|
|
Ella es el alma en mis poesías ella es el éxtasis fugaz, inofensivo fuego voraz de las dulces melodías.
Ella es la canción melodiosa cuando alegra al corazón, que conmueve a la pasión, ella es de mi amor la diosa.
Ella es mi inspiración en las horas de tristeza, ella es la belleza que yo exalto en mi canción.
Ella es la lágrima de mi llanto, la alegría que está en mi sonrisa, ella vive en las notas de mi canto, es el aire que respiro de la brisa.
Ella es mi pensamiento, mi amor, mi fe, mi desvelo la mujer que añoro con esmero, la inspiración de mi sentimiento.
Ella es el cielo, la tierra, el mar es la bendición de mi vida, ella es la mujer querida, ella es a quien yo quiero amar.
Julio Medina 1971
|
Poeta
|
|
|
Mientras la cálida y fugaz lluvia caía jugaba con la perla cristalina, en la lluvia danzaba allá en la esquina me mojaba y me mojaba, gritaba y reía.
Gotas suaves acariciando tu piel toda empapada bajo el árbol seco, aquel suave sonido se une al eco de un tierno beso dulce como la miel.
Esas manos arrullo, humedecidas transmiten a mi cuerpo fuerte calor, que estremece y eriza todo mi ser.
Esas mejillas frías, enrojecidas de frío tiemblan y se sonríen del dolor al sentir esa copiosa lluvia caer.
Julio Medina 10 de julio del 2010
|
Poeta
|
|
|
No tengo palabras para decirte que al mirarte me quedé flechado. No tengo palabras para pedirte que me permitas ser tu enamorado.
Es una atracción irresistible que de mí ser se ha apoderado, y mi mente ha dominado como un anhelo invencible.
A cada segundo, a cada momento mis labios murmuran tu nombre, hechizado está este hombre con un deseo que me corta el aliento.
Mi corazón palpita acelerado, si no estás presente me desesperas, en el tiempo no existe la espera, cuando se está enamorado.
Julio Medina 13 de agosto del 2010
|
Poeta
|
|
|
Háblame de lo hermoso del amor, conquista mi corazón salvaje, deja caer el anclaje que sea tierno, acogedor.
Embriágame con la esencia de tu fragancia, regálame lo más preciado de tu ser, dame esa sensualidad, mujer enamórame con elegancia.
Hipnotiza mis sentidos en lo infinito, naveguemos en la pasión y el placer hasta la sed y el deseo satisfacer, vivamos un amor bonito.
Julio Medina 17 de agosto del 2010
|
Poeta
|
|
|
|
Para tus cabellos van mis manos
Rápidas ligeras como tu sabes.
El sol seduce lo silvestre del campo.
Mis palabras llenan todo lo que de ti nace.
El viento entorno a ti especula. No estoy sordo.
Serenatas de pájaros en los árboles componen tus paisajes.
A tus océanos voy con los brazos anclados
con las redes abiertas para capturar tus soles.
A tu voz va mi cuerpo.
A tus manos mi corazón.
Jardín de invierno.
Volcán en llamasme asolas hasta envejecer.
Triste viste el otoño con tu lejanía.
Bosques espesos de ilusiones levantan alas.
El silencio trae tu nombre….
Solo un beso bastaría para mi calma.
Para tu adiós van mis manos.
Para mi corazón tu voz de naufrago.
|
Poeta
|
|
|
|
Esta noche no estaré contigo Me alejare despacio en medio de tantas dudas. La noche……. Un sepulcro. Velo mortal de ideas. Tormenta sin respiro
Saber tus manos lejos Sentir que te he perdido Consume mis ganas de amante Destruye mis fuerzas Desterrado estoy en tu olvido…
Amor, locura, Es la tormenta que no quiero Un día fuimos solo uno Lloro por haberte perdido.
Lejos la primavera el amor que un día conocimos.
El tiempo nos dará nuestros nombres La propia identidad. Un día quizás comprendas todo lo que fuimos.
|
Poeta
|
|
|
|
Cabellos de Mujer Para tus cabellos van mis manos Rápidas ligeras como tu sabes. El sol seduce lo silvestre del campo. Mis palabras llenan todo lo que de ti nace. El viento entorno a ti especula. No estoy sordo. Serenatas de pájaros en los árboles componen tus paisajes. A tus océanos voy con los brazos anclados con las redes abiertas para capturar tus soles. A tu voz va mi cuerpo. A tus manos mi corazón. Jardín de invierno. Volcán en llamas me asolas hasta envejecer. Triste viste el otoño con tu lejanía. Bosques espesos de ilusiones levantan alas. El silencio trae tu nombre…. Solo un beso bastaría para mi calma. Para tu adiós van mis manos. Para mi corazón tu voz de naufrago.
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Ojos de mujer te asemejas a la palabra poesía. Poesía es todo lo que tú eres. La voz de tus miradas la luz de tus palabras. Socavan lo profundo de mi alma.
Yo nací para quererte Para ver florecer tus crepúsculos en primavera Para abrazar tus sueños Para enraizar tu fuente y amar el fruto secreto de tu tierra. Yo nací para ti.
Prefiero ser la noche Conquistar tus palabras nostálgicas Prefiero ser la noche
En la oscuridad del silencio tu recuerdo se hace constante. Letras invisibles dibujan palabras olvidadas. No quiero leerlas.... Calla……. Calla……..
Enaltecida bella y concebida te visitan los otoños con sus hojas Un dedo esculpe en el polvo del piano tu silueta latente. Por no estar contigo…. Por no tenerte cerca.
Colmo de mi sangre. Inspiración de mi eterno ser. Bésame, bésame hasta la muerte hasta el último suspiro de tus labios, hasta que la noche acueste los árboles. Hasta que me quede dormido Solo bésame……..
Gonzalo Díaz Bacigalupo
|
Poeta
|
|
|
No te das cuenta cuando la enfermedad comienza siempre eres el último en saberlo, piensas que lo tienes todo sin tenerlo es una posesión de mucha tristeza.
Tristeza de un alma llena de congojas, pesar repleto de amarguras abrumando al corazón, desesperado pierdes la calma, hasta la razón, sentimientos de penas en el pecho alojas.
Cuando tratas de curarlo, de repararlo la ira en contra tuya se abalanza, reproches y sinsabores alcanzas y el amor tienes que cambiarlo.
Surge un dolor que no te deja vivir, estará presente hasta que el doctor tiempo y el hospital distancia te libren del contratiempo, solo así dejarás de sufrir.
Julio Medina 29 de agosto del 2010
|
Poeta
|
|
|
|
Reflejo de Dios, pequeña criatura Dulce retoño que me llena de ternura Tan lleno de asombro, de vigor y de vida Que si fuera por mí, jamás crecería Como el mas bello angel a nuestro lado Has llegado del cielo como un regalo Nos enseñas el verdadero amor Y tambien nos haces conocer el temor Pues sabido es, los ángeles como tú son alados aunque así lo deseemos, no podemos atarlos Y tú, mi niño, algún día crecerás sin mirar atrás, a vivir tu vida te irás Y como flor que abre sus pétalos Mostrarás al mundo toda tu belleza Yo, con mi corazón en tus manos Debo dejarte ir sin pensar en la tristeza ¡Ay de mí! Me condena el egoísmo Te quiero demasiado, ojalá fueras mío Pero sólo seré la luz en el camino Habrás de andar por ti mismo
|
Poeta
|
|