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Había una vez una mujer, mirando a la luna, y se preguntó, ¿pronto encontraré el amor?
Una mujer tocando el acordeón, con una nota muy sutil y melódica, una nota con tonos tristes y lúgubres, en el fondo de su corazón se esconde algo siniestro, que nadie quisiera experimentar en ella.
Una mujer, con el corazón de una viuda negra, bella por fuera, despiadada por dentro, si te veo, será mejor cuidarme de tus encantos mortales.
¿Y qué más existe? en un corazón congelado, excepto el pensamiento de una asesina, bella y silenciosa, que toca el acordeón, al terminar de tocarlo, de desatará su lado siniestro, su instinto asesino se liberará.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Cuando no había nada, no hay cielo, no hay mar, pero el espacio infinito, dentro y alrededor de mi mente.
No hay luz, no hay oscuridad, todo empieza a crearse, desde el principio.
Sin tierra ni sol, ni sonido, sólo el silencio que se encuentran, rompe el silencio con tu soplo divino.
Deja que la sangre corra por nuestras venas, deja que destino siga su curso, deja que la luz y la oscuridad, sigan su camino.
Deja que la sangre corra, a través de nuestras venas, donde el tiempo y espacio, colapsan sin descanso.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Todo a mi alrededor son caras conocidas, sitios gastados, caras gastadas, listas y despiertas para sus carreras diarias, hacia ningún sitio.
Miles de almas, vidas errantes, sin rumbo fijo, sin una meta en común.
Sus lágrimas empañan las gafas, inexpresivas, oculto mi cabeza, quiero ahogarme en mi pena no hay mañana, no hay futuro.
En cierto modo resulta divertido, resulta a veces triste, el dolor no cesará, no hay remedio, solo este silencio, que alberga en este mundo.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Una noche más, en medio de esta soledad, en medio de este mundo, completamente vacío.
Esta soledad, me invade, no me deja respirar, no puedo más.
Vacío existencial, colapso emocional, no se qué hacer, todo se desvanece.
Que puedo hacer, solo ver cómo se va todo, sin decir nada, sin hacer nada.
Erick R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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No puedo dejar de pensar en ti, en tu mirada, en tus labios, no puedo dormir.
Me tienes a tu merced, con tu silueta, belleza y encajes, que cubren solo tus zonas íntimas, solo eso y nada mas.
El dulce sabor de tus labios, quiero probar su néctar, probar tus delicados besos, tocar tu bella y desnuda piel, amada mía, quiero enamorarme de ti.
Esa sensación de tu perfume, esa caricia en tu piel, estoy enamorado, no lo puedo evitar, eres la mas hermosa que hay, sin ti, no se a donde iría.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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El amor que una vez tocó a mi puerta era de un hilo pérfido del viento, voló en el corazón con desaliento y me hizo yacer en la esencia muerta.
Ahora que ese amor me desconcierta cuando la espina cruel de aquel momento, sacaba del afecto intenso aliento abandonado con la herida abierta.
¡Cuánto pesar perturba los sentidos por ese breve amor, al que no olvido! Quedé con su partida adolorido.
El amor que una vez vistió gemidos cargaba restos de un dolor siniestro, cayeron sobre mí, ofuscaban dentro.
Julio Medina 27 de junio del 2013
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Poeta
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Lámparas de Araña contra Cisnes de Hielo.
Las lámparas de araña estaban cada vez más bajas. Los cisnes de hielo con el cuello curvo se besaban los picos. Brillaba el frío transparente como una aguamarina deliciosa. Diez mil Titanics hundidos suspiraban por císneos icebergs.
Excelente era el ramificado de oro de las lámparas. Soberbio era el acrisolado transparente de las aves de hielo. Un gota de agua caía desde un pico Proyectando un fúlgido diamante bajo los reflectores de escándalo.
De cristal pendían lagrimones de las lámparas, los cisnes también lloraban Majestuosos en toda su debilidad a la temperatura del verano. Las lámparas de araña estaban cada vez más bajas Casi podían tocar el cuello curvo de los cisnes.
Bajaron las lámparas hasta apresar con sus lagrimones a las aves. Se quebró el hielo en trozos y en parte se derritió. Brillaba todo con la opulencia del alma de un santo.. Las lámparas devoraron a los cisnes con saña.
En el último estertor de los magníficos pájaros El relumbre era tan frenético como un sol sobre una pupila. Un chispazo de cortocircuito dejó la estancia a oscuras. No hay que mezclar electricidad con agua. Todo se quedó sin luz.
Qué fulgor entonces cuando mis labios te besaron. .................................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. (Torrente cuatro, la película).
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Poeta
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O que me foge à pele são palavras disfarçadas de suores.
O que me causa dores são os fedores dos fingimentos em putrefação.
Pra que viver sem satisfação? Pra que fingir, seguido a educação?
Eu trago palavras de dores e arguições. Trago sementes de flores e rimas em profusões...
Eu trago tudo embalado, com papel de poesia...
AJ Cardiais
imagem: aj cardiais
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Poeta
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Un desamor estuvo aquí, un corazón ilusionado, que solo fue engañado, por mentiras y falsa promesas.
Entiendo lo que sufriste, mi bella dama mortificada, aquel que te dijo bellas mentiras, se convirtieron en miles de dagas, que cayeron directo a tu corazón.
Aquí tienes un ramo especial, para consolar ese desamor, que tanto sufriste, ahora estas conmigo, deja que TE abrace.
Rosas negras, para un alma que está de luto, que solo fue hipnotizada, por viles mentiras e ilusiones vanas.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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No hay nada mas que hacer, solo queda descansar, contemplar el ocaso, ver las estrellas, sin hacer nada.
Las horas se van, el tiempo sigue su curso, tomemos las cosas con calma, ya que solo tenemos una vida.
Los días siguen corriendo, avanzamos a pasos agitados, no nos damos cuenta, de lo que pasa a nuestro alrededor.
Tomaré un descanso, antes de seguir adelante, quizás las cosas se calmen un poco para seguir con esta monotonía.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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