Poemas :  Escribiéndome reflejo...
ESCRIBIÉNDOME REFLEJO..

Por ese no sé qué, que a nadie importa.
cuando a la nada tengo esclava,
en la sombra brillando invisible,
el beso de plata en la nieve caliente,
liberal, esquiva, tierna, juiciosa,
juvenil, meteórica, merienda,
jugosa, penetración, perseverante.

Escribiéndome reflejo.

Como en la sombra del polvo del humo,
el sepulcro limpia la frente del higo,
el suplicio decora la noche del hueco,
y el verde deja de ser amarillo,
como el gris queda de azul,
en el rojo vestido de negro.
¡Oh, calor!. ¡Oh, color!. ¡Oh, dolor!.

Escribiéndome reflejo.

Umbría la noche en la serena torre,
es quizás la voz postrera lanza,
del aroma del recuerdo con la esperanza,
en las llamas vivas sonrojadas,
las promesas embriagantes del suspiro,
caracol recato, y osadía cumplida,
en el níveo bloque, que a cincel escribo.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Anécdota inefable
ANÉCDOTA INEFABLE

Esto pasó cuando menos lo esperaba.
La piedra me soñó petrificado.
Nada sabía el aire ni el agua.
El cincel, el martillo, la campana,
la tarde, el tiempo... Todos dormían.
Menos yo.

Y en ese sueño era piedra.
Frontera de nube y almohada.
Desperté de noche sobre la luna.
Siendo piedra, siendo sueño, sin saberlo.
Dormí en el fondo del mar... Sin color.
Frontera de roca y esponja.

¿Para qué decirlo?.
Nadie lo creería.
Y menos cuando se enteran que uno,
es un sueño de una piedra.

Y sin embargo, se puede.
Aunque solo enamorado, de los ídolos,
del amor. Y de las flores de acero.
Se puede sentir. Se puede imaginar.
Se puede soñar, incluida a la piedra que sueña.

Pues ésto pasa en los sueños.
De otras piedras. Cuando nos sueñan.
Sin saberlo.
Y el aire se humedece de alegría.
Y lo que parece deja de serlo.
Y al final no puedes contarlo.
Completamente... ¡Solo lo inefable, como aquí!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta