Cuentos :  UNA MUJER EN SAINT SIMON
UNA MUJER EN SAINT SIMON
Al principio, en Maison Saint Simon, no quisieron saber nada con Albertina. Era natural: la sola idea de tener una mujer con ese aspecto dentro de Saint Simon parecía una profanación. Los claustros de ese colegio, tenían una tradición moral, lindante con lo monacal, aunque no religiosa. Durante siglos había sido la fragua de los más prestigiosos profesionales de la región. Nunca habían aceptado la tendencia moderna de los colegios mixtos. No como un hecho discriminatorio, sino porque pensaban que la presencia del sexo opuesto distraía la mente de los alumnos, que solo tenían que estar ocupadas en la asimilación del conocimiento que allí se impartía. Sus profesores, seleccionados con rigurosas exigencias tenían carácter vitalicio, o por lo menos hasta que estuvieran en condiciones optimas, mental y físicamente, de ejercer en forma Idónea su función educadora. La sorpresiva muerte de Lord Cheseline, eximio profesor de balero, autoproclamado inventor del tan afamado balero cuadrado, abrió una profunda grieta en la institución, ya que en fecha próxima se realizaría la CXLVll olimpiada de ese deporte, del cual Saint Simon se sentía orgulloso de ser invicto campeón desde su incorporación como deporte olímpico en el año 1855. La ambición de lograr este ansiado y prestigioso trofeo, había hecho que los colegios participantes en la justa dispusieran inmensos presupuestos para tener el mejor profesor en la disciplina, por lo que se habían agotado en el país los postulantes al cargo Con esta terrible realidad se encontró Saint Simon, cuando por imprevisión de formar docentes salió en búsqueda del reemplazante de Lord Cheseline ( Q.E.P:D.) La solución la dio, la presencia en el lugar de Neck Tapera, un argentino que había iniciado un juicio ante los tribunales, contra Lord Cheseline por fraude y usufructo comercial del balero cuadrado, del cual reivindicaba su paternidad y se había dirigido al colegio para confirmar la muerte del acusado. Enterado de la situación que estaba padeciendo la institución fue que recomendó para el cargo a su concubina, Albertina Karina Jelinek, a quien había conocido durante un certamen de balero en el programa de Gerardo Sofovich, a cambio de que si esta cumplía las expectativas del colegio, este se comprometía a ser testigo de parte en su reclamo Reunido la dirección del colegio y la asociación de padres, para tratar la propuesta, la misma fue desestimada por los sectores más conservadores que reivindicaban la tradición de que nunca una mujer había ocupado un cargo docente. Unos videos y fotos de la postulante, casi provocaron un cisma institucional por considerar su aspecto como altamente nocivo para el encuadre académico y estudiantil. Sin embargo primaron los sentimientos de la camiseta y la moción fue aprobada, sujeta a una entrevista personal que determinaría la aprobación final. Esta se concretó pocos días después ante la comisión evaluadora, ante quien Albertina, al ser indagada si sentía capaz de lograr los objetivos propuestos, contestó: .- Lo dejo a su criterio.
Albertina retuvo el título en juego y abrió una época de grandes maestros del emboque universal. Gloria y honor para el gran Saint Simon.

P.D :Karina Jelinet, vedetomga mediatica infradotada, argentina, célebre por se respuesta ,. Lo dejo a tu criterio
Poeta

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JoelFortunato
Publicado: 3/11/2013 6:36
Incondicional
Unido: 23-6-2011
Comentarios: 7989
 Re: UNA MUJER EN SAINT SIMON

Buen escrito, arte narrativo lúcido, presentación agradable y accesible. Una especial obra que bien es útil como importante muestra de su habilidad expositiva. Reciba mis saludos y felicitaciones. Le sigo leyendo con atención.