Cuentos :  CAFETIN DE BUENOS AIRES
CRONICA DE LAS CHARLAS DE CAFE

Cuando estoy entrando al café, me encuentro con el Beto, que salía.
.- Hola. Me dice... Como de lástima. Me sonó raro, porque es muy efusivo, exageradamente aveces cuando saluda como si hiciera años que no te ve.
.- Te vas, Beto ?...pregunté estupidámente. En otro momento me hubiera contestado: No boludo, no ves que estoy entrando...Pero no, lo que dijo fue...
.- Si, me tengo que levantar temprano, y vos sería mejor que hagas lo mismo, si no querés amargarte la noche.
.- Pará loco, qué te pasa ?...
.- A mi nada, solo es un consejo... y me dejó como un poste, siguiendo su camino.
Cada día más loco pensé y entré. En las mesas del fondo, como de costumbre, estaban los "inteletuales", la barra de los lunes. No sé si te acordás, pero nos llamaban así porque los temas de conversación giraban alrededor de un presuntuoso análisis del comportamiento humano, donde no tenían lugar los comentarios chabacanos, las chanzas, ni el futbol . Donde se respetaba el uso de la palabra y las opiniones más disparatadas, siempre y cuando las mismas se manifestaran dentro del encuadre que nos caracterizaba.
Mirando al bulto noté que eran más que los habituales los que participaban de una animada charla.
.- Buenas a todos y todas !... Fue mi saludo clásico. Alguién, creo que fue Cachila, dijó.- "Isa !..."
Se hizó silencio, nadie me miró, solo un.- " Buenas ", desganado, que me pegó en las bolas y siguieron en la suya, como si yo fuera un vendedor de ballenitas.
Si hubieran sido otros, "el quinteto de los giles" por ejemplo, les pegaba unos coscorrones en la cabeza y aflojaban. Pero Cachila, el Rengo, Chirola, Codeguín y el Pulpo, me desorientaron. Aparte recordé lo que me dijo el Beto.... Tomé una silla para sentarme en un hueco entre Chirola y Codeguín. los muy turros arrimaron las suyas y quedé en segunda fila.
La conversación pretendía girar en el remanido tema de los códigos, pero sonaba forzada. Demasiadas alusiones a los traidores, a los que la van de amigos, a los que muestran la hilacha, me hicieron presumir qu eran indirectas que me involucraban. Así que para hacerla corta los increpé.
Qué les pasa conmigo, manga de boludos ?...Si tienen algo que decirme, no chicanéen y hablen como hombres, o me voy a la mierda !...
.- Y a vos quién te habla ?...
. -Qué, tenés cola de paja ?...
. -Ah, mirá que nos vamos a poner a llorar porque te vayas ?
. -Quién te invitó, a vos ?...
Las respuestas agraviantes salieron de todos lados, hasta de los agregados, que no eran habitués.
.-Bueno, hagansé una enema colectiva, yo pago.
.-Paren, Paren...intervino Cachila, golpeando la mesa. Y dirigiendosé a mi: .- Y vos sentate.
.-Actuemos con la seriedad que el caso amerita. Yo pienso que todo reo tiene derecho a saber por qué se lo juzga, de qué se lo acusa ý a conocer la sentencia.
.-Muy bien Su Señoría !...Dijo uno de los advenedizos.
.-Silencio en la sala...Continuó Cachila.- Todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario.¿El acusado tiene algo que decir ?...
.- Soy inocente, señor Juez, pero no se de qué se trata...
.- Perdón, no se le han leído los cargos. Se lo acusa de haber roto los códigos de la Hermandad del Quinteto de los Lunes, divulgando el contenido de los debates de la mesa. De haberles dado difusión mediante un relato a través de un medio radial y el periódico del barrio.
.- Se lo acusa de botón !...
.- Chusma !...
.- Traidor !...
.- Lanata !...
Vociferaron los contertulios.
.-Qué se vaya !...
.-Qué truene el escarmiento !...
.-Justicia, Justicia, justicia !...
.-Silencio o hago desalojar la sala... Dijo Usía, golpeando la mesa con una botella.- El jurado tiene su veredicto ?...
.- Culpable. Culpable. Culpable.Culpable. Sentenciaron. levantando sus manos con el pulgar hacia abajo.
, Escuchado el veredicto del jurado, el tribunal lo declara culpable y lo condena al destierro de este café y la expulsión de la Hermandad...¿ Tiene algo que agregar ?...
.- Si, que se pueden ir todos a la puta que los parió !...Me levante indignado, y encaré para la puerta. Cuando estaba saliendo, escuché las carcajadas y el vozarrón del Pulpo.
._ Vení boludo... Como entraste gil !...Hacé un libro, así quedamos en la historia. Y me despidieron con aplausos.
Poeta