Poemas de tristeza :  Malos momentos
Hoy se despertó mi corazón caminando por las veredas de mi alma. Esta parado de frente a un pasaje interminable, y esta mirando por fuera, a quien lo carga por dentro.
Y me ha pedido que calle, quiere ser él quien hable, quiere decirme unas cosas por las qué muy fuerte late.
Y se han sellado mis labios, se enmudeció mi boca
Se han apagado las luces, de toda mi cabeza loca
Y he cerrado mis ojos, le doy paso al guerrero
Vamos a ver que me dice, este que dice... te quiero.

Anoche anduve por las calles de tu alma y me detuve en la esquina de las penas. Allí te encontré. Apoyado sobre el farolito aquel, con tu piel helada de tristeza, un sollozo plañidero como el viento y mojado por la lluvia de tu llanto.
Allí te encontré. Destrozada el alma por largas llagas de silencio. Por largas noches de preguntas, y de amaneceres sin respuestas. Desnudo y frágil, solitario y triste, a la deriva, con la mirada perdida en el ocaso del desconsuelo.
Allí te encontré, sin los besos de su dulce boca, buscando amor en aquellos ojos color de miel que desnudan tu alma. Abrazando su almohada impregnada del aroma de su piel y viviendo de los recuerdos de una historia de amor que pudo ser mejor. Aun sabiendo que no es justo aceptar la distancia cuando se está tan cerca. Enjugando una ultima lagrima, admitiendo que ya llego la hora de que tu bella mariposa abra sus alas y dejarla volar hacia nuevos paisajes. Así te encontré. Buscando una calle solitaria para alejarte de todos y de todo. Queriendo acallar el soplar del viento y el rugir de las olas, para que no pronuncien su nombre. Cerrando tus ojos, quitando tu mirar del cielo y de las estrellas... porque usaste sus brillos para hacerle poesía, porque danzaste con ella bajo la luna llena, y tomados de la mano caminaron enamorados bajo el sol de primavera, porque fundieron sus cuerpos como se funde la nieve, porque anduvieron la playa como el vaivén de las olas, porque se gritaron “te amo” cual graznar de gaviotas.
Porque así te encontré, a la sombra de un viejo y derrumbado sauce que acompaña tu llanto, refugiado del calor del sol y de la nostalgia de sus besos, agarrado a sus ramas como a la esperanza de su regreso, y queriendo enterrar sus raíces como también sus recuerdos.


f.n.h.a.
Poeta

0 puntos
0 0 0