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No puedo encontrar las respuestas que busco, sigo andando sobre las rodillas, doblegado por el peso de mi propia irresponsabilidad, que alguien me ayude a ver porque no puedo hacerlo solo, no busco nada y aun me pregunto si cambié, he intentado de todo pero todo se siente igual, nada se siente como cuando puedo volar, pero mis memorias destrozan mis alas haciéndome caer a una oscuridad tan profunda que mi llama nada alumbra, a un lugar tan maldito que mi voz no produce sonido y mi nombre no es pronunciado por nadie, un río en el que me aferro a mi voluntad para evitar ahogarme pero la corriente de mis recuerdos y mis errores es tan fuerte que apenas me mantengo a flote, y vuelvo a volar y vuelvo a caer, la espiral nunca termina, o no lo quiere hacer, y aun no tengo la fuerza para volver, a veces siento que solo vivo para salir de ahí, para buscar un lugar mejor, pero recuerdo que soy escritor y las letras me elevan hasta alcanzar el séptimo cielo para después bajar de nuevo, y no lo puedo evitar, cuando creo que he logrado avanzar noto que a mi alrededor hay algo familiar y me doy cuenta de que todo ha vuelto a empezar, y siento la lluvia caer sobre mí, mientras espero poder correr lejos, vivir de nuevo, llegar a viejo muy lejos de este ciclo, de esta espiral que nunca termina de recordarme que no tengo la fuerza suficiente, necesito encontrar una salida, mas no un escape, darme cuenta de que mi voluntad no está perdida, solo me desconcerté, desperdicié el tiempo como si me fuera infinito, malgaste el fruto bendito y ahora estoy maldito a volver a empezar, pero no desde cero porque el tiempo no puede regresar, y sin embargo en mi corazón hay más que fracasos, hay sonrisas y abrazos, hay amigos, hay ojos sorprendidos y alegres de verme una vez más, quizá sea por eso que no me arrepiento de todo lo perdido, porque también hay cosas que he ganado en el camino, y más de una persona a la que no quiero olvidar.
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Poeta
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ENSIMISMADO
Por Detrás del tiempo jinete Del cojín gelatinoso Quedó. Bebiendo del infierno el no saber Quedó.
Anhelando del placer el no saber. Sin sombra dúctil. Cabalgadura. En los años flexibles. Solitario. Jinete.
Entre puertas de atónitos engaños Rehén Entre puertas desvanecidas Magnífico escándalo monótono Al subir Sufriendo la profundidad del océano Y tomar la codicia de la montaña. Y ahogarla bajo el zapato del viejo lago.
Jinete De metal la sonrisa llevaba En el hombro de seda la sombra Por debajo del ocaso Cuándo el tiempo su olvido espera Por encima del acaso. El Jinete. A ratos perdidos Y el máximo vacío En sí, por dentro, en sí Sólo el jinete ve su sombra solo.
Exhaustivo Con el más íntimo después Exhalar Con el menos oculto secreto Sueña Con lo mínimo del nunca No embargante.
Sueña, sueña, solo sueña en sí. El Mismo, sueño que lo sueña, a él. Mismo.
En Sí Sueña ¡Qué desaparezcan los invisibles!. Donde las nubes dibujan los peces. ¡Hasta no poder más!. Donde los árboles sueñan las aves. ¡Jinetes de nubes!. Y pálidas agrias sombras. Detrás del tiempo alevoso. Del campo desierto y ciudad dormida.
Así A ésta sencilla respuesta Fue a buscarle mil preguntas Así A esta compleja salida Fue a encontrarle mil entradas.
En sí mismado. En sí. Mismado. El Mismo En Sí. Y así quedó. Al escuchar los colores del tiempo. Y destejerlo. Al anudar los dilemas del antes. Quedó. Jinete trepidante. ¡Solo rehén de sí mismo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Por vezes, nas noites amenas de Verão, quando o corpo, cansado de se revoltar procura a calma serena e fria da branca lua, o veludo azul do céu acolhe-me no seu regaço.
Os bravos monges cavaleiros perseguem, ardentes de desejos As lindas princesas árabes… E ouvem-se risos, nas douradas planícies.
Na luz parda e clara que antecede o nascer do Sol Quebra-se, de súbito, o feitiço. No chão, os cacos de outra ilusão Jazem, ferindo os sentidos.
MRLEAL - Março 2012
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Poeta
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A veces he mentido y he dicho la verdad, amé con devoción y quise con desgano. Compuse canciones a quien no las quería, y las negué a quien más las necesitaba.
Dije nunca más, y volví a intentarlo, juré poner el cuerpo y perdí hasta el alma. Salí a perderme y siempre supe volver, compré cariños que no me hicieron bien.
Cuando me amaron, apenas si quise, cuando amé, gracias si me quisieron. Cuando me quedé sin ideas nuevas, siempre desafié una hoja en blanco.
A veces lucho y venzo, a veces me rindo, gano una batalla y pierdo diez guerras. Otras tantas te hablo y no me escucho, otras pocas puedo ser yo mismo a solas.
No siempre hice lo que dije y viceversa, fui ateo fiel, y he rezado entre lágrimas. Fui original al escribir y me he copiado, no todo lo prometido lo quise cumplir.
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Poeta
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Caminos sin destinos, el destino es cada parada en el camino. Una pequeña historia, un retazo de alegría entre mis brazos. La mala educación despertando nostalgias de un niño abandonado.
Tantas preguntas y el tiempo que nunca llega a contestar. El tumor de los años ha llegado para crecer en mis sienes. Tal vez, algún día, sea lo que hoy sólo sueño ser.
Tanto intento trunco, siempre por tu culpa, tu grandísima culpa. De chico he aprendido tus oraciones para hoy sentirme sobreactuado al rezar.
Cielo gris, domingo sin almuerzo, el descanso quemando sus naves. A escribir cien veces y con buena letra todo aquello que no debo y aún sigo pagando.
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Poeta
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Hay que reírse por reír, reírse de las sombras en el espejo, reírse de las verdades que nos escupe, reírse de tantas lágrimas de cocodrilo.
Hay que reírse de tanta cara seria, reírse por liberar la carcajada, reírse por detener las lágrimas, reírse de la suerte mal parida.
Hay que reírse hasta que duela, hasta que se despierte el alma. Reírse de lo que está prohibido, reírse de poder jugar con fuego.
Reírse de los que rezan y escupen al cielo, reírse con el diablo en la mesa de algún bar. Reírse de los que venden Cristos de mala reputación, reírse la muerte certera y darle la espalda.
Hay que reírse de las mentiras que hacen tanto mal, que hacen tanto bien. Reírse de los abrazos fraternos que clavan espinas en la espalda.
Hay que reírse por no llorar, reírse porque tal vez, ya no quede nada más que hacer.
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Poeta
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Mujer de espuma, nacida de las aguas del mar surges imponente entre la bruma, una diosa que en el piélago va a morar.
Luna diáfana, su luz ha dejado apagar. Castillos de la mañana las nubes procura abarcar.
El cielo apacible con su resplandor de colores pardos, alumbra la inmensidad compasible con el atardecer a su resguardo.
Dentro del océano sosegado dos amantes se van a encontrar. El rey del mar ya ha anclado, a la mujer espuma, él quiere amar.
Y abrazados tiernamente en un idilio de un acuático romance. ¡Juntos estarán eternamente! Serán vistos cuando la marea descanse.
Julio Medina 7 de octubre de 2011
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Poeta
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Camino del tiempo todo en destiempo holgado, transverso, sendero inmenso furioso está el viento ¡qué contratiempo! Sin claudicar esfuerzo sigo en ascenso.
El horizonte lejano silenciado lo allano vagando en la lobreguez sin rumbo fijo, camino rastreando un paraje cercano donde el arrumaje del alma retorcijo.
Distancia demasiada incomprendida que tuerces la existencia ¡qué pena! Envías la nota insufrible, entristecida de un cariño que esparce como la arena.
¡Y se la lleva el viento a los confines ocultos! Rasgada de sentimientos, los que gimen de dolor y deambulan por la senda sediciosa del tumulto, imponiendo la distancia que causa temor.
Julio Medina 16 de octubre de 2011
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Poeta
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CERRAR LA BOCA.
Los años me han enseñado, que debo cerrar la boca, no así, ante las injusticias y las traiciones, hay quien me tiene aprecio, pero otros ni quieren verme, sincera extiendo mi mano, a todo aquel que me pide, pan y agua.
Camino, con la cabeza erguida, pisando con seguridad y fuerza, cuidándome las espaldas, no vaya a ser, que en un descuido, me den otra puñalada.
Soy honesta y trato de ser prudente, le pido a Dios, que guie mi actitud, y mi pensamiento, para no perder el juicio, para poder recordar, y asi jamás olvidar, que debo cerrar la boca. B E N D I C I O N E S…
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derecho Reservados.
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Poeta
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EN EL CANDOR DE UN COLOR
En este paseo de plácida quietud, donde los sueños se hacen realidad - imposible percepción del alma-; donde los murmullos se mezclan con tu voz y con el sabor de la ternura los siento; una brisa me lleva a ninguna parte dejando el presente prisionero del ahora.
Son mis manos, abrazadas por el viento, las que sienten la belleza del instante; las que llevan entre sus dedos, -memoria de pasión- tu nombre envuelto de emoción.
Mis pies de tanto vagar cansados ya, los que abandonados a la suerte del camino, van siguiendo la estela de un pasado, en esta senda pintada de esperanzas.
Es mi alma, oquedad insondable, – tantas veces cara oculta del lamento- la que habla en su silente estar, la que ilumina mis días dejando, prueba intangible de su grandeza, todas las respuestas escritas en el candor de un color.
(jpellicer)
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Poeta
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