No solo el clavo el que la carne hiere, ni la espina que surca la memoria, me rinde el alma ante tu santa gloria cuando en el filo de la cruz se muere.
Es ver que Dios, como hombre, asombro adquiere, temblando ante la pena transitoria, él siendo autor de toda nuestra historia, como el más frágil de los hombres perece.
¡Oh, qué dolor de humano sentimiento! Sudar la sangre, padecer el miedo, probar del cáliz la amargura suma;
que no es lo eterno en ti lo que lamento, sino el ver que, sujeto a nuestro enredo, tu poder se apaga entre la humana bruma
En la cumbre del Olimpo, donde los dioses reposan, se alza la historia de Prometeo, titán que desafía, un rebelde en el cielo, con fuego en sus manos, robando la luz divina, encendiendo la utopía.
En la forja ardiente de su astucia y valor, forjó cadenas de esperanza para la humanidad, en el vasto y oscuro yermo de la creación, una chispa de rebeldía, una llama de verdad.
Prometeo, el titán de ingenio afilado, se enfrentó a los dioses con coraje desbordante, desafiando el destino, en su acto arrojado, trajo el don del fuego, al alma liberante.
En su pecho ardía la pasión de la libertad, enlazando a los mortales con el regalo divino, la antorcha encendida de la voluntad encarnada, brilla en la noche, guía en el camino.
Pero Zeus, el señor de los cielos, no olvidó, la afrenta de Prometeo, el acto desafiante, en las rocas del Cáucaso, el titán encadenado, soporta el castigo, en su gesto resonante.
Aunque el titán sufra, su legado pervive, en el fuego sagrado que arde en cada ser, Prometeo, el eterno rebelde, nos motiva, a buscar la luz, a la verdad renacer.
Así, en la epopeya del cielo y la tierra entrelazados, Prometeo vive, en cada llama que titila, un poema eterno, en sus actos forjados, un canto de esperanza, en la historia que destila.
Cuando de niño trabajaba, el sol brillante me acompañaba, mi imaginación iba en vuelo, soñaba despierto, viendo el cielo. Sentía el viento en mi rostro, mientras trabajaba con alegría, sin pensar en el cansancio ni en el frío, solo disfrutando del paisaje y su armonía.
Con mis manos pequeñas y ligeras, cada labor era una aventura creaba castillos en cada fantasía con lo cual se alegraba mi día.
Ahora adulto, recuerdo aquellos días, cuando de niño trabajaba con alegría, donde cada labor era una aventura, y el mundo era un lienzo de pintura.
Mis labores cambiaron de rumbo, y mi imaginación se desbordó, hoy un lápiz y una hoja en blanco, son mi herramienta y mi tesoro. Hoy escribo poemas de ilusión, de mundos mágicos e infinitos, donde los sueños se hacen realidad, y la infinitud se aloja en mi corazón.
Canto a mi Patria Mexicana Bien mereces patria mía que te cante este himno dedicado a tu grandeza Pues ningún país en el mundo ha tenido tal proeza De haber plasmado en su bandera su historia y fortaleza Pintaste con el verde la esperanza en la independencia Con el blanco inmaculado tu fe en Dios y la unidad de tu raza Y con el rojo pintaste la sangre derramada De los héroes que nos dieron por patria a esta tierra amada.
Bien mereces patria mía que te cante el águila parada en el nopal Esa águila que Carlos V puso como escudo nacional El águila que Ignacio Allende utilizó como emblema de libertad y que Iturbide coronó para mostrar al mundo la grandiosidad De esta nación producto de la fusión de credos y razas con divinidad.
Bien mereces que te cante patria mía que fue Carranza Quien a tu águila la puso de frente para mostrar al mundo La casta, la fuerza, la valentía y la hombría de nuestra raza Y que en el 68 Díaz Ordaz la puso de perfil para dejar de sufrir.
Bien mereces patria mía que te diga y te recuerde con mi canto Que La casta guerrera y la fuerza valiente de la raza mexicana Está simbolizada en el águila dorada que ondea en nuestra bandera amada Bien mereces patria mía te diga que el águila devorando a la serpiente Simboliza la transmutación del suelo mexicano en un suelo bendito de Dios Porque la serpiente simboliza el suelo y el águila simboliza el cielo.
Bien mereces patria mía que te recuerde que las tunas rojas del nopal Simbolizan el corazón de los guerreros que valientemente defendieron Los ideales, los territorios y a los habitantes de esta gran nación Bien mereces patria bendita mía que te cante y te recuerde Que el listón entre los laureles simboliza la unión del pueblo mexicano Para forjar cada día una patria mejor Bien mereces que te cante o patria mía estos versos con respeto y veneración.
Enrique Canchola Martínez Universidad Autónoma Metropolitana [email protected]
Antes que el hombre Eva decidiste Y en el huerto la historia que te encuentre La humanidad de ser mujer tú preferiste Y el dolor de crear vida en tu vientre
¡No eres barro, eres carne! Más que tu error, un sacrificio Y si los tiempos se empeñan en culparte Que te culpen por todo lo que han sido
Ya fuera del paraíso tú advertiste Los dones de tu estirpe en las mujeres Porque antes que Dios tú decidiste Llegar al mundo ¡Y morir por lo quieres!
Juana de Arco campesina Los altares y las voces no pediste Blasfema para algunos es tu ruina ¡Y en hogueras a tu dios lo recibiste!
Consagraste tus bellos años Con tu fe a la guerra hoy partiste Combatiendo el despojo a los extraños Y porque en sueños, a San Miguel lo prometiste
Como Ana y tu pluma como espía Escondida como luz en la penumbra Para el cruel es tu muerte inadvertida Y para el mundo tu diario que deslumbra
Eres niña y eres Ana Dios supo aliviar encierros Y a pesar de tu infancia aprisionada Hoy son libres todos tus anhelos
Entre hojas de papel diseminadas En las ruinas de un escondite ¡Miles de almas son liberadas! En el espacio donde escribiste
Simonetta Vespucci, surges como lo hace un templo Las dotes de musa no te limitan Porque cuando lo bello emana por dentro Se honran las cosas que en el alma habitan
Como postales cuando el sol se atreve Efímero que surge en la mañana Simonetta, así fuiste sublime y breve Como diente de león que se desgrana
Mil pintores contigo se inspiraron Las mujeres por ti se hicieron poetisas Pero lienzos ni poemas jamás lograron Hacer justicia a tus sonrisas
Eres Rosa entre los cultivos, tierra que redimiste Y la dignidad de la raza que la acompaña Es por el pequeño asiento que no cediste Como si hubieras movido una montaña
Eres Rosa Parks, una rosa de piel oscura Aunque presa, ya no eres más cautiva Porque tu voz rompió los ecos de atadura Y tu voluntad, es zarza que el fuego aviva
Te busqué entre mártires poemas Te seguí por espinas de moral Alfonsina vas sangrando tus penas En todos tus caminos que van al mar
Dormiste como madre serena Huiste en la inquietud de un rosal Amaste a los hombres cual condena Como quien se corta con un coral
Místicos caminos en cual profesas Entre hongos María Sabina te hiciste anciana Por humilde, encontraste las grandezas Y en los brotes de la tierra una sabia
Voz de cánticos fecundos Chamán de los viajes infinitos Remanso de los hombres iracundos Y mujer que descansa entre los mitos
Eva eres madre de lo diverso Porque entre flores nacen algunas hiedras Y ser mujer entre pecados va disperso Como el agua que surge entre las piedras
Cuando en las almas haya sequía Y gris la esperanza que llegue la breva Confiaremos, como él confió en María Y en tu estirpe, por los caminos de Eva
Jorge Alfonso Ruiz Galindo (Poeta Gotzon) Derechos reservados 2017
Seis de junio de 1944, Normandía Operación Overlord en camino. Los soldados, héroes olvidados De una guerra cruenta y hostil Desembarcaron en las playas Del canal de La Mancha, casi como Don Quijote y sus molinos de viento Los valientes de aquellos tiempos No sabían a donde iban, morían Por causas ajenas, sentían soledades En tierras francesas, el día y la noche Se mezclaba con el olor a sangre y a pólvora El plan tuvo fallas no fue perfecto, pero las agallas, de los jóvenes que ni siquiera sabemos Sus nombres, hicieron que Paris Gritase libertad, ante la crueldad. Impune, de seres infernales.
En vísperas de la Navidad de 1914 en plena I guerra mundial, aconteció una de la más grandes demostraciones de humanidad que ha tenido el hombre, la cual irónicamente es poco conocida, las tropas Alemanas y Franco-Inglesas atrincheradas, cansadas y exhaustas, empezaron a entonar villancicos, logrando con esto una tregua que duró más de un mes, la hermosa tregua de Khaki chum ! ----- ----- La insurrección de la paz (La hermosa tregua de Khaki chum) -----
Entre lo negro del aire empolvorado Se oye un eco de suspiro en la trinchera Y cansado el hombre que vive en un soldado Entona un canto navideño entre la guerra -----
Confundidos los daltónicos colores Surgen pinos que opacaron las ballestas Y en las zanjas destellando los fulgores Se cuestiona quien gobierna nuestra tierra -----
Entre sacos de arena que dividen Las fronteras entre el justo y el malvado Camaradas de ambos bandos hoy sonríen Por espacios de las armas que callaron ----- Chocolates, cigarrillos y unas mentas Se comparten con historias a las señas Y se ignoran las continuas reprimendas De quien hace los rencores cual banderas -----
Insurrecta la paz hoy nos libera En parajes que antes fueron infranqueables Y en las manos de Dios está la sangre Y los pechos de los hombres vulnerables ----- ----- [center]Poeta Gotzon (Jorge Alfonso Ruiz Galindo) Este Poema se publicó en la revista "La literatura del Arte, Edicto literario 2017 (Colombia) y en el libro poemario "Lágrimas de Poeta"(España),además fue distinguido como poema destacado en el III concurso internacional "Fundación somos" en (Estados Unidos)
Dios quiso al hombre cuando advino En el umbral que de otros seres lo divide Allanó con virtudes el camino Y la creación es la añoranza que los une
Cuenta una vieja leyenda Que Dios amo tanto lo que hizo Que le regaló la decisión de su existencia Y el poder de salvarse por sí mismo
Hubo un hombre que de lo bello afana Que hizo de las palabras un anhelo Que uso lo hermoso que dios emana Y dijo palabras con ecos en el cielo
Encontraba en lo ordinario de las cosas El trazo sutil, heredado del dios artista Relatos de flores surgentes de aguas fangosas Y actos heroicos en la guerra misma
Él supo de una mujer que como luz surgía Que hizo que las flores la miraran Que ocupó los encantos y los vestía He hizo que sus versos la adoraran
El día que él tuvo a la mujer en sus ojos Aunque ausente nunca dejo de verla Ella no escuchó los delirios amorosos Y no hubo versos con cuales detenerla
Aquel hombre olvidó la misión que concebía Quiso ser dueño de la belleza que narrara Por despecho ignoró las auras que veía Y olvidó sus versos entre su voz expiada
Ella desdeño lo mejor de las criaturas La vanidad se postró como ceguera Sus mismas virtudes fueron ataduras Y destruyó lo que en el alma se venera
Entre hojas su juventud se fue con el viento Entre hojarascas ella se miró al espejo Se dio cuenta que al correr del tiempo Los versos de él, eran más bellos que su reflejo
No soportó la ausencia de miradas Ni el ciclo de su piel que se marchita Sus razones de vivir sin él, están envenenadas Igual que el fruto, que hoy su muerte precipita
El viento va cantando los rumores Se posan hasta la cama que un viejo habita Y se rompe el silencio en pedir perdones Y en la salvación que dos almas necesitan
Él siempre suplicó por ella Por el peso de llevar tanta hermosura A nadie le importó nada fuera de lo bella Como si hubiese vestido una armadura
Nunca existieron tan bellas plegarias Seres de luz quedaron conmovidos Y con ellos las presencias necesarias En la magia donde fueron concebidos
Cuentan que él visita todos los senderos Y recita el misterio del profeta Y cuando evoca los tiempos venideros En el mundo nace algún nuevo poeta
Cuenta una vieja leyenda Que desde la luz inspira una linda doncella Y cuando alguien escribe un nuevo poema ¡Se inspira, en nombre de ella!
Jorge Alfonso Ruiz Galindo (Poeta Gotzon) Este Poema se publicó en el libro "Cosmos de Poeta" en España
Esta fábula esta dedicada a todos aquellos que al elevar el espíritu a través de sus letras, han hecho este mundo más hermoso.