Es un mueble antiguo con albor exiguo, su fina caoba el alma me arroba.
Madera morena sentida, serena, dura cual cobalto de aprecio muy alto.
De abolengo oscuro del tronco más puro, su puerta da paso en prístino abrazo.
Al vivo recuerdo del ayer que pierdo, del añejo tiempo la memoria templo.
Pasan por mi mente, en antes vigente, los cinco cajones pequeños arcones.
Resguardo de alhajas dignas de las majas, de cosas eternas, de prendas fraternas.
Preciosas rarezas de reinas, princesas, bizarros herrajes sus otros linajes.
Como el sacro espejo de sobrio reflejo que cuida esforzado el marco sagrado.
Cristal de diamante que evoco distante como aquella luna del cielo fortuna.
De luz que refleja y jamás lo aleja de efigies reales, de sombras virtuales.
De cuerpos presentes, lejanos, ausentes, del vivo recinto de tal laberinto.
Su lámpara alumbra toda la penumbra de los corazones plenos de ilusiones.
Muy digno testigo de esto que les digo la silla de un hada, mullida, soñada.
Uso prolongado no ha deteriorado al leal tocador, sigue lucidor.
Sin restauración es bien de pasión, siempre tan querido no sufre de olvido.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda. Reino de Tacubaya, México, a 17 de noviembre . . . Dedicado a mi abuelita “Conchita”, Doña Concepción Amaya de Ramos Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Surge, en verso, la grafía, viendo la fotografía blanco y negro de Rivera quien, en vida, bien vistiera.
Que fino el tiempo pasado tan añorado, deseado, de aquel sombrero sin mancha marca Tardán, de ala ancha.
Del que daba señorío al hombre por su atavío, aplomo, clase, prestancia, con casimir, ¡qué elegancia!
Oscuro saco cruzado perfecto, tenue rayado, camisa clara muy grata se abotona sin corbata.
Pantalón de pura lana virgen, catrín, engalana el negro calzado en piel bostoniano, lustre fiel.
Estampa, garbo al andar, basta ver su caminar, mucho empaque hay en el modo, brazo de mar ante todo.
Erguido con entereza tipo de pies a cabeza, destacado, refinado, porte su mejor aliado.
Un buen tabaco en la mano, vean que figura, ¡mi hermano!, tal Señor la vida abraza como Dandi parte plaza.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 14 de septiembre del 2019 Dedicado a Don Juan Rivera Curiel (QEPD) Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Que el insomnio acecha tus noches, me dices y me asombra tanto saberlo, es que tu ausencia también ha desvelado, cada noche que no te tengo conmigo, nuestros espíritus apenas deambulan, negándose al tan reparador descanso.
Imagino tus ojos, que como los míos… hurgarán la oscuridad buscando huellas, de nosotros, del amor conjugado tantas, tantas veces, de murmullos y suspiros, imagino tus manos escrutando sábanas y almohadas vacías de calor y pasión…
Mientras reniego de tanta nostalgia… He repasado por muchas ocasiones, los detalles felices, amados sin límites, que han trocado en nuevas ilusiones, esta espera, que es ahora entelequia de más locuaces espacios amatorios…
Tampoco duermo, cómo podría negar, si me haces falta, como la vida, sí… como la vida, que se recrea, completa y vibra, cuando esa vida nos junta, para eclosionar las caricias y besos acumulados, para tampoco dormir, después de amarnos.
Tú sabes cuánto adoro arrullarte. repasar tus formas… contemplarte dormida… besar tus ojos, repasar tu cabello… quizás, para estar seguro, que no es un sueño…
El estilo de las sombras que disfrazan el ayer, van goteando ilusiones, que perdimos sin hacer. Los eneros tan sombríos de alegrías, solo dan paso a los meses, que alejan a nuestras vidas.
Y en el ciclo bullicioso, de pensar sin encontrar, solo frustra la esperanza desmayada de tristeza; Voy de camino al otoño preguntándome que cosas, en la vida comprendemos el daño de algunas rosas: Sigo pensando en ti, me pregunto si el futuro cada vez más limitado, promoviera ese encuentro, me lamento, luego pienso, que el destierro del amor se ha convertido en eterno.
Hay veces no quiero pensar, pensando si vale ese empeño, de seguir pensando en ti; Desafiando esos vientos, elementos naturales, de olas y mares fieros, de millas, y de ese encuentro... Yo sigo pensando en ti, y ojala no deje de hacerlo, pues corro el enorme riesgo, de olvidar quien me creó, y eso es error funesto.
Y ahora en esa espera de eneros y de esos vientos, se me antoja preguntarte, si piensas tú, en la sangre que lanzaste para el tiempo.
“Salido de un cuento de hadas, de leyendas . . . endiosadas.”
El Oro se engalanó, de “art nouveau” se vistió de cabeza hasta los pies en mil novecientos diez.
Venturoso dos de octubre, fortaleza puertas abre edificación fastuosa, imponente, majestuosa.
Arquitecto, harto devoto, Señor Roberto Cravioto le puso al pueblo el encanto, diseñó . . . mágico manto.
Época de Don Porfirio antes de irse p’al exilio, se inauguró magna obra en que la belleza . . . sobra.
Palacio Municipal de El Oro, pueblo principal, contigo viajo a un pasado de clase, de arte olvidado.
Fachada, ¡qué ventanales!, puertas, paso a los umbrales del estilo más soñado, de aquel buen gusto añorado.
Arcos, mural tan lujoso, pincel de un pintor que gozo, ¡bravo! Manuel de Rugama la historia, así, se amalgama.
Los versos se me hacen nudo, luces campana, un escudo, bóveda muy catalana que, a los techos, engalana.
Dignos de añejos castillos tus dos rojizos barquillos que reposan boca abajo, Cristo bendito los trajo.
Sus picos rasgan la nube blanca, de algodón, querube, de mi mente no te alejas miro de lejos las tejas.
Te ves lindo entre montañas testigos de tus hazañas; Palacio sutil, cordial, de nuestro Oro celestial.
Salido de un cuento de hadas, de leyendas endiosadas, eres tan . . . caballeresco que admirándote yo crezco.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda El Oro, Estado de México, a 02 de octubre del 2017 Dedicado a mi compadre, Noé Gaytán . . . Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Solo es otro momento, donde puedo disfrutar mi soledad, sentir la brisa acariciar mi rostro, o simple mente ver como el sol se esconde, en el horizonte...
Déjame encender un cigarrillo, me ayuda a apreciar mejor el paisaje, las nubes, las montañas, la apuesta, la ruda apuesta...
Siento como con cada bocanada de humo, caen mis lagrimas, lo siento, me pone sentimental todo esto... Cada día, el atardecer nos devuelve a la luz en el camino a la noche, cada atardecer es una esperanza abrazada a la luna que generosamente muere para que vuelva el día con un nuevo sol y un sueño nuevo...
El viento se lleva los recuerdos, aunque a veces es mejor conservarlos, por mas que lastimen, con las ganas de comerme al mundo al despertar, pero con ganas de vomitarlo al finalizar el día...
Mis fieles compañeros, un amado libro y mi cajetilla de cigarrillos, permíteme encender otro, necesito respirar un poco, extraño a amigos del pasado, platicar para distraer la mente, o sentarme en esa colina, hermosa colina, a ver el atardecer contigo...
Duele ver como todo se aleja, y es ilógico llorar por la lejanía o ausencia sabiendo que, nada es eterno... Cerrare mis ojos, no quiero seguir sollozando, aunque extraño tantas cosas, comprendo todo y a la vez nada, quiero todo sin querer nada...
Mi ultimo cigarrillo, wow ¡el tiempo paso rápido! dejare que el humo sea libre, y no cautivo en mi, como deje que volaran tantas personas amadas, que no están conmigo, creo que estaré bien, creo no necesitar ganas, ni querer ganar, dejare que todo fluya acorde como mi soledad guie los tristes pasos, sin rumbo de mi vida, que predomine el recuerdo, que gane la melancolía, que recuerde lo que ya paso, que mi ultimo cigarrillo viva en mi... Como yo en su corazón.
Cuando la realidad entra por los ojos ,se escapan los sueños del alma" me siento cansada " ha entrado una enorme paz a mi alma ¡ me siento triste!. "me dejó la esperanza"
El día comienza y termina igual el trabajo ya no es carga sino desahogo para no pensar . veo con ternura lo vivido aunque río ,siento que no tengo nada que esperar.
No es amargura, pues veo con gusto la felicidad pero, esta paz reflexiva disfruta de lo que ve pasar, aveces un niño risueño u al mismo pájaro volar; y al verlo volar recuerdo; que me sentí gaviota surcando el mar.
Aprendí a que a un corazón herido hay que dejarle sangrar expuesta la herida y cuidarla y no, dejarla infectar " pues la herida sana desde adentro y al final lo superficial" .
Sonreír llorando y dar sin esperar agradecer con humildad recordando lo querido y tratar de no llorar que la vida pasa con prisa...
¡No la dejes escapar!
Tardes de lluvia.. AMANECER⚘
La nostalgia en otoño se hace presente en mis letras tratando de ver el sentido del vivir que tengan un feliz día
Bajo este mismo cielo que nos cobija, la luna fulgura radiante, paseando así, enigmática, su tan especial compañía, por cada rincón del paisaje y el alma… por los pliegues de lechos y de las rosas, por la memoria e imágenes a media luz.
Como nauta obcecado, he atravesado una a una sus fases, en todos los lugares, con y sin ella, más, con apasionado delirio la he sentido, en la seductora profundidad de tus cafés pupilas, pretendiendo disfrutar dos enigmáticas bellezas en una sola mirada.
Que ¿si he visto a nuestra cenicienta?, sí, la patrullo y aguardo, ella es el mágico toque, conque mi vida, sella cada día y su noche, con nuevos motivos para soñar y volar, a colisionar los ramalazos de luz del alba y disparar más esperanzas e ilusiones…