Poemas surrealistas :  Sueños de Delfin
Me contaste un sueño,
nos soñaste enamorados,
pero con otra forma,
no éramos dos cuerpos,
éramos un ser,
con dos almas
pegados nuestros perfiles,
simétricos, curiosos,
convertidos y fusionados,
contenidos en otro espacio,
éramos un delfín,
que nadaba y feliz miraba
pasar nuestra vida dichoso

maravillada quedaste de gozo,
pues te viste enamorada,
amalgamados los cuerpos
y nuestras almas,
exaltada la percepción
de los sentidos,
a tal punto que el brillo
de la luz que generaba,
como furiosas bengalas
traspasa e ilumina
el océano de almas
en que nadábamos

¿Fue tu sueño?
o los delfines
son recipiente de almas,
que al calor del amor
se funden y nos sueñan,
nos piensan e imaginan,
por jugar
o por capricho
somos los sueños de un delfín,
lúdico y fantástico delfín
¿o somos nosotros?

Creado 20/12/2011
Poeta

Poemas surrealistas :  Agotar la noche
Agotar la noche
Las cenizas de la noche
clavan en el aire quejoso
los colmillos arenosos
sedientos de tez cuarteada,
endurece el vapor friolero
como sarta de sartén anquilosado
deshinchando el mantón plegado
de oscuridad pegajosa,
elástica…
Finada al crujir la moneda de luz
metálica, sobria, nublada
por el fuego quemándose en su interior,
y los residuos llueven
mojando el mar evaporado,
y el viento solidificado
se deshace en la penumbra del día,
y la luz oscura brilla atenuada
como el fulgor de la lumbre acuosa;
humeante la sombra vuela
y sus alas grises, desplumadas
meciéndose en el sereno
colgado de los estambres del tiempo,
pelonean con púas de arcilla
hasta agotar la noche.

Julio Medina
20 de marzo del 2013

Poeta

Poemas surrealistas :  Por el nuevo bosque
POR EL NUEVO BOSQUE

¡Mira, mira, ya corren los hombres!.
Fríos en las manzanas de arena,
que las puertas desnudan del alba,
sin remedio en la garganta de plata.


Por eso en las tabernas se fijan,
las bicicletas de las gordas calles,
que manan de los zapatos gastados,
secas ramas de los alcoholes primeros.


¡Mira, mira, los delantales amargos!.
Son carretas de ceniza y brazos fuertes,
con los números tatuados en coro,
bosques de ruedas con trajes nuevos.


Por eso de los pañuelos se olvidan,
los pañales de las montañas nevadas,
que arrastran arcillas intactas,
en el brillo del ciervo alegre.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Laberintos del embuste
LABERINTOS DEL EMBUSTE

En
El
Abrigo de automóviles.
En las cuevas del escardillo.
De los profundos mosaicos.
Mientras las puertas abordan los trenes.
Entre los blandos montones de playas.
¡Cuánto amor en los incendios!.
Encima del neón de los letreros.
¡Cuántos, cuantos soles volando entre los muslos!.
Laberintos, en la celebración inminente del tablero.
Del embuste, en la pequeña mañana del conejo.


Por el embuste, sí, por el embuste hecho epidemia.
¡Solos, se han quedado, solos!.
Por el muelle de amargas arenas.
Y la velocidad bajo el sombrero.
¡Solo, solo, el silencio diminuto!.
De las lunas vibrando entre los pinos.
En la flor de la pintura, partitura del vituperio.
Habla de arañas con guantes de goma.
En las tibias raíces hechas de sed.
Por las noches de escuchar las escaleras.
Por las copas con muletas y corbatas.
Y el dolor de las esponjas conspicuas.


¡Laberintos, son laberintos del embuste!.
Porqué el salto al abismo tiene sus peligros,
en las enredaderas minerales del cielo,
huyendo, los minutos y los segundos,
en la virtual cadena entretejida de sapos.

Por el embuste, sí, por el embuste.
Del refinamiento de las moscas,
y las ranas silvestres insolubles.
¡Del asedio a la intimidad adherido!.
Por el nombre de adobes en peligro.
Del piso sin compromiso, solo laberintos.
Del embuste, del alivio caprichoso en retaguardia.


Unos laberintos hechos del embuste.
Hechos.
Como hierbas mordiendo cuevas.
Hechos.
Como espadas frutales suaves.
Laberintos.
En la cúpula enganchada en telarañas.
Laberintos.
En el túnel salado al tope.
Bajando las esquina del bosque.
En la lucha sorpresiva de la mina.
Donde la serpiente manipula los gusanos


¡Del embuste, laberintos, laberintos, laberintos!.
Donde una emoción tiembla.
Del vigor profundo, en espasmódicos suspiros.
En la llave del tiempo, con la piel inundada de tibieza.
Donde una luz renace, se abre y se cierra filosa.
Del deber cumplido, por la férrea tenaza esfumada.
¡Con la ventana en las alas!___El embuste embiste.
Y viste los párpados que duermen la nieve.
Donde las sombras resbalan del agua.
En las plumas del velado verano.
En los mástiles del primer otoño.
Donde los cabellos muelen blancos.


¡Laberintos del embuste, embuste, embuste!.
En el coro de los panteones.
Con el último latido en manadas.
¡Allá donde mueren los pantanos!.
¡Qué perdieron la cabeza y los zapatos!.
Con los meses involuntarios.
Con las muecas espontáneas.
Laberintos, laberintos.
En los años nacidos equivocados.
En la misma iguana de aguaceros.
Por donde cae el mismo filo sin descanso.
Y las imágenes rodeando intrigan. Al fuego en la danza incierta.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Entre nocturnales
ENTRE NOCTURNALES

La noche de dulce tiene,
seis alas de rana,
y una sonrisa de bosque escondido,
que camina del pecho al techo.

La noche de mármol viene,
por las estrellas dibujando,
cataratas sobre la luna,
violeta de tersa frente.

La noche se va y todos la esperan,
en la cama, porque tiene sed el mar.
Tal vez las camisas tengan hambre,
sembrando y decorando largas costillas.

Los últimos en llegar amasan las retinas,
que nada quedan del infierno afuera,
rondando bajo estas nubes sudores,
por las ramas de las esquinas primeras.

La luna se esconde por agujas y silencios,
en colchones hechos piedras inquietas.
Por las calles pasan ruidos que duermen,
como mariposas verticales y vidriosas.

El aire brilla herido entre los platos,
del suelo que exprime pies desnudos,
como los sueños visten trapos nuevos,
recién plantados en techos abandonados.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Relámpago estrambótico
RELÁMPAGO ESTRAMBÓTICO

Entre las distancias gastadas.
Al abrir la noche,
que la esperanza expresa.
Al subir la tarde,
en las avenidas de la serenidad doliente,
por el silencio roto de las violetas,
por el tiempo de amargos fuegos.
Relámpago.
Estrambótico.
Es...
En los caudales azarosos.
En los delirantes paraísos.
¡Sos, sos, sos!.
Del pudor atrás del verso.
Del dolor qué amanece.
Del acero y de la piedra.


Estrambótico relámpago.

Entre las cercanías perdidas.
En el jardín etéreo de la justicia.
¡Con el nunca presto pronto.!
Hecho solo, del polvo, sobre la mesa.
¡Ágil olvido fácil!__ Fugaz y añejo.
Entre la soberbia sembradora del engaño.
¡Han hecho de hipocresía virtud pulida!.
En la solemnidad del vano diálogo.
La morada qué el instinto aprisiona.
En los años secuestrados del asombro.
¡Asamblea de cenizas y de huesos!.
Por el exceso qué supera el elogio.
Infructuoso de escribir al manicomio.
¡Látigos sin lápida!__ Engendros escondidos.
Porqué los cementerios mueren tétricos.
¡Qué mueren del ayer sin apetito!.


Relámpago estrambótico.

En la inútil expropiación de la miseria,
comensal del proyecto turbado en el drama,
marginal de los zapatos hambrientos,
en la simpatía del remolque afilado,
en el símbolo póstumo del álbum.
¡Acribillado a flechazos!.
Entre las pobres desgarradas balas,
de la ignorancia indefensa en cada casa,
dónde humildes los demonios debaten.
¡Actores de la masa informe!.
Ejecutivos del ser febril aberración.
Del afrodisíaco escrupulosamente amonedado.
¡Por el canal recluido!. ¡Qué al rencor asaltó súbito!.
Envenenando los mismos caminos del aire.
Del puerto que deja soltero al mar acusado de locura.
Del imposible contenido. ¡Mitología licantrópica del trópico!.


Relámpago.
Estrambótico.
Del
Conciliar
Voraz
Todo
Absurdo
Los
Gusanos
Ya
Comparten
Y
Reparten
El
Falso
Desengaño
Excesivo.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  SACRILEGIO
Yo le pongo los clavos al señor
aunque de culpas, no me acusen
algo no funciona ni funcionará,
el mundo es una orgia loca
donde gozamos del bacanal profano.
Si en la culpa yo no tengo gracia
por tus hechos haber hecho el mundo una desgracia
por justos pagamos la desdicha
por indolentes rezamos al ídolo de piedra
no habrá justicia
ni el clamor del que más sufre será a oídos sordos
por qué de penas vivimos
y de cuidarnos, enfermamos
más la valía siempre será
que de esclavos nos libramos
más somos esclavos del mismo pensamiento.
La adoración sin fe de algo que suponemos
el error histórico de creencias pasadas
rejuvenecidas en santos sin ideas
dictadas por muertos a los vivos.
El mundo es vil y cruel
de temores andamos sin defensa
desechamos todo por lograr
imploramos todo para pecar.
Una alma en pena recorre estos pasillos
la muerte está de su lado
más no lo atiza porque pena
más la muerte no es condena ni trofeo que perdona.
No mires atrás, da un paso adelante
el juez es corrupto
y creo goza con tus faltas
¡para que justicia!
si el justo ya está condenado.
Hay del que sufra dolor
nada lo calmara
inclementes fuerzas ocultas
ven al nazareno sufrir
y desde la tribuna alguien que inquieto goza.
El humano causa dolor humano
y a su antojo burla todas las leyes
el poderoso con su mano en alto humilla
y la ceguera de la multitud que aplaude la faena
y un pobre sufre con vehemencia los rigores de su estado
aunque la gente enardecida clama victoria del perdedor.
Esta gente no está en sus cabales
andan todos locos, tal vez drogados
piensan cosas y actúan diferente a como pensaron
y en oraciones y canticos piden paz
al ser de piedra que rego su sangre
y unidos en carnavales de fogata
el odio tomo su posesión
y el reino avalo la injusticia por siempre.
Siempre habrá injusticias
y quien se aproveche de eso para su provecho
hay un vacío entre lo eterno y lo terrenal
sufriendo más quien para su defensa, solo tiene un rezó.

Mira mi blog:
http://hectormaxx-mipoesia.blogspot.com/
Poeta

Poemas surrealistas :  Vertedero de vesania
Vertedero de vesania

En ese bello paisaje
Del plumaje abundante desconcierto
Recuerdo, recuerdas, cuando olvidamos sus calles
En las blandas almendras de voces agudas y perfumes
En la esencia de memorias perdidas, en la húmeda y dura
Penumbra... ¡Un vertedero de Vesania!... En ese lugar qué dice:
Es morena la consciencia del zapato
Es rubia el alma del pantano
Es pelirroja la tumba del tesoro
¡Vesania de besos ilusos!


¡Vertedero!
Por la desesperación qué llueve
Sin despedirse del momento, de vesania un vertedero,
Del tesoro perdido, ya no lo recuerda el exilio
Entre... Las estatuas asustadas. Entre. Los calmos cuentos
Piensan, sienten, escuchan y dicen: Es el cortejo del último río
¡Pesadilla de golondrinas!... Aventuras qué marchan harapientas
De la herida compasión victoriosa
Del enjambre de puños cortantes
¡Centenas de calmas minúsculas!


¡Oh, vertedero de vesania!
En el vientre argento del corcho
En la intimidad qué devora la carne
¡Del llanto un faro enloquecido!
En la cama de almanaques interrogantes
¡Carreteras de puertas cerradas!
En las duras calles de las gaviotas
¡Por el amarillo qué al otoño tiñe!
Con el traje suspendido de la tarde
En el suelo sorprendido del zapato.


Vertedero de vesania. Dónde arenga el caracol prudente
La vesania besando... Sentado al violín extraño incipiente
Porque camina el crepúsculo rápido en la noche desnudo
¡Entre las rebeldes pupilas qué esmeraldas afligen las teclas!
Y las pianolas al doblegarse perfuman las redes que atrapan
el aire de las angustias de ayer... ¡Cómo las carnes en flor!
Porque...¡Yerto está el piso, yermo el mismo viento, yerno del techo!.
Con la suela que doler suele
En la duela qué moler sabe
En la muela qué oler debe...


Vertedero en el ambiente cuando, la memoria de la penumbra regresa
lloviendo del recuerdo... ¡La esencia perdida!... El desierto del plumaje
¡Acuoso por el camino qué teje al aire nubes!. En la espalda de la realidad
qué el tiempo deja al absurdo pesimismo sin la burla, del agobio constante
una promesa cotidiana... En la sorpresa paradójica emergiendo.
Con la subjetividad catártica, en la palabra inútil, en el sentir fugaz,
en la lírica parcial de los olores. ¡Un perfume fuera de texto!... En el discurso
Sin inicio, por los últimos suspiros inéditos. Recuerdo recuerdas cuando olvidamos
¡Más allá del cocodrilo y las consignas!.
¡Más acá del sapo y las denuncias!
¡Más o menos del artefacto al manifiesto!. Lloran, lloran, cuándo ya de nada vale...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Soñares inquietantes
SOÑARES INQUIETANTES

Son
En
La Horrible
Tempestad
Por donde
El gusano
Invisible
Vuela.


En medio de la noche que gira y flota.

Arrastrando
Remolinos
Por las
Orillas
Inquietantes.


___Soñares, soñares, soñares___
Por el mármol muerto de cansancio.
_____Soporoso____
Por los pobres bosques desamparados.
_____Somnolientos____
Por las risas de las piedras.
____Sonámbulas____
Por el agotamiento del viento.


¡Inquietantes, soñares, inquietantes!.

Al
Sentir
Que se
Agarran
Rocas que se desmoronan
Arrastrado
Por
La
Corriente.


¡Cuándo todo se aleja!.
De la mano
Del tiempo
Del punto
Del apoyo
Esfumado
Arrastrado
¡Por la corriente!.


Soñares, soñares, soñares.
En el miedo sumergido.
Inquietantes.
En una esponja espinosa.
Inquietantes.
En una lenta sorpresa.
Inquietantes.
En el medio sugerido.


Soñar.
Es
La ventana buscando su libertad.
Soñar
Es
La puerta encontrando su esclavitud.
Soñar
Es
El techo perdiendo su cielo.
Soñar
Es
El piso recibiendo su filo.


In
Quietantes
Cuando el miedo
Se entierra en las
Nubes de soñares inquie
tantes. ¡Dónde el mundo!.
Solitario vive. Por el fantasma.
Nunca engendrado de las pesadillas reales.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Fúnebre cinismo... (Experimental)
FÚNEBRE CINISMO

Al huir
Al final
Haciendo
Víctimas
Al cielo
Al aire
Haciendo
Víctimas
Al principio sin destino
En las tragedias del callejero teatro
escriben...Los anillos acuñando...Los silencios
Insuperable rastrear de los gusanos...
¡Hexágonos anuales!... Del mismo engendro.
Fúnebre cinismo, del minucioso escándalo una moral,
hidroeléctrica manipulación en despoblado
luctuosa exponencial incertidumbre
sin duda vieja novedad
del viraje retórico inquietante
de la tabla finisecular expresiva...

Cinismo disponible de lúgubre docencia
Siniestra fuente de trabajo del subsuelo
Venenos del honor y la consciencia
Polución del pensamiento y la memoria

Desecho de valores intercambiables
Cinismo disponible de lúgubre docencia

Por allá
Al descubrir el desastre
Y al encumbrar el fracaso
En la eternidad vertiginosa
del interior en tregua exiguo
del exterior desconocido enorme
Un suelo exponente que no rehuye
teñido del tremendismo torrencial.
Del vértigo proliferante.
Del rítmico descrédito.
Del atónito descontrol.
¡El desprecio de la vida!.
Apresa...La misma muerte.
Apresa...Cualquier aliento.
Apresa...El olvido en la memoria.
La indigna partida de los miles infestado.

¡Fúnebre!.
Por la muerte sepultada del instante
el cementerio de la inercia fue
testigo denigrante sin parentesco
de la violenta lata de sardinas
y la macabra luz de la inconsciencia
del banco de peces en cuarentena.
¡Cinismo!.


Ne
Bre
Cinismo
Fu
Ne
Bre
Porqué...

Una mañana abría la neblina dormida,
el instinto de la arena buscando,
las paredes del relámpago salvaje,
y el perfume del cristal desesperado,

en la delicadeza de los túneles,
del bálsamo cansado imborrable.

¡Fúnebre cinismo fúnebre!
Por estar al río quemando nieve.
¡Tétrico patético!.
Por estar al río secando núbil.
¡Siniestro elegíaco!.
Al purificarse endemoniado.
¡Lóbrego macabro!.
Al ratificarse engatusado.
¡Fúnebre docencia!.
En las trenzas de la sombra.
¡Cinismo didáctico!.
En las trancas de la siembra.

Fu
Ne
Bre
Ci
Nis
Mo
Por la fuerza falsa de la ausencia.
Acompañante
Del
Olvido
Es
La
Esperanza
Débil
De
Las
Mañanas
¡Verdadera contaminación de la consciencia!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta