|
|
POR EL DESTINO FUGAZ
En La plomería enmadérala. Esa humilde oculta intimidad. De la belleza que se desteje, y se complica, y se fuga.
Con la trémula obra del destino, doliente, dañado. Perdiéndose entre teclas inundado, Y turbada la transparencia, de los innumerables intentos. Carentes de verdades impracticables, artificiales distorsiones.
Mueren su muerte los alientos ligeros, Entre los hábitos degenerados cometidos, Y del vulgo el miedo no disminuye, ni... se elimina, si se siembra y cultiva.
Amor, honor y compasión.
En caso contrario. ¡Oh, sí! La Herradura, enredadera, intimidad. ¡Vuela y escapa! Evaporándose...
¡El destino de las manos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
La caja espera
Espera la manzana su durazno la cereza. En la certeza de la caja la fruta. La caja, la caja espera, la ceniza de las hojas. Como se quedaron las lunas en las lagunas. ¡Lunares!. Los ínfimos arbustos de las orugas. ¡Tortugas!. Se quedaron las arañas en los vidrios. ¡Lirios!. Los siglos en las pezuñas del pingüino.
Espera, espera. ¡No, no!. Es manzana. Lo prohibido del pescado la cereza. El durazno en la certeza de la caja. Espera, espera. ¡Sí, sí!. La ceniza.
Ya es el tiempo de las puertas voces, de caminar en el hilo y la raíz dura, de atrapar los ganchos del desfile, en la manga, magna, del pino tenso. ¡El mango!.
Ya es la corbata desteñido eclipse, de alfabeto avispas y rendijas vegetales, de maderas impasibles y parejas ortigas, en la danza del espejo sabio. ¡Lo sabía!.
La caja, la caja espera. De las frutas, la ceniza como el fuego. ¡Juego jugo del destino!. Como se quedó la rueda en los números parada. Y los duraznos en caudales agudos. Como se quedó la tuna en los pájaros espina, y los años en los corderos de plomo.
¡Ah!__ Si hubiera sido su ceniza. En la caja de la fruta. En la manzana del pescado. Como el brazo sin rodillas y lejano el coro. No, no, la vela no tiene muletas. Y el veneno, malherido agrupa. La tormenta funeraria del mañana.
¡Ah!___Si hubiera sido solo ceniza. En los hogares sonámbulos. En los sillones mandrágoras. En las cajas venenos. En las mañanas infiernos.
¡Solo cenizas que la caja espere!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Cariñoso felino
Leo pardos gatos en un cuento... No, sus venturas, qué fueron buenas No, sus manos, qué trepan harinas ¡Basta, ya con sus siete vidas!.
El encuentra ratones temblando Asunto del frío__¡Voz del instinntto! No, praderas tejiendo______¡Noches! Termina la cadena____ limentaria. Con el alba sonriente La nhelada barrer hambre nocturna! Interdependencia De leyenda y lectura! Los humos, del incienso, sagrado ya... Opuestos, qué abrasan preso del hambre. ¡Felina! Lo crían, a veces, biberones, ¡Qué tibios, imitan, secas madres! Es, sombrío y confuso cariño... ¡Amorfo! ¡Más gatuno, qué dos, quedos ladrillos!.
Importante mezcla de soledades Es, en la ciudad, a veces, canto... La ganancia, lácteo néctar... ¡Biberón! Transformación de compañía... ¡Felina! Del pardo nocturno... ¡Gris! Uno de tantos, maullidos cercanos. En la vida, desnuda... Sin espejo. El Reflejo de ... otro cariño," Como oso de peluche" ¡Vivo!.Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Tormentosamente...¡Fértil, Sí!
Cuando Recuerdo La Impiedad por los, las, ellos... Cruelmente humildes. Fantasmas. En al ánimo, intranquilo. En el desánimo del tigre rosa. Una cadena, cada espina, día y hora. Y por eso. Tal vez. La leche tibia, la carne y los aromas. Del hambreado pueblo. ¡Que teje ahora su trabajo con el sueño!. ¡Qué siembra la esperanza bajo el suelo!. Y espera, en la renosa cueva inviernos. Tormentosa... Mente... Fértil. En la llave. Vuelo. Del la unión de las hormigas. De las abejas. De los desiertos almendrados. En su voz. Su voz. En la razón por el silencio de la noche. Donde las soluciones. Aparecen sin estrellas. Aparecen sin estrellas feroz y atroz hielo.
La llave. Fértil, piensa, siente, actúa. Unida. Luz entre los montes y los solos polos. ¡De cierto candado!. En la rauda huella. En el grave corazón. ¡Impío tuétano de frío!. ¡Atroz, fatal, revuelto!. En el estómago. ¡Cómo envejece!. Cada cobarde. ¡Sórdido ladrón!. La corola moribunda. En la pureza del jamás. Un jamás, será, solo. Posible, posiblemente, mente ágil, pecho fuerte.
En la pureza Del Será Ya el arpa una guitarra. El olor del bálsamo confuso. El halcón una tortuga. El olivo, monótona burbuja. Espina. Turbia. ¡Herradura sin caballo!. El hambre con su perro... Sí si, el hambre. ¡No la siente, en la carne ajena!. En el hermano, en la pobreza de las hojas Amarillas, en el otoño, en su tierno arrullo. Triste, triste. Historia sin saberse.
¡De qué le sirve al hombre el hambre sin la carne del alma qué no siente, qué la historia nada le enseña, porqué no la sabe ni por ella se interesa!.
Triste Es La Historia sin saberse.
Oculta De La riqueza Insulto bulto Sin tra Bajo... Vanan... La misma nieve, deshojada. ¡Párpado, líquido, engañado!. Vientre derramado en la tormenta. Desnuda. ¡La cama herida!. La paja. Amarga el ojo. ¡Con la retina del olvido!. ¡Qué nada hace!. Y... Sí puede. ¡Qué siembra solo. ¡Arena!. En cada playa.. Un placer. Inútil. El aire. El sueño de los higos. Las noches en el zapato roto del camino. Desempleado. Empleado de la angustia. Rico en inútil esperanza injusta y cruel. ¡Vil, servil, fúnebre linterna!. Como gusano se arrastra. ¡Sin unirse!. ¿Cómo se hace una red para atrapar al viento?. Sin unirse, los cinceles. ¡En la escultura crujientes!. ¡En el laurel!. De todos ellos. Sus huérfanos lamentos. Pueden soñar despiertos. El sueño lúcido del corazón y el alma. De la razón que siente. Donde. Solo, las plumas. Hacen del vuelo el ave. Y se liberan, libres, acciones y pensamiento, planes fraternales, hermanos eternos de la tierra. Las nubes por el cielo. ¡Hacen de la lluvia, fértil tierra. Si, sí...Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Sepultando infiernos
En El Injusto Regocijo.
Vibra el injusto vencedor desastre. A dar de nuevo pena. Raquítico espectro del pálido sustento. Dondelmanto las tinieblas encierra, en la vaga resistencia, el brazo fuerte.
Ni es oro, parado. Ni es plomo callado.
¿Porqué la virtud debe seguir, gimiendo escondida, valentía, martirio en la consciencia?.
¡Armónico el trabajo la luz enciende victoriosa!_____ Cualquier esfuerzo.
¡Libre el pensamiento la paz difunde glorioso!_____ Siempre combatiendo.
En la mesa el comer falta. ¿Acaso viviremos inmóviles?. El hombre sin honor se acaba.
El hambre desnuda los colores, la cara vida, en su pañuelo látigo, escarcha el corazón babeante, pantalones oprimidos refunfuños, en las pieles agitadas de las brasas, en las multitudes llenas de amargura.
Ocioso el brutal rico escarlata, marejadas, días, semanas, sombrías, las persianas mordidas, sumergidas, los timones, exaltados con horrores, los candados llueven como plagas. ¡El festín de la injusticia es el tesoro!.
En El Anoche La cintura entreabre Vientres inconscientes Desalientos infatigables En Las Historias olvidadas Las revoluciones Brillan mudas Y la tormenta Telarañas rompe Al infierno sobrecogido. ¡Sepultemos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes P[erez
|
Poeta
|
|
|
Perdidamente cibernéticos
Perdidos poemas El Primero luz, agua, movimiento, No sé ¿Dónde?... Amarillo... El papel Y el sol, no eran eones ¡Años de polvo!.
Palabra sin letras... ¡Atrás! Sin voz, ni peces en el agua Una lágrima sin lástima Tinta pálida seca por el tiempo.
Una Vez pluma, lápiz... ¡Carbón ceniza!. Banderas, fuego lejano Cronos En Grecia grana gracia Marte sigue, sangre Venus A nosotros As no somos cartas Ni barajas rejas en la mesa Ni vanos juegos fuegos ¡Cómo primera letra!.
El Segundo minuto Atorado y azorado finalmente Salió mega lento A poco, casi, elíptico En la red, arañando caminos En el aire, vuelan plumas, dedos Teclas, pianos. ¡Sinfonías! ¡Solo silencios!. Escritos perdidos.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Al salir el sol te ocultas mostrando tú tedio fingiendo tú identidad de lo vanidosa de tú vida; no tienes convicción; y más bien poco el amor que expresas simulando todo, de tu hipócrita existencia._ Tu halo perfumado no permite ni respirar tus ojos imposibles de mirar por lo hipnótico y repugnante divisar; tú aliado, un miserable espejo, creerías que los fantasmas te asolan aquí se oyen sonidos, que nada los produce; así eres tú disfrazada siempre sin identidad._
Mira mi blog http://hectormaxx-mipoesia.blogspot.com/
|
Poeta
|
|
|
C.E.N.T.A.U.R.O.S.A.M.E.N.T.E.
En un grande lago lo hallaron. Con el miedo en su cueva torpe. ¡Qué indignado se quejaba del sosiego!. De las armas. De la sangre. Y de la guerra.
¡Es mucho el peligro y el agua es poca!.
¿Acaso pretendes gloria?. ¡Cómo en una caña, el caballo sueña!. Armadura sin sustento. Mal vestido en su locura. Corceleando. Al emanar un claro día. Alabando. En El Ámbar. ¡Del sol ausente!.
El, él y solo el. El mísero cabello. Y de la cabaña. Del ermitaño. ¡Año tras año!. Se quejaba y se quejaba. Pero... ¡Nada hacía para cambiar!.
En su aflicción y desconsuelo. En el suelo____ La raíz también. De la cabeza___ De aquél hombre.
Centauro____ ¡Qué retumba!___ Y campanea. La llanura con arrugas en la frente. Del inmenso aguijón punzante. Al qué como dichoso mortal enfrenta. Dónde la mansedumbre innata duerme. Azotando sólo, al violento torbellino. En la noche, encanto del silencio.
Luego los fieros huracanes. Calmaron las iras en la costa. Sepultados bajo las cejas de aquél hombre. En la verdad desnuda___Severo estudio. Del rigor mármoles y lápidas. Fraternal. Fraternalmente encorcelado. Del cabello, el caballo y el camello que soñaba.
Meditando. Meditaba en su desierto lago solitario. Con las armas, también fraternas... Meditaba. ¡Por el camino, qué del espíritu, se desprende!. ¡Qué se consume y renace día con día!. Y qué brota, de las desiertas calles. (También de frente). De la fuente. ¡De la fuente qué murmura solitaria!. (Otro también). Como el soplo en la piel arcilla.
¡Una rápida y celestial tormenta!. La cólera impetuosa____ De nieve pura. Adormecida en la luna. De las noches armoniosas. En las brisas del invierno. En el frío purpúreo... Y de frente a frente.
Frente al lago en qué medita. En las máscaras y cáscaras. ¡Del hombre___ Del hambre!. ¡Con el amor qué nace y muere!. Dónde la infernal tortura desgarra. En El Corazón de su existencia.
Corceleadoramente palpitando. Latiendo brioso a veces entre los campos, en la profundidad de cada vacío. Bajo el lago grande. Con el pensamiento. En los días mil veces, mil batallas. Lo hallaron los sueños. ¡D.E.S.P.I.E.R.T.O.!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
MONÓLOGOS ANESTÉSICOS...
Ayer moriré con lápidas de yugo, y los pétalos, libres de los otoños, donde los miedos huyen solos.
Con los dedos de la hoguera, en las cadenas, en los vidrios, en la cuerda que defiende la miseria, del derecho sagrado de la vida.
¡Derecho sagrado de la vida!.
Libre... Cielo el ayer fue. En la plegaria ingenua. En el polvo de los dogmas. En los años de las quimeras. A la sombra indiferente. Del crepúsculo en la tierra...
Hijos petrificados de la historia. El derecho a vivir. No Es vegetar en la cueva de una concha. El derecho a ser libre. No Es en la sombra impuesto. El soplo rebelde del bolsillo. No Es el estómago sumiso. El pensar digno servil de la cadena...
Mañana vivieron la carga desatada, del tirano desempleado, en las vitrinas, en los museos, bebiendo las palabras crucificadas, pálidos sonidos degradados, el pasado esclavizado, en las manos temblorosas, ahogadas lágrimas sedientas...
Hoy pueden plantarse las raíces. En las hojas, en los ojos. En los blandos inmutables. A pesar del mensaje de mil balas. Al pasar abaratando cada miedo. La consciencia prostituye. El perdido precio. De las estatuas. De los héroes. ¡Torturados y amenazados!...
El derecho a ser feliz. Es Del humano arcilla. No Del cántaro verdugo. No El derecho a ser sirviente. Es Embellecer al mismo cielo...
Y La Grandeza del humano. ¡Sin ruegos, sin humillaciones!. Libres y humildemente justos. Igualmente distintos hermanados...
¿Quién esperamos qué sea lo qué... Nosotros somos ?... ¿Tiene ya la conciencia dueño y precio?. ¿Dá derecho el arma, a matar al desarmado?. ¿Pueden... pensar las rodillas un corazón descalzo? El Supremo Bien... ¡Es lo qué beneficia a todos!. ¿Es tan difícil, entenderlo?. Ó ¿Es imposible?. La Colmena en una hormiga, y en una abeja el hormiguero. El Mar en una gota, el cielo en el corazón. La Humanidad en cada hombre... Solo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
AGOTADA LUZ
No hoy el puente emprende cada viaje. Muelle. En la cima suave el concéntrico proscrito. Intima luz. Hechos del perfume del silencio evaporado. Descifrando.
No hoy del fecundo aliento rugir lejano. Hiela. En la profecía de polícromos raigambres. Inmóvil. Hay dádivas exóticas de prístinas baldosas. Impulso frágil.
No hoy en la pequeña tarde fatigada. Se esfuma. En la ilusión futura del pretérito. Reflejo nieve. Hay en la piedad espectral extraña. ¡Queja diáfana!.
No hoy de repentino umbral confuso. Infuso. En la marchita altura del himno peregrino. Borroso amparo. Hay afán del aposento un ritmo gris. ¡Rayo mortecino!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|