Poemas de nostalgia :  Madrugada Ex-alumna
Fugaz, vendedora de claveles

Medallas amarillas desgranadas

De sueños y manteles ataviada


Llegó su invitación como paloma

resabio de jornadas veneradas

Nos fuimos a su mesa emancipados

de tejidos y discursos ya gastados


Asistimos lentos, solitarios,

Ingenuos persistentes

Elitarios

Inquietos y tozudos

Soñadores

Algunos mesurados como un piano


La pausa coloquial fue sin censuras

Enarbolamos fe en el hombre

Nos embriagó más que el vino,

la aventura


Una oda a la amistad

Una bengala

Oasis de trompos o campanas

Reencontrar otra vez las carcajadas


Madrugada ex alumna,

Amiga es su vertiente liberada

Ideas que brotaban ateridas

Pretencioso soñar

Líneas furtivas

Confianza en ser aún alternativa


Brindis final

Ronda ligera

Mesa ex alumna

Pasajera


Luego,

cada cual a lo suyo

Sus quimeras

Las mujeres, los hijos

Y esta espera


Madrugada ex alumna

Azul anfitriona

De vinos zarandeados

Con su collar de prosas

Con su proyecto endeble

lastimada de sol y abrazos

se ha esfumado.
Poeta

Poemas de nostalgia :  requiem sombrío
[/b]REQUIEM SOMBRÍO... (en mis noches de inmensa nostalgia)


La muerte es una dama descalza
que me acosa y me persigue
Con su ajuar de encaje negro y talle largo.
Acecha presurosa mis pasos lerdos
Haciendo girondinas sobre mi cabeza atolondrada.
Siento su hálito ardiente surrándome detrás de las orejas.
El mortecino odór de sus manos seductoras
Cuando se posan sobre mis hombros desnudos
Me desgarra adentro muy adentro
De mis tripas y sus humores.

La dama se abalanza sobre mí
Apurando mis proyectos detenidos
Y en mi reino de sombras
Me hace preparar un equipaje ligero
Para un viaje tenebroso y sin retorno
En el que se lleva ropa sin bolsillos
Y se ausentan los zapatos de charol.

Para subirme al patético vagón
Y rendirme al enigmático emisario
Con su peregrina invitación,
Se requiere apuntalar
La inexorable levedad del “ser”
Y a la insoportable transparencia
De la vida cotidiana
Vivida sorbo a sorbo
Rigurosa examinación final
Que moldea este REQUIEM SOMBRIO.
Con este talante de levedad
A la manera de "Kundera"
Trato de deshacer el equipaje innecesario
Que me obligó a vivir al ras
De la tierra abrasadora.

A la vida le perdono:
La inclemente prontitud de los eventos
Que se sucedieron para brindarme “madurez”

A la vida le perdono:
No haberme colocado en el grupo
De los que nacen con fortuna,
De los que tienen hijos obedientes
Y agradecidos,
Amigos consecuentes y comprometidos,
En el grupo de los que tienen las mujeres
Que desean tener,
De los que no estudian
Y triunfan en la vida.
De los que comen lo que quieren
Y no sufren de colesterol,
Con sus mujeres crédulas y anodinas
Que jamás preguntan mucho
“tu me quieres? A cada rato y cada instante.

A la vida le perdono:
Haberme enseñado que la soledad es mala
Y que el placer exige siempre
Una moneda a pagar.
Que aquello que tiene cualidad de duradero
Sea lo que dure menos.

A la vida le perdono:
Haberse dejado ver
Sólo como un viaje horizontal
Desde el nacimiento hasta la muerte.
Que el dolor dure más que el placer
Y que las situaciones en que debiera
predominar la “Gracia”, el don no merecido
sea donde el legalismo controlador
escoja para asomar su horrible y fea cabeza.

A la vida le perdono:
Que sea tan barata y tan distraída
Al punto que cualquiera dispone de ella
Sin permiso y sin tarifa.

A la vida le perdono:-claro que si-
Que se extinga apenas uno se muere
Y que el concepto de Huérfano
Se haya desparramado por doquier.

A las mujeres que me amaron les perdono:
Haberme dado tanto amor
Hasta la medida de malcriarme.
Les perdono no haber sido más pacientes
En esperar el toque mágico
Y más raudas en aborrecer
Mi aliento cálido
Repleto de flema y confesiones.

A las mujeres que me amaron les perdono:
No haber separado nunca
El afecto de la protección
Y que hayan embalado en una sola caja
A la querencia y al amor.
Pero sobre todo:
El no haber entendido a tiempo
Que las relaciones NUNCA colmarán
la suficiente dosis de fogosidad
Y amor romántico
porque siempre se querrá mas

A mis amigos les perdono:
Su falta de bochorno y de vergüenza
Cuando valoraron la amistad
De forma tan pequeña
Como para que cupiera
Dentro de una billetera.

Les perdono la adulación
Con fines premeditados,
El juicio apresurado y la sentencia
Extemporánea y destemplada

A mis amigos les perdono:
El permitirme contemplar
Sus espaldas relancinas
Cuando emprendieron retirada
En el momento en que la cercanía
Pesaba más que las acciones y palabras.

Les perdono no haberme usado más,
No haberme comprobado mas
En mi servicio comprometido
Y no haber creído nunca que podía
Por ellos caminar la milla extra
Llevando en mis lomos su carga adusta.
El no dejarme demostrarles nunca
Que sus hijos en mi mesa
Derecho tenían de beber conmigo
El vino dulce de mis bienes y virtudes,
Y a partir conmigo el cotidiano pan
Serían siempre dentro de mi entorno bienvenidos.

A mí me perdono:
No haber pensado nunca
Que la vida grata
Comenzaba cuando al fin dejamos
De pensar que existe una mejor.

Me perdono: no haber apreciado a tiempo
Lo que ya es,
en lugar de ansiar lo que podría ser.
El no haber dicho en paz
Lo que tengo es suficiente;
Tal vez no sería hoy un estafado más
Por haberme dejado seducir ladino
A escaparme galopante
De la inexorable realidad.

La dama de negro me constriñe.
Me apura con sus guiños
Y me convence de aceptar su invitación.
Los turíbulos y pebeteros
De las pompas funerarias
Empiezan a crear una espiral de atribulados pensamientos
Por la proximidad de mi partida
El ambiente impregnado de fragancia fénica
Por el incensario animoso
Y el ocre trasnochado de los tulipanes marchitos
Invaden mi torrente respiratorio,
Y de mi paladar resulta
Un asco ácido por el aire aformolado
Y cargado de cera derretida.
Los candelabros y mecheros
Con sus fumarolas lánguidas
Bailan una suerte de danza de la muerte
Que refleja contra la pared
La transitoriedad de la vida desde
Este lado de la eternidad.
El viaje largo y oscuro
A través del valle de sombra de muerte
Semeja el curso de un túnel infinito
Que resuelve su salida intempestiva
Cargado de mucha expectación
Y destellante luminosidad.
Que habrá mas allá?
Cuánto diera por saberlo...

Francisco A. Barreto




Poeta

Poemas de nostalgia :  UN CORAZON QUE NO LATE
Sembrastes en mi un sueño
que invadió toda mi mente
la música sonaba al aire libre
mil mariposas coloreadas revoloteaban
el arco iris bailaba de lado a lado.
Las gotas de lluvia caían en concierto,
el arpa sonó a lo lejos presagiando tormenta
las nubes se cargaron de color oscuro
los sonidos de la selva acallaron
el río enfurecido amenazaba con desbordarse
y la lluvia caía suavizando en tierna caricia la madre tierra.
Así mis sentidos se nublaron de repente
mi pecho parecía reventar de dolor,
todo oscureció, la luz desapareció.
Cuando volví en si
había despertado otra persona,
el corazón no latía se había detenido
y en carrera el amor huyó despavorido.
Me siento inerte, no siento
arrancastes el amor de raíz
te borrastes de golpe de mi mente,
ya no reconozco tu nombre, menos tu persona
es como si de repente hubiera muerto.
Dónde estás corazón?
te llamo y no lates
te fuistes para no retornar
llevándote contigo para siempre el amor.
delfin
Poeta

Poemas de nostalgia :  GENTIL CABALLERO
A ti buenmozo caballero
con aroma a lontanaza
a ti vuelan escapando de mi mente
los versos al galope como indómito potro.
A ti vuelan mis versos allende tierras
que tus castizos ojos leerán
porque tus eres hielo que crispa la piel
y eres fuego ardiente embriagador de amor.
Tu fuerte fígura varonil
emerge cual caballero de la mesa de Arturo
arrancando de mi pensamiento escondido
la chispa de fulgurantes versos.
Eres galante caballero de la madre patria
a ti vuelan cantando con señorial decoro
mi verso puro de ritmo soberano
que ilumina en el fondo de la mina de oro.
Permite pues, gentil caballero
ofrecerte el mundo de versos míos
si yo tuviera un cosmos que ofrecerte
te daría un corazón y el verso mío.
Ante tu presencia mi alma se turba
tu fígura varonil impone prestancia
pero descubro en el fondo de tu ser
en luminoso arcoiris de colores
la pretenciosa humildad de un alma generosa.
A ti hidalgo caballero
vuelan los versos que escapan de mi mente
como lluvia mañanera que riega la tierra
y como sol ardiente que calienta el planeta.
delfin
Poeta

Poemas de nostalgia :  AMORES INOLVIDABLES
Hay amores inolvidables,
otros pasan sin pena, ni gloria
muestro amor fué de esos que se extrañan,
y yo quede cautivo de tus delicadas manos de seda
porque al tocar mi cuerpo
hacías que mi cuerpo se erizara de cabeza a pies.
Aún recuerdo las largas horas de amor
que noche a noche solíamos tener
yo estrechando tu cuerpo tembloroso de pasión
y tu besándome dsenfrenadamente mis labios
y yo goloso de tu boca pedía más y más
eramos como dos locos en un oceáno de infinito amor.
Pero un día sin avisar te fuistes
tan silenciosamente como cuando aparecistes en mi vida,
no logro saber qué pasó para que tomarás esa decisión,
tan sólo sé que me haces falta.
Te busco en cada amanecer
pero el sitio de la cama está vacío
daría todo lo que tengo por volverte a tener
la pena de tu partida me ahoga
quizás la distancia y el tiempo hagan el olvido.
Cierro los ojos e imagino
tu escultural belleza corporal,
tu piel blanca suave como aterciopelada
en los ojos una mirada profunda,
unas piernas exquisitamentr, torneadas
y en el pecho tus turgentes senos llenos de néctar.
Me hechizastes con tus portentos
para luego irte
dejándome en la boca un sabor amargo
y por siempre prisionero de tu amor.
delfin
Poeta

Poemas de nostalgia :  Vueltas...
Gira y gira la rueda,
creo que se esta dañando,
la rueca de la vida,
poco a poco se esta acabando,
nadie parece detenerla, no,
nadie parece asustado,
de tantas vueltas que ha dado,
a veces creo se ha pinchado,
por eso todo esta tambaleándose,
todo parece de cabeza,
nada esta en su lugar,
todo es un caos de siluetas,
busca, busca la rueca,
equilibrio para seguir parada,
pero a nadie le importa,
se siente desgraciada,
y vuelven a nacer los mismos,
y mueren mil veces algunos,
se repiten los mismo patrones,
se predicen los mismos augurios...
y las hormigas se devoran todo,
incluso en huracanes a los niños.
Poeta

Poemas de nostalgia :  patria
patri
te recuerdo
como quien recuerda
un gran amor
pues tienes en tus adentros
lo que mas amo yo
mi familia y mis recuerdos
recuerdos de amor
los ma bellos momentos
que la vida concedio
y en tu firmamento
la figura de pasion
asi como los muertos
que entregados con pasion
dieron todo por entero
defendiendo con amor
ami patria y ami pueblo
que es un pueblo de Dios
y por eso mas te quiero
y me lleno de ilusion
cuando tarareo
aquella hermosa cancion
de mi compatriota
luis enrrique el cantautor
quien canta nicargua nicaraguita
una bella cancion
o soy de un pueblo pequeño
peuqño como un gorrion.
Poeta

Poemas de nostalgia :  Te pienso
La noche me encuentra
Meditabundo y en silencio
Recostado en la cama dejando divagar los recuerdos
Lo primero que se dibujo en mi mente
La manera en que te conocí

Tu caminar siempre de prisa
En ese loco afán de tratar de ganarle tiempo al tiempo
En un lapso de nuestro destino inquieto
Tropecé contigo, sonriendo me prendí de tu mirada
Mi mente lo quiso evitar, pero el corazón agitado estaba

Tan pequeña era la distancia de tu cuerpo y mi cuerpo
Que el aroma a tu perfume me invadió por completo
Aquel calor que me envolvió al mirar tu cuerpo
Sensaciones nuevas al roce de tus manos con las mías
Tus manos aterciopeladas y tibias

Mi imaginación producía mil luces al sentirlas
Mi corazón loco se volvía
Fue solo un instante, eterno parecía
Y al escuchar tu voz, en sueños me perdía
Todo termino cuando te perdiste entre la gente
Y hasta hoy no has vuelto a mi vida

Poeta

Poemas de nostalgia :  SOLILOQUIO
Poeta

Poemas de nostalgia :  tardes de verano
Verano ¿Dónde estas?
No te vi llegar
tu abrazo ardiente
no toco mi cuerpo.
Aun me siento frio.

Verano ¿Dónde estas?
Donde se poso
el susurro de tu aventura
que a mis oídos solo llego
el retumbante sonido de mi fracaso.

! Verano ¡aparece pronto
que de tu calor necesita mi alma
y del amor de tus tardes
Mi corazón

Pues se perdieron ya
de mis recuerdos
aquellas aventuras de las que
profesaba mi boca
(Aventuras de una tarde de verano)

¡Verano ¡ donde estas
regresa que necesito
que me levantes una vez más
de la miseria más melancólica
A la que ha ido a varar mi corazón
Poeta