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Sin ecos
Se apagó la luz de mi alma, y el silencio llena mi pecho como niebla espesa. Los pensamientos se enredan como cables rotos, no hay dirección, solo ruido en la oscuridad.
La dopamina no llega, el impulso no nace, ni el cerebro responde a su viejo ritual. ¿Soy yo, o soy el reflejo de una ausencia? ¿Es tristeza o solo un cortocircuito emocional?
Busco en mi sistema límbico una señal de esperanza, pero todo está en modo de espera, sin respuesta. La conciencia, esa voz que antes guiaba, se esconde hoy detrás de un muro químico invisible
Enrique Canchola Iulius 31 2025
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Poeta
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bailando contigo Estrechar tu talle al compás del danzón, llena mi corazón de especial emoción. Cada paso es un lazo, un lazo profundo, donde tu mirada es mi único mundo.
En la cadencia de este ritmo eterno, sentir tu presencia es un mágico anhelo. Cada giro inesperado, cada roce encantado, es un suspiro callado, un amor revelado.
Bailamos entre notas que abrazan el alma, el danzón nos envuelve, el deseo nos inflama. En cada paso, un eco de nuestra mirada, una historia tejida… nunca olvidada.
Enrique Canchola Martínez Iunius 09 de 2025
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Poeta
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Estoy pensando en ti Despabilando estrellas Imaginando cosas bellas Que deseo con frenesí Estoy pensando en ti Llevando a mi mente A las nubes celestes Que reflejan el esplendor De tu cabello lácteo Reflejo de tu amor Con tu cabello blanco Estoy prendado de ti.
Enrique Canchola Iunius 05/2025
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Poeta
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Tu piel susurra con voz callada, un eco dulce, un canto amado, en cada beso, en cada caricia, la pasión danza, jamás olvidada.
Tu boca, ávida de primavera, destila miel, aroma eterno, y en su néctar, prende la hoguera, amor que arde, amor sincero.
Tus brazos, puerto, mi luz y abrigo, donde mi alma halla su nido, y en su abrazo, todo olvido, solo tú, amor mío querido.
En el manto ardiente de la noche callada, mi piel te nombra, mi alma te implora, en cada suspiro, en cada mirada, tu esencia vibra, mi amor te añora.
Tus besos, fuego que consume el tiempo, dulce veneno, sagrado tormento, en cada roce, en cada encuentro, se funde el alma en puro sentimiento.
Tu cuerpo, universo de infinitas galaxias, donde naufraga mi ansia errante, y en su abismo, en su fragancia, soy prisionero, tu amante constante.
Que el viento susurre nuestro destino, que el sol nos cubra con su fulgor, porque en tus brazos, amor divino, hallé mi cielo, hallé mi ardor.
Mi piel grita sin poder callar, clamando cada instante por tu querer, tus besos y tus caricias, como un susurro que estremece el ayer.
Mi boca anhela degustar, el néctar de las flores y los sarmientos, de tu jardín, refugio eterno, donde mi amor halla su fundamento.
Tus caricias, ráfagas de fuego, que en mi alma dejan su estela, cada roce, un universo nuevo, cada beso, un sueño que vela.
Mi piel grita sin poder callar, clamando cada instante por tu querer, tus besos y tus caricias, destino ardiente, fuego al amanecer.
Mi boca anhela degustar, el néctar de las flores y los sarmientos, perderme en el aroma de tu jardín, ser agua, ser brisa, ser viento.
Tus besos, un pacto eterno, que tatúan deseo sobre mi piel, en cada roce, en cada encuentro, renace el amor, puro y fiel.
En tus caricias vive la aurora, que despierta mi ser en su fulgor, y en el susurro de cada hora, habita el eco de nuestro amor.
Enrique Canchola 2025 Mayo (maius correspondiente a Maia, hija de Fauno y esposa de Vulcano)
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Poeta
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Sin tu amor
Veredas sin tu luz, desolación, sin la pasión ardiente, enajenada. El corazón perdido, la razón, sin locura, sin ilusión anhelada.
Caminos vacíos sin tu presencia, sin la ruta directa del amor. La vida se torna en pura apariencia, y el alma se consume en su dolor.
Sin la locura y el ensueño eterno, sin ilusión ni el ardor ferviente. El día se pierde, el tiempo invierno.
Más allá de las sombras persistente, la esperanza sigue, en su sendero, buscando tu amor en un futuro cierto.
Enrique Canchola Martius 2025
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Poeta
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La magia en tus labios
La magia se despierta, cuando beso tus labios, el universo se inquieta, con esos dulces ataviaos.
Tan pura y perfecta, haces que pierda el aliento, en la dulzura del encuentro, mi alma se desconecta.
Amor eterno y sincero, en tus labios acierto, con profundo sentimiento, que nunca tiene fin certero.
Con cada suave roce, en tan hermosa pasión, se altera mi corazón, dejando que aflore el goce.
Formando un lazo de amor, cuando beso tus labios, el tiempo se detiene, para perderse en la noche.
En la conexión profunda, donde el amor se fecunda, los besos en tus labios forman profundo derroche.
Enrique Canchola Martínez 23 de diciembre 2024 EC31
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Poeta
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Cuando beso tu alma
Cuando beso tu alma, besando tus labios, luz espiritual derrama, tu boca de cielo.
Tu cuerpo ferviente, transforma mi espíritu, en el hereje elocuente, que busca placer celeste.
Besar tu alma, cuando beso tus labios, es entrar a tus cielos, para aliviar mi alma.
Besando tu alma, encuentro la vida, que brota como agua viva, de tus volcanes en llama.
Besando tu alma, cuando beso tus labios, siento la braza viva, de los deseos en tu saliva.
Besando tu alma, cuando beso tus labios, mi cuerpo pierde la calma y mi corazón la razón.
EnriqueCanchola V2/29 diciembre 21 2024
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Poeta
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Como los tulipanes
Mis pensamientos Como los tulipanes Se mecen de alegría Cuando pienso en ti Cuando disfruto Del recuerdo de la mirada De tus hermosos ojos Llenos de luz como luceros Y de tu sonrisa angelical
Enrique Canchola 11042024
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Poeta
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Mis deseos como ríos de fuego corren formando los surcos por las laderas frondosas de tus caderas hermosas buscando el sarmiento que con su néctar divino embriaguen mi pensamiento.
Los ríos de fuego de mis deseos se van difundiendo en el interior de tus venas amorosas donde florecen las rosas que alimentan a las mariposas que aletean en mi corazón en busca de tu divino amor que provoca que pierda la razón
Enrique Canchola Martínez 6 de marzo de 2024
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Poeta
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I En el jardín del edén donde se encuentra todo bien y todo mal la noche pregona desdén
El llanto de la sombra en el árbol del edén hace florecer querellas y da frutos en la noche En las sombras de la noche el árbol del bien y del mal duerme con la muerte soñando en la maldad
En el jardín del edén en las sombras de la perversidad el hombre espera el final comiendo del bien y el mal
II En lo mundano Marchamos en el camino con la virtud de la inocencia pedimos clemencia para alcanzar destino.
Vivimos con desatino tomados de la mano del divino soberano huyendo del mezquino.
Imploramos luz al divino para ambular lo mundano con las flaquezas del humano que espera su desatino.
Llorando en el pantano con su sombra de gusano y su pequeñez de arcano.
Enrique Canchola Martínez 28 de diciembre de 2023
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Poeta
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