Poemas :  Expédito Exotismo
EXPÉDITO EXOTISMO
(Texto Experimental Neosurrealista)

Por la opinión pura y dura, que muta
que muele la crítica exhibicionista
en la desnudez que desnuda cruda
en el agua húmeda a su manera.

Aunque los radares suelen recomendar a los aviones,
menos inútiles, que el polvo en el cuerno de la liebre,
de un rinoceronte que se derrite. por buscar las lunas
en las esperanzas, que han sido una fuente prolífica de
valles, que extraen el jugo de una hierba en lata seca,
mediante inyecciones de discursos, que han estado
demostrando los ratones al laboratorio asustado, los
tejidos de los guantes rugiendo por el inconveniente
.
Una tarde me lo dijo,
un ruiseñor escuchó
su canto en el espejo
qué olvidó tocar el arpa
.


Entre las primeras horas que los gatos usaron, como
perros hechos de plomo, que tienen la fuerza del barro,
y apenas empiezan el jueves, que impide la reproducción
de la luna en los martes, y curan las semanas con vacunas,
que estimulan el apetito del domingo, al quedar ciego un
poco mudo, al recibir un pequeño cheque todos los días,
que se presenta un eclipse controlado, con su timbre rojo,
entre los empeines de las prisiones en zapatillas
...
Por el amor que vende
aceites al suspiro
perfumando flores
en la otra cara de la luna.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Certeza Intransitable
CERTEZA INTRANSITABLE

Así
En el grito de la cueva
Están, moviéndose, olvidados.
Los qué fueron peregrinos de la nada
Del nombre qué nadie sabe
En la oculta nube bajo la hierba
En la huella qué liberó su camino
Así
Es
La

Certeza... ¡De intransitable!

Por el destino, que huye descontento
Del hombre genuino, carne del polvo,
En la consciencia plenaria infinita,
Del bosque inventado entre palabras
Una rendija en la noche de ventanas
¡Del ruido qué se filtra a veces!
¡Del sacudir al drama ausente!
En el campo que la gruta sueña
En la orilla del ancho día
Una vez, de pocos sólo, de vez en vez
Al quitar la intimidad de la ilusión

¡Despierta!
Una caricia en la tarde salada el mar
Del huerto, sin polvo, fuente, ni espejo,
Del rostro lucir al viento desigual potencia

En
La mañana bajando su memoria erizada
En la noche por la calle pájaro inhumano
Detrás de la piedra en la pestaña del año
Del rostro olor a duda infame...¡Seguro!
De las campanas penitentes al filo inmóvil
Del milagro perdido en cada aurora
Voz de laberinto de mudas flores
¡Flores marchitas, plásticos metales olorosos!
En la esquina de los ojos del perfume

¡Dónde se ofrecen jardines y letras!

Por
El tiempo que brama en brumas
¡Canciones letales que vibran escuchándola!
En la espera al extremo enlagrimado esperando
¡El pensar del triste pecho, ensueño grácil!
Por la mirada del inmenso porque...
De linternas que germinan apagadas
Los párpados ecos de cada ventana
Al paso del barro por la ceniza
El manubrio incansable fuego
¡Qué parte de salidas cada entrada!
En la cabellera del tinto ardor
De la ciega noche inmensa
Del café qué mira vasos fríos
En la mesa, extrañar de sillas
¡Con las cucharas del recuerdo!

Qué atormenta el desierto azul

¡Sí!___Tan azul como roja sangre seca
De tinieblas del húmedo pasillo
Al consuelo que sin razón espera
De las olas marcar el límite
Y tejer al frescor frágil acero
Entre
La rana del plomo enlodarse
Entre
Las espinas que disecada luce
Intransitable
Certeza

En el llanto de un cadáver olvidado
las retinas fulminan cualquier vientre
del siempre cercano destemple
en la orfandad qué espera el ruido sordo
un rincón enterrado bajo el árbol
del prometido conmover al cielo

sobornado del arrepentimiento hambriento
por cada marchitar de orugas humilladas
del gesto distante de la calle sola

Por
¡Dónde tanta calma borrada gime!
En tanto espera yermo el reflejo
El espejo de sueños hechos tablas
¡Dónde se sigue encubriendo al viento!
En la orilla evidente del vacío secreto
Esa qué es intransitable certeza
¡La piel del hueso espejo!

Por la luz que ciega tejiendo sombras
La impía ingenuidad del reclamo justo
¡Al ver qué la duda implora solo vapores!
En la noche a cada paso de almohada
Estando bajo la cama herido el piso
¡Del perdón con saña enamorado!
¡Del cultivar cobijas ignorantes gozando!
En el sudor salido en otras pieles
Muy ajeno al dolor que extraña el cielo desconocido... En la grieta incólume impaciente!
En el ruego polícromo del paraje al que sacude

La certeza
Imposible

La sinrazón penetrando
Intransitable embeleso
Del paraíso al qué se cree tener derecho...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta