Poemas :  La niebla
La niebla
Viene bajando de la montaña una niebla densa, de miedos y espantos misteriosa
Arropando lo que encuentra a su paso en el camino de la naturaleza maravillosa
Va y viene, moviéndose con su espesa blancura de temores asombrosa
Se asienta en pueblos, caseríos, ciudades y en aquellos seres en forma temerosa
Ensombrece la vista y entristece el día, llenándolo de soledades silenciosas
La niebla es la tristeza, que desvela y opaca la majestuosidad de la luna amorosa
Opaca los sonidos y los ecos no tienen salida, sólo temores sin claridad borrosa
Adormece la vida y viaja en tinieblas en espantos tenebrosa
Es el llanto del sol, que derrama de su oscuridad, la vida de silencios angustiosa
Es el velo que cubre la hermosura de la novia, de pasiones y quereres sudorosa
Es el amor que se pierde en la oscuridad de la intimidad, en el paraíso de la diosa
La niebla carcome con su humedad la luz del farol, con destellos presurosa

Viene bajando la niebla sin dejar ver la entrada, ni su escalofriante salida
Es la melancolía de la vida, que marcha rauda desorientada y perdida
Arrastra en su interior gritos estremecedores que anuncian el vaivén de su movida
Camina despacio entre sombras ocultando la majestuosidad de la hermosa vida
La niebla es el fantasma que se lleva en la mente, en miedos espeluznantes convertida
Enfría los latidos del corazón y del cuerpo, con señal advertida
Apaga el pabilo de la emoción sin llama, sin cenizas del tizón encendida
Entristece el alma y afligida huye al infinito herida y despavorida

Viene bajando la niebla, opacando la claridad de los cristales
Viene a llevarse entre sombras la maldad que anida en los mortales
Entre su espesura se escuchan sonidos de ultratumba sobrenaturales
Son los gritos del odio, de la soberbia, de la corrupción, de seres malvados descomunales
Enceguece la vista y enmudece el habla del ser falso y cruel, que abunda en el mundo de los terrenales
Viene bajando la niebla, llevándose entre sus sombras y bajando el ego y la vanidad de sus pedestales
La niebla hace ver con otros ojos, las tinieblas que acechan de enemigos y traidores y de cosas superfluas y banales
Viene bajando la niebla, entristeciendo la vida, paralizando todo a su paso, con silencios sepulcrales
Se seca el jardín florecido y se cae la flor del café, erosionando el verdor de los cafetales
Niebla que no deja ver la claridad de la mente y se escurre con lentitud entre los matorrales
Se acercan tiempos oscuros que la niebla oculta el verdor de la bella naturaleza y el saludo de los seres amables y cordiales
Se fue la niebla y se llevó entre sus sombras la maldad que anida en el corazón de los criminales
Y dejó un rocío sobre la esplendorosa naturaleza y a lo lejos se escucha el trinar de las aves alegres con sus ecos musicales
Los seres siguen en sus labores diarias con amores y emociones sentimentales
Se estremece nuevamente la pasión y se llena de color y florecen los jardines y las cortinas se corren, dejando ver la claridad de los ventanales
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga marzo 16-2023
Poeta

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