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Cuesta 1:11
Habia una Niña llamada tess que sin querer escucho una conversacion Eran sus padres que aflijidos hablaban en la otra habitacion Llorando comentaban que Su hermanito andres un milagro necesitaba Ella corrio a Su cuarto quebro La alcancia que en la mesita de noche se encontraba Entre Los pedazos de porcelana 1:11 Eran la suma de las moneditas Corrio hacia la farmacia tan rapido como permitian sus piernitas El farmaceutico yacia charlando con una persona muy entretenidamente Tess trataba de llamar Su atencion y se volvia impaciente Decidio sacar una monedita y fuertemente la puso en el mostrador Eso fue suficiente para interrumpir al señor hablador El hablo con un tono molesto que quieres niña no ves que estoy hablando con mi hermano de Chicago Quien tengo mucho tiempo de no verlo Mi hermano esta muy enfermo cuanto cuesta un milagro por que quiero Obtenerlo Que dices niña? Aqui vendemos medicina solamente Cuanto Cuesta un milagro ella pregunto muy tristemente El hermano del farmaceutico pregunto prudentemente Que clase de milagro niña estas buscando? Mis papas dicen que algo esta creciendo en la cabeza de mi hermanito y que solo un milagro lo estara salvando Tengo 1:11 centavos quiero comprar un milagro y Si falta dinero ire a casa por mas Aquel hombre era el neurocirujano Carlton Armstrong Que entre Los mejores se destacaba mas El dijo que councidencia este milagro Cuesta precisamente 1:11 centavos llevame a tu casa quiero ver a tu hermano La niña obedecio y lo llevo de la Mano El doctor extrajo el tumor de andres y todo lo hizo gratuitamente El niño mejoro y recobro Su salud rapidamente Despues de Los acontesimientos Los padres de Tess comentaban entre si Que bueno es Dios Si el doctor no huviera donado sus avilidades cuanto este Milagro me huviera costado a mi ? Inmediatamente tes le dijo papa costo 1:11 centavos por que eso fue exactamente lo que yo le di!!!!! Dios es fiel siempre!!!!!!!
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Poeta
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LA PRIMERA REGLA
Centelleaba antes de materializarse en aquel gigantesco museo de... anillos gravitatorios. Estaba, encriptada con cadenas de aminoácidos, y al fondo molecular del pasillo en él, párpado del humanoide que acaso ignoraba el significado primordial por diez milisegundos, legiones de historias tenía acumuladas en la macromemoria de hilos frágiles, en la consciencia biomecánica al momento de penetrar la telaraña del tiempo y tener la oportunidad. ¡De ver la primera regla!. ¿De piedra, hueso, madera, barro recocido? ¡Vaya!___Estaba empeñado en admirarla, hacía tanto que se olvidó de sí mismo, entre las guerras impulsadas por los instintos colectivos de civilizaciones colocadas ahora en los tableros tridimensionales de las vitrinas holográficas...
Finalmente se sintió robot de nuevo, y un estremecimiento recorrió cada fibra óptica de sus latidos rítmicos.
Bajo la superficie deambulaban asteroides peligrosos y manipulaban, casi toda la comunicación en los depósitos del cuaternario volumen apergaminado con unos extraños, caracteres. Al menos dos cientos de veces había intentado comprender las figuras humaniformes parlantes. que explicaban de medidas, en metros y millas, de metales plásticos y rectangulares artefactos.
Movió al silencio con cautela, en el océano de sus dudas, como puntos luminosos y exploradores, y navegaba su visión transdérmica sobre unas palabras. La primera regla. ¡No era material!.
Era una idea, que había estallado en un millón de pedazos en... Mil mundos y de ella quedaba una estela tenue que tal vez pudiera ser útil.
Leyó y una sonrisa atónita iluminó ese instante...
"La primera regla es no dañar"
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Tengo miedo, eso lo sé, miedo de perderte, miedo de no estar a tu lado.
Tengo miedo, no cabe duda, miedo de morir, miedo de no dormir.
Tengo miedo de perder, tengo miedo, sin duda alguna, miedo de la muerte, miedo de perderte para siempre.
Tengo miedo, miedo a la oscuridad, miedo a la soledad, no cabe duda, el miedo me invade, llega a mi alma, sin ninguna advertencia.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Así que, no soy nada, tu tomaste algo de mí, ahora has desaparecido. Estás justo donde yo te quería, dijiste que lo querías, bien, ahora dame una razon, para que no mates este corazon. Tu cabeza tiene ideas, algunas puras, otras siniestras, en este juego del amor, ganar o perder, es cuestion de segundos. Estas aqui, donde yo te queria, ahora dime una sola cosa, si me amas, dejame ir, si me odias, acaba conmigo. Mi bella Catherine, estas jugando conmigo, dejame libre, si en verdad me amas, o acaba con este tormento, que invade mi mente por siempre. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Y aqui estamos de nuevo, trato de hablar, rogar por clemencia, este error esta en mis manos. Estoy a tu lado, que quieres de mi, tienes mi corazón, tienes mi alma. Lagrimas cayendo, ardiendo en resentimiento, todo lo que tengo, esta en tu posesión. Desamor, resentimiento a la vista, un simple beso, y ahora te vas. La luna se vuelve oscura, el corazón se marchita, lentamente, en verdad algo pasa, algo salió mal. Eres tan compasiva, estoy tan mal, te marchas sin decir nada, solo eso y nada mas. Erick R.R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Que esta poesia permanezca en tu corazón, que estas notas embriagen tus sentidos, esta podria ser tu ultima oportunidad para que te ilumines, con el fuego, antes de que el tiempo gire tu mente en negro. Trazos en negro, encajes y seda, cubren tu desnuda piel, acércate mas, mi viuda negra. Trazando en negro, acercándote mas a ella, besando sus labios, apunto de realizar tus fantasías, de las cuales soy tu cómplice. Recoje tus experiencias, antes de que tu energia debiliten en negro, grita tus ideas, antes de que tu voz desaparezca en lo negro, antes de que tu alma se inunde en lo sombrío. Mis musas, de blanco y negro, sus labios besan, una con la otra, mi dama blanca, tomas una copa de vino, mi dama negra, decides besarla, sin aviso alguno. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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La luz de la luna, que desenmascara la tristeza, ilumina fríamente la desesperación y el futuro, eso es agradable con la oscuridad dentro de mí. Flores de lis, en el jardin florecen, en la luz de luna, brillan con todo su esplendor. Convertir el secreto que me diste en una señal, sufro el silencio de la noche, sufro el tormento de la soledad, quiero verte de nuevo amada mia. El carruaje fantasma separa la oscuridad, y se va hacia donde esta la luz, la trampa conocida como los sueños, nos atrae hacia las llamas. Nos atrae hacia el olvido, guiame querida, guiame a tu morada, sufro este silencio, sigo esperandote querida. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Tem uma peça de teatro cujo nome é: Trair e coçar é só começar. Bem que eu gostaria que isso acontecesse com a escrita. Assim ó: Escrever e coçar, é só começar. Se bem que tem pessoas que a “coisa” acontece assim mesmo: começam a escrever, terminam. Comigo não... Eu sofro influências de várias maneiras. Se alguma coisa, ou alguém, interromper meu raciocínio, eu tenho que largar a escrita. E, às vezes, não adianta tentar recomeçar depois. Se eu tiver escrevendo alguma coisa com o rádio ligado, e tocar alguma música que eu gosto, quase sempre entra alguma coisa da música no texto. Eu preciso chegar com o texto praticamente pronto (na cabeça) para sentar e digitar. Caso contrário, ficar esperando que as palavras cheguem ou que o vento me sopre alguma coisa, a influência "cai matando".
Este texto mesmo, já estava todo engatilhado para ser escrito... Mal eu me sentei para digitá-lo, meu filho entra no quarto me pedindo dinheiro. Pedir dinheiro a quem está duro, é dureza. E quando você diz que não tem, e a pessoa fica insistindo, é pior ainda. Como é que eu posso ter estrutura para escrever alguma coisa que preste? Ainda bem que eu não escrevo por obrigação, como os cronistas dos jornais. Já li vários deles colocando esta situação nas crônicas: a de ter que improvisar. Isso é bom porque se transforma em um exercício. Mas não é a mesma coisa que “largar a alma” na escrita.
Mario de Andrade dizia que a crônica para ele era uma válvula de escape. Era quando ele se distraia com a escrita, porque não tinha tantas preocupações com as normas, como nos outros tipos de textos. É justamente por esta “liberdade” que eu gosto da crônica. Ela não nos cobra nada a não ser soltar a imaginação e escrever. Apesar das interrupções (não foi uma só), dos olhares vagos no tempo, das buscas à ideia principal, eu consegui escrever alguma coisa. Talvez até eu possa dizer agora que: "Escrever e coçar, é só começar".
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Tenho a mania de chamar as minhas amizades de carcará ou carcamano. E gosto quando eles devolvem o “titulo”. Porque razão eu faço isto, não sei. No meu entender de doido, não é qualquer um que merece ser chamado assim. O pior de tudo, é que eu ficava chamando as pessoas de carcamano, sem saber o significado da palavra.
Conheci esta palavra lendo o romance “O Velho e o Mar” de Ernest Hemingway. Achei interessante vê-lo batendo nos tubarões com o remo, gritando: Carcamanos!, Carcamanos! Para mim soava como: Vorazes, devoradores.
Uma vez, passando pela orla com um amigo, eu vi um estabelecimento com esse nome. O meu amigo perguntou-me o que significava, e eu respondi que não sabia. Expliquei-lhe que conheci esta palavra no romance O velho e o Mar. Aí passei a narrar-lhe a história.
Hoje, que me deu um “estalo” para escrever sobre o carcamano, foi que resolvi procurar o significado no dicionário. Está lá: CARCAMANO: (Deprec.) Designação jocosa dada aos italianos: Carcamano da Calábria. Eu prefiro ficar com minha imaginação doida, achando que significa carcará humano. Fazendo a junção das palavras carcará com humano = CARCAMANO.
A .J. Cardiais
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Poeta
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EL POBRESOR DIGITAL
Los primeros siglos de la noche se han ido, y aún faltan tres segundos más, primero, para llegar al cementerio de los planes y planetas deshabitados por cada si, pero no, le había dicho el día anterior un sillón cobarde, entre lentes fugitivos y con el crédito por el suelo.
No obstante, meteórico y eufórico, estaba adelante del milenio de esfuerzo camaleónico, donde ha dejado de ser un topo equilibrista y astrónomo de cátedra derretida...
El espacio ya no es como lo recuerda, curvo y azul-negro, ir viendo añejos centenarios buhos lo dejó paralizado en un soplo bajo la puerta invisible.
Pues había vivido al final del Pleistoceno, oh, los huesos del Mamut recuerda, con unos treinta mil apuntes, la nieve, el hielo, y los recibos por pagar de la renta. Nada decían papiros, pergaminos, tablillas de arcilla recocida con el refrigerador a medio llenar, tal vez, se decía, eran códices e inscripciones por descifrar, en las pupilas desgastadas, en la memoria de los dedos, no tan ágiles como hace dos mil siglos, en los cuentos de ciencia ficción qué escribía...
Meditaba frente a la pantalla. Entre somnolientos lápices y grafíticos renglones antiquísimos... ¡Sí, es cierto, y muy serio se veía frente al viejo espejo colgado en el rincón de su cuarto!... Religiosamente se decía: En la explosión del Cámbrico la historia de la vida carga en su maleta quinientos treinta millones de años.
Por su ventana había un pequeño dinosaurio, sonriente, y él, era el último sobreviviente con dos toneladas de fantasía organizando una defensa galáctica contra todo cuadriculado razonamiento, montado en su caballo de madera, con cabeza de mamut. !A veces, sin embargo, se transformaba en la escoba tirada en un viejo bote de basura!.
El, pobresor digital. ¡Nadie lo creería!. Ahora estaba desempleado y la noche anterior había soñado una gran fila de puntos rosados, palpitando adolescente entre unos biberones y se decía: ¡Claro, son unos amables y sagrados cenotes del antiguo Yucatán!. Pero... Y si el volcán tiene faldas nevadas y se derriten. ¡Claro, el bosque de Venus aparecerá enrojecido y el calor me despertará de nuevo!.
Mi almohada. ¿Dónde está?. ¡Se ha perdido!. No la encuentro. Buscó bajo la cama, y ahí estaba, su viejo balero, empezó a jugar, de nuevo. Y luego. ¡Salió de éste cuento!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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