuelve! Sin reproches macilentos, escollo ni armella. Sin partir la llama, ni la lluvia, ni llamar. Mucho más orilla qué valla.
En el después Sin esconder el pecho, lecho, estrecho, Solo ¡Llevándonos la muerte completamente! Con todo el aliento por delante Nada de fragmentos Nada del jamás ¡Con el destino añejo de cualquier historia! En el después...
¡Resueltamente! Con el último silencio primero Con el dentro y el fuera Con el círculo y el triángulo...
¡Por dónde ardió el destino desterrado! Y dónde triste nace ignorado ¡Toda la nada en su afán de ser algo! Y dónde aguarda el secreto Del hogar del abismo del tumulto del tiempo... Después del destino Ungüentos, perlas, raíz de abeja hoja, Miel en rebanadas, sal sonora, culto exento, Ejemplo de ajuste al horizonte Ejemplo de propiedad íntima y solitaria Sin el menor intento de ser didáctico ¿Dónde, adonde, parten los dóndes?
Donde Puede un sin embargo...¡Quedarse! Donde Puede decirse un antes...¡Nunca!
Después... Después... ¡Cómo aquélla vez! Por El destino ¡Cómo aquélla, uva, hubo, humo, luego!
¡Qué es y qué fue!
Tiempo, sin más ni más Reloj del propósito de fuera Y que... Fue añejo y vino nuevo Y qué... Volvió a ir de siglo en siglo Revestido... ¡De triunfantes despojos libre! Investido... ¡Del estruendo sin sentido!
Después de perder todo De lo qué de nada somos dueños ¡Solo queda todo el destino! ¡Solo, destino, solo! ¿Y el después?___Seguirá siendo después.
Y Sí hay alguien que lo dude ¿Quién es ese alguien? Y ¿Quién, a quién duda, y cuándo?
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez.
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Poeta
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ENTINTADOS INSÍPIDOS
Con la estrofa estéril. La inconsciencia esculpe un hueco. En la mercancía de un verso. En la sonrisa de un búfalo. En la perfección de un veneno.
Insípidos. Tintos y empapelados. Inversos labios en la memoria. ¡Vientre de letras olvidadas!.
Cómo... ¡Somos hoy, muchos, ahora, somos hoy!. Insípidos mañanas. En la humanidad agónica del hueso. En la humildad amarga del hielo. Alfombra en sangre____¡Cielosombríos!.
Entintados... Por el huracán alborotado. Los brazos de vidrio cubren hierbas. En el himno azul del suelo fúnebre. En el cadáver melancólico de las corbatas. ¡Con la risa qué desangra!. La misma camisa y fragmentario anhelo. ¡Por la vela ciega de plumas mudas!.
Pálidas letras mercenarias. Tintas insalubres de la inconsciencia. Con el templo al gusto del gusano turbio, la cosecha, estéril, enderezar del vapor, la siembra, viscosa y pegajosa tijereta. ¡Templando podridos aluminios!. Privilegios cercenados y ácidas pestañas. Libros. Ni aún por el final de los inicios.
Entintados y ahogados mil recuerdos. En la seca sangre. Insípida. Del cedro, sauce, ciprés, álamo y hermanos.
Ven los higos, los nogales, los almendros. Solo escombros. En las hermosas tumbas. Intercambiando, cadavéricos, argumentos. ¡Venenos!. Ya insípidos, ya tintos. ¡Vidrios, banderolas!.
Vigorosamente fracasados. Libros, versos, letras y silencios. En el cielo. El cielo. ¡Por volar el topo, se envolvía!. En el pantano. El pantano. ¡Por cantar la garrapata, enmudecía!.
En la tinta. Palidecen las consciencias. En el sabor. Se encerraron las montañas. En el olvido. La sabia tierra murmuraba. En la bruma.
Insípidos latidos de letras ofuscadas. La mayor de ventas parte. La memoria enmudecida gárgola. Néctar frágil dádiva lámina. Entintados entraron. ¡En la danza del fúnebre paisaje!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Al autómata desrealizado
Cuando el pasado invade turbio. Al futuro transparente. En otra cosa. En otra hoja sin otoño.
En un debilitado infierno. Por el invierno perturbado. En la tierna primavera.
¡Anónima!. Petrificada como aquél enamorado hielo. Petrificado en el último segundo. ¡Apasionado!. El Autómata Desrealizado...
¡Autómata!... ¡Autómata!. En En el peor futuro hecho polvo En el mundo Encerrado En el estupor pavimentado. ¡Qué invade techos y paredes!. Lechos y cucharas, radios y tenedores. ¡Con el televisor enfermo!. No lo duda ni el lápiz extraviado, ni la esquina menos importante, ni el defecto menos ordinario.
¡Autómata desrealizado!.
Donde mueren los instantes. En un momento. En el mundo primordial de las almohadas. En la esfera triangular aguja. Del trozo del mundo deglutido. ¡Haciendo sentir mucho y pensar poco!.
Haciendo Sentir Mucho Y Pensar Poco. Pensar. Y mucho sentir.¡Automáticamente!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LA SIEMBRA ERRÁTIL
Es En la Humanidad El Humo humano.... Menschlich, umano, human, humain Rauch Fumo... Fumée, smoke... En la humanidad errátil .
La Siembra Es un himno pequeño de alacranes, Categórico, Errátl huerto de veneno gigante y extraño, Cosecha, ¡Que anuncia mil terrazas abandonadas!. Intrincado, en la noche de jinetes con espuelas de cobre, desgarbado, dentro del alma una aurora, fulminante, y serpientes cristalinas en estas, páginas, serpientes, qué son de ese himno hijos, luces que claman entre cadencias del aire telegramas y acordeones que se dilatan, en las voces mojadas, en las últimas sombras, con las esquinas que quieren, escribirle, al tiempo, del duro siglo, del hombre traspasado ...
¡Sembrado, sembrado!.
In Util... Mente ¡Calzado!...Schuhwerk, calzatura, footwear, chaussure.
Desgarrado, domando el bosque rebelde, dos veces desolado, con el acento mezquino del idioma, del ganado enajenado, con palabras en la maravilla solitaria de un temblor vago, que fue a un tiempo, corazón intacto, campana soñadora, aventura de suspiros y risas, inocencia de colores y notas.
Errátil Es ...
Pero en vano hace piruetas, la fortuna, la tropical cabellera del rastrillo, qué es luchar, con la nada entre vacíos, que no con el ruido del océano, dónde no hay cifra de olas, en los brazos de la tierra.
¡Por la humana siembra, equivocada, siembra, humana!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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