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LA PIEL DE LA NOCHE
¡Quedaron lágrimas de bolsillo!. Cuando pasaron puentes volando. En la guitarra del caracol. Como semillas de campanas. ¿Cuántos días desea destinar a ése viaje?. ***¿Hoelang wilt u op reis gaan?***
Y amarillos noviembres. Quedaron solo pestañas. Y párpados de bolsillo. Al pintar el viento salado. ¡Pintar...Schilderen...Peindre...Dipingere!.
Con los años enterrados. Caminando dueño del sueño. Una vez fragmento. Cristal sísmico risueño. ¡Piel...Skin...Peau...Pele...Pelle...Haut!.
Medalla infinita de serpiente. Pobre íncuba de alcoba. Lágrima clavando ceniza. La cruz extendida lenta. ¡Noche...Night...Nuit...Noite...Notte...Nacht!.
Unas tantas como otras. Veces de voladores puentes. Paz vestida de pez. Carne alegre de ganchos. La piel nocturna... ¡Noche bajo la piel!.
Sí, marrón, o tal vez gris. ¡Bruin of misschien grijs!. Quedaron llanuras de campana. Los gusanos y las ovejas. ¡Como noche fiel al infinito!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SENTIR DE FUENTE
Y la fuente siente. ¡Sentir de fuente!. Sí, sí, sí. La fuente siente. Sentir de fuente. Regret fountain. Eco de fuente dulce y doliente.
********** Al calor del sentimiento. Triste, trémula y afligida. Springbrunnen bedauern. ¡Fuente y sentimiento!. ¡Oh!. Lamentando el tiempo se pasa. Se olvida, se oculta.
********** Dolor y dolor del adiós. Revelación de sombra entre sombras. Fuente luciente y marmórea. El sonido. ¡El sonido acuoso! Di rammaricarsi fontana. Lamento de fuente
********** En la fuente que llora. Su antigua pasión y pesar. El eco escrito en el chorro. El sentimiento amargo. De bron, fontein, sentimenteel. Fuente sentimental.
********* ¡Oh!. Fuente dulce y doliente. ¡Oh!. Triste tiempo. ¿Qué pasa?. ¿Qué se oculta?. ¡El adiós de sombra marmórea!. Fuente dulce, fuente doliente.
********** El eco apacible, alma y rubor. Rumor de nube soleada. ¡Es el agua misma, y la misma fuente!. Fontaine regretter. Di rammaricarsi fontana ¡Oh, sentir!. ¡Oh, sentir de fuente!.
********** Del cielo, del cielo cielo. Cielo del eco apacible. En el agua, el agua misma. Dulce y doliente eco. Eco de fuente, eco de fuente dulce y doliente.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¿Cómo olvidarlo?
Al abandono de las brújulas viajeras. Del espacio cautivo entre las flechas. Huyen presurosos los mil mapas. ¡Mundos escarpados hundidos en la luz!. Conchas solitarias crepúsculo capullo. Entre mares fermentados y estupor añejo. El suelo se desgrana gota en lluvia. ¡Ardiendo levaduras en ánforas de potros!. Cada noche, cielo, habitas en los sueños. De los ángeles dormidos y al azar profundos.
Como Olvidarlo... ¿Cómo, cómo?.
Al callarse el corazón no existe. Y húmeda la voz se seca sin latir. Benigna mansedumbre del vinagre. ¡Vigor sin alma, fuerza de hueco!. Adorando la virtud de las monedas. Con la barba prometida del generoso polvo. ¡El hombre anilla sus cadenas!. Y el tónico de esclavo modela cada hueso. Atónito clavel lo duda en cada entraña. Y extraña luego al inmenso mundo.
Como Olvidarlo... ¿Cómo, cómo?
Al arrullo de luciérnagas la cripta canta. Invisible lluvia de antorchas apagadas. Se concentran temblando las palabras. Mortuorias órbitas dorando lenguas. ¡Donde pensar cuesta mil muertes!. Color de gris amargo y lívido mañana. Con la tempestad inmensa del silencio. En los refugios brutales del cerrojo. ¡Las gemas cadavéricas ondean!. ¡Y la muchedumbre muerta escribe sus ayeres!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SOLOS CON OTROS
Solos, en nosotros, hay un alba. De primaveras elefantes y alcoba. En el ronco tronco sin rostro. En la lluvia fulgurante, de pronto. Un porvenir despierta luchando. Contornos guirnaldas y laureles. En la mojada frente fugitiva. Con la nieve diente de magnolia. Solo tinta pálida vientre de neblina. Con la noche jazmín de siempre.
Nuestro recién nacido polvo danza. Con las ayeres que clavados tiemblan. Jinetes desatados entre nubes. Espigas de quimeras y años leves. En la melodía de lirios y saetas. Con el mediodía diadema del bosque. Al pié laberíntico profunda campiña. ¡Trenzas, trinos, hechos de miradas!. Pasión de abanicos, platas aromas. ¡Dónde suenan campanas y ventanas!.
Sólo guarda marchitos rincones lejanos. El tiempo juvenil de los recuerdos. Los mordiscos al reloj, sol, agua, luna. Siglos hechos peces multicolores. ¡Perfumes cultivados por el aire!. Escultóricos mercados, luz, encarnada. ¡Aliento reposado de la higuera!. ¡Madura!. Seca para siempre vivir. En el alma campesina de los granos. Alimentos encantados alientos. Solos y con otros...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Asombrados tiempos
Eran nieblas nobles de recuerdos azucarados. Enroscados tres corchos trasroscados. Embotelladas tres conchas transparentes. Ensordecidas por los siglos y conflictos.
Asombrados....Tiempos. Tiempos....Asombrados. Asombrados....Asombrados.
Por las siglas sonoras de los ecos. Por cada vida de licores apagados. Por unos pocos oleosos desengaños. Por cada día nublado del pantano.
Asombrados tiempos. Tiempos. Asombrados, asombrados.
Amigo distante. Del tumulto madrugada pupilar. ¡Deshabitadas almohadas heridas!. Amigo musgo. Del fulgor fiebre paja. Desplomados enjambres de diadema.
Asombrados. Tiempos. Tiempos.....Asombrados. Asombrados...Asombrados.
Sin muletas las cocinas devorando. Arriba del telar inextinguible. Abajo de las ásperas manadas. Sin qué nadie descanse las marañas.
Asombrados. Tiempos....Asombrados.
Algunas lagunas levantan sus cenizas. Algunos infinitos despiertan olas. Con las ventanas de los sueños. Con las puertas de los aromas.
Asombrados, asombrados, tiempos... Tiempos, tiempos, asombrados.
Cuando la tarde siente------- Arde. Cuando el cielo duerme---------Angosta. Cuando el suelo sangra----------Anubla. Cuando la tarde calla------------Agoniza. Autor: Joel Fortunato Reyes P{erez
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Poeta
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Rebuscado cocodrilear
Antes de caer el cocodrilo. Antes. Muy antes de los dátiles azules. Cada teléfono era un confuso remolino de trenes qué vibraban por la sierra con un abismo de hazañas extrañas y un laberinto ceniciento. --Rebuscado, rebuscar... ¡Encuéntrate!
¡Ah, ése torso de hierro! ¡Ah, ése templo del pensar! Nada hay en el filo de una zorra ¡¡¡ Ni pirámides, ni sueños, ni limones! Tanto negro gorrión estilo génesis. Es la glorieta sin raqueta pura pesadilla.
---¡Encuéntrate, antes de perderte... Perdido! No, no, nunca humo fué tan líquido. ¡Y mucho menos el asfalto rojo!. Pero se ven rebaños y bolas de billar en los periódicos amables huecos. Y las tijeras iluminando las botellas de los cráneos devorados de un sillón.
--Rebuscado, rebuscar... ¡Encuéntrate!
¿Cómo qué nadie hace nada?... ¡Nada! Nadan los peces sin arena... Alegres. Van las manadas ignoradas de las piedras con las entrañas en camisas de perfume con las telas de las velas enceradas y aceradas las pestañas son esponjas.
--¡Encuéntrate, antes de perderte... Perdido!
Y el último hecho violeta queda lirio en la infecta lengua de otro cocodrilo atrás del vidrio. Antes de caerse. ¡Ah, que zapato roto!... Huella de cocina. ¡Ah, que pobreza de sombrero!... Extinto. Tantos son los vidrios al hablar... ¡Opacos!. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ALFOMBRAN SOMBRAS En la luz ésos días perecieron. Sacrificados huéspedes del tiempo. Precursor de los diluvios de los peces. ¡Turbados a lo lejos!. De las brisas temporales. Delatoras calmas donde alumbran, los cortejos fugitivos a la sombra.
¡Alfombran negras nubes!.
¡Cuánto extraño olvido se alimenta!. De tormentas y algodones.
¡Cuántas fechas crucificadas viven!. De los nuncas y los siempres.
¡Cuántas horas disecadas lavan!. Con las ánforas abruptas del basalto.
¡Cuánto cántico naufraga subyugado!. Con las máscaras armónicas del ópalo.
¡Nubes alfombran negras!.
Esos días saturados de los ayeres. En lágrimas destiñen las retinas. En la frágil luz de cada número. En la cólera esculpida estertorosa. En la luz de profundidad telúrica. En la sombra de volúmenes que ciegan. Esos días perecieron en la luz.
¡Negras nubes alfombran!.
De tormentas en la luz de los nuncas. Sacrificados los siempres naufragaron. Precursores algodones de diluvios. ¡En las brisas ánforas de peces!. ¡Armónicos huéspedes de fechas!. En las frágiles lágrimas de números. En la luz fugitivos cortejos de la sombra. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Del polvo un sueño
1..2..3...
Con el insomnio de cada viejo espejo Joven recuerdo cada viaje bajo el vientre Veinte virajes de vientos y mareas Islas profundas de ondulantes arabescos.
-Sueños del polvo-
1..2..3...
Con cada viento viajo bajo el espejo Viejo futuro de mil realidades dispersas Diez alientos alados ardiendo y durmiendo Petrificados vientres del viento noble.
-Del polvo sueños-
1..2..3...
Con el follaje inquieto de mimbres Con el paisaje completo de aromas
*4444*
Viaje vibrante de insinuante gozo Viraje vespertino y magistral misterio.
*55555*
-Polvo del sueño-
Vientre temprano y consuelo de aurora Cada viento se afana fijo al cielo Valle raquítico entre solemnes fracasos Brillan opacas las plegarias sedantes.
6...7...8...
-Del polvo un sueño-
Meditando ya muerto me encuentro Y temblando veo lo qué no hice vivo Imaginando gigantesco el futuro fértil Y ya muerto la eternidad nada importa Sólo aquéllo qué de vivo no hice bien Y del bien qué muerto ya no hago.
9...9...9...
-Del polvo un sueño-
En el vientre Del viento. Todo el tiempo bebí Todo El Tiempo bebí, bebí, bebí. Y ahora, muerto... Sólo me sueña el polvo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Resignacionario
La muerte llora furtiva desatando El amarillo del otoño voz distante El blanco de nieves mariposas La muerte llora sombras blandas... ¡Resignación-Resignación!
La muerte el amarillo el blanco la muerte Furtivo otoño nieves llora... Desatando voz distante nieves mariposas Llora otoños, blandas sombras...
¡Resignación-Resignación!
Llora y llora la fragancia de ventanas Las miradas, las arcillas y cenizas Las brumas, las navajas y latidos Llora y llora los minutos evaporados...
¡Llora resignándose la muerte!
Pobre muerte milenaria solitaria La rapiña de látigos flagelos La espesa carga de la tumba Pobre muerte purificada renovada...
¡Llora resignándose la muerte!
Sufre la paz la muerte conmovida Oráculos terribles, colores arborescentes Pulsos subterráneos reposo severo Sufre la paz musicalmente desolada...
¡Diccionario, reaccionario, resignaciones!
¡Oh, muerte de conciencias inmortales! Los amores transformados estremecen ¡Oh, muerte de paroxismos incontenibles! Los árboles carbonizados estrangulan...
¡Resignaciones, reaccionario, diccionario!
Llora muerte, llora tus fantasmas Los otoños, las nieves y las sombras Muerte llora la sonrisa del espejo La voz de mariposa sombra blanda...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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*El sol de noche*
En el alma la muerte lleva el sol De noche En la piel unos caballos apagados Cien pañuelos En aquél ciruelo tigres blancos Nocturnos entran En columnas gladiolas elefantes Al salir En los astros imposibles de simientes.
Al llegar Al Llegar... En el sol.
En el sol la muerte lleva el alma Seda sombra... Seda sombra.
Pero muchas otras veces Voces brillan Dónde inmóviles los días anudan ¡Lluvias! Y la raíz ignora la luz de negros peces... Dónde las campanas sueñan con espejos. Y la llama trina mantos y tijeras Pero Pocos Entierran Sus... Alientos rojos.
Muy allá los viejos ecos Cultivan campanas y abanicos En el corazón de tres naranjas ¡Con guitarras uvas aves! En el tazón de turbia parra ¡Más acá de los metales yertos!.
En el alma------Del polvo Sonámbula muerte----Anida Viva luz existe---Y brilla siempre, siempre, siempre.
El Sol De Noche a noche. El sol de noche, noche a noche.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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