Poemas de desilusión :  No molestar
Solía seducir como las ciudades
que brillaban en las noches.
Solía mentir como el espejo
cínico y duro de la pared.

Una taza de café caliente
entibia sus frías manos.
Todavía cuelga de sus labios
el te quiero efímero de ayer.

Caminará por las calles
esperando algún llamado,
alguna mirada hambrienta
que se nutra con su ego.

Destellos cegadores y crueles
de la fama que nunca llega.
Una carta en sus manos,
un nuevo amor equivocado.

Sólo su nombre en anuncios
y un cuarto vacío de hotel.
Unas copas con extraños,
un cartel de "no molestar"

Poeta