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Cielo, yo, aún te amo y sueño contigo, Falso sería decir que te he olvidado… ¿Cómo olvidar lo que tanto se ha querido? ¿Cómo no amar a quien estuvo conmigo?
He amado: los requiebros de tus ojos negros, insinuantes, tu sonrisa perfumada, Con aromas de jazmines y gardenias, Tu piel canela y las perlas de tu boca.
He bebido de tus labios rojos y jugosos, el fruto más dulce que jamás se haya creado, he saciado mis deseos en tu vientre virginal, con cánticos y versos de luna y estrellas.
Todo el amor y la pasión, sin pretensiones nos la hemos dado, sin escrúpulos ni atriciones éramos abejas danzando sobre dulce miel, en momentos que nos mordíamos la piel.
Así fluía el amor entre nosotros, a raudales, cual río tormentoso envolviendo nuestras almas, Avivando la llama del deseo, casi yerta en mí, tu cuerpo en mi pecho y mis brazos, asidos a ti.
Delalma 09/07/2025
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