Poemas :  Esquizoide I
Te enferman de vida
y te curan de a poco.
Te escapas de la piel
y te vuelven a anclar en ella,
matándola, tumbándola.
Me imagino pobre y sin libros,
sin un plato de sopa en el sepulcro.
Mi mente es un mísero tragaluz
que no deja entrar a mi morada
más que el dolor de lo absoluto.
Es generosa la herida
en la oscuridad de la noche.
Y es lo único que quema.
Se deshace el tiempo igual
que se disuelve la existencia,
mientras se quiebra un espectro
entre mis parietales.
Los muros que derrumbé
son mis tesoros. Los abrazo.
Pero ya nadie los ve.
Lejos de la gente
siento más cerca sus voces.
Extrañando una mano
experimento más proximidad.
En mi ceguera, los toco.
El laberinto del que salgo
no tiene murallas,
ni césped, ni baldosas.
Sale del centro de la Tierra
donde deambulaba muerto.


©Gustavo Larsen, 23 de marzo de 2020
Poeta

Sonetos :  Atajo campestre
Cuando avisto el listón de cortaderas,
la sed de viento en su verdor erecto
y el churrinche, nervioso hijo dilecto
de una brasa de estío y las riberas,

confirmo, con placer, que son austeras
las horas inmutables del trayecto.
Un libro como el pájaro perfecto,
el tango de mis noches orilleras

y una piel que no olvidan mis sosiegos.
El aire me revela sus semillas
preñadas de preguntas y paciencia.

Son dulces acertijos, veraniegos
arcoíris, las búsquedas sencillas
de luz en lo invernal de mi existencia.


© Gustavo Larsen, 25 de febrero de 2020
Poeta

Poemas :  El encuentro
Se conversan en el lúdico minuto
lomo y dedos, custodios de una historia
como tantas, de sed y estéril noria,
aves muertas con árboles en luto,

del pétalo como un licor astuto
que es párpado del ojo sin memoria.
Y al cabo, fue derrota y fue victoria,
uno exhausto, y el otro resoluto.

Una desnuda página avizora
el aire del rendido, y en el velo
de su sueño un sagrado interrogante

colapsa espacio y tiempo sin demora.
Así amarilla el libro, con recelo;
del dios y del insecto equidistante.


© Gustavo Larsen, 16 de febrero de 2020
Poeta

Poemas :  Polvo en el viento
Barro, gelatinas
de hojas muertas en un canalón
tal vez seamos.
“Dust in the wind”, dijo el cantautor.
Como si mereciésemos el polen
de un vapor terrenal
mintiéndole al pulmón.
“Polvo en el viento”.
¿Qué es lo que pervive adentro?
A veces veo rocas del cristal de los olvidos,
como ese recóndito grano que no hiere,
vacío de durezas ya.
Suspiros de celajes
sofocándose en un vientre de mujer.
Piedras como Cíclopes dormidos,
sueños tuertos y marchitos.
Las veo gigantes,
pero avisto grotescos enemigos
sin puñales ni diente en el rugido.
Y aún así, a veces me muerden,
enlazadas en cabellos que ya no existen
o en una boca de pantera que ya no es.
Me muerden,
cuando se enteran que se extinguen.
Esos son los días del recuerdo que perdura.
Del que mata y perdura.


© Gustavo Larsen, 4 de febrero de 2020
Poeta

Poemas :  Siete lustros
Mira en el árbol las derrotas
entre sus hojas amarillas.
Siente en el hueso las astillas
de nuestras lápidas devotas

en la pared. En las ignotas
fotos de ancianos y chiquillas
que nos observan en las sillas,
asesinándonos en cuotas.

¿Qué engullimos y qué sembramos
en tantos siglos de sequías,
en el umbral de las sonrisas

donde se estiran los reclamos
y se maltratan alegrías?
¿A dónde huyeron mis cornisas?

Poeta

Poemas :  Otario
OTARIO

Otario,
que en su pecho conociste
por vez primera el alpiste
de un gotán embriagador,
buena papusa que amaste
y por gil te le piantaste
como aquel naranjo en flor.

Otario,
que en el baile sos paquete
con berretín de purrete
y remos de mancarrón,
¡en tu zurdo hace un torniyo!
y la trucha de apoliyo
te bate Yoni y chauchón.

Te dio el dulce en la milonga
una gitanita rusa,
resultó la rantifusa
ser bagayo del montón.
En el riel ya te junamos,
¡pucha si sos mamarracho!,
sin buena mina ni escracho
por logi y por calentón.


Publicado ayer en mundopoesía.com

En estructura, el poema se inspira en el tango "Muchacho", con letra de Celedonio Flores, e intenta ser un humilde homenaje a su poesía popular.
Poeta

Sonetos :  Eolo
Galope del orbe el viento,
mortal y vital fluido.
Es bálsamo o forajido
que se esfuma en un momento

entre el robusto cemento
o sobre un paño ceñido.
Propietario del olvido
de las tumbas, el aliento

en la hojarasca que danza
por quien fuera y quien no es.
Aire de tigres, las fauces

que devoran sin tardanza
morada, mástil y mies
silencio, sílice y sauces.


© Gustavo Larsen, 27 de marzo de 2019
Poeta

Poemas :  Déjà vu
Con su piel huyendo de sí misma
le sobrevolé una noche
cada indecible recámara de su historia.
Adoratriz de mazmorras ella,
buscando al prófugo que se las validara.
O al carcelero.
Pero ya eran musgos olvidados
cada hoyo suyo por donde repté,
coágulos secos sobre un hueso
en búsqueda de autocompasión.
A mi paso, erigió insignificantes templos
en las celdas oscuras,
con velas sencillas de derretir.

Al salir de su Maelstrom de barro
miré hacia atrás y ya no estaba.
Tal vez nunca existió.


© Gustavo Larsen, 03/03/2019
Poeta

Poemas :  El tango
Un túnel de cristal,
el Mito de la Caverna es el tango.
La idealización de lo que podría ser entre dos.
Un absurdo inalcanzable de deseos estirados
en un amague lento y Di Sarliano,
un muslo que explora
en lucha desigual entre otros dos,
un desliz hacia la carne más resguardada,
la que ha gritado salir por décadas.
La sonrisa al oído entrecortada,
la humedad que no se nombra,
un voltaje controlado para estirar el éxtasis,
y la mano que la etiqueta del momento encadena
(no siempre).
En el tango no se habla.
Pero tres palabras exactas en el momento perfecto,
el bocadillo en pleno combate, te parten pacato
y te reconstruyen en tanguera forma en un segundo.
No olvides, hermano, el dolor de lo inalcanzable.
No ignores la perra verdad del fogonazo
en la piel inesperada.
Ni la letra de la infancia que cantó tu viejo,
imbailable porque el llanto cementado
en la historia es sísmico para el alma.
Ese se llora, no se camina en firuletes.
Hay que aceptarlo todo.
Hay que sufrirlo todo.
Para eso te hicieron hombre a la vieja usanza.
Bicho raro que se extingue
entre anticuarios banales.


Gustavo Larsen, 19 de febrero de 2019
Poeta

Frases y pensamientos :  Ius Soli / Ius Sanguinis
Pregúntenle a un granadino a quien de pequeño sus padres le llevaron a observar las cuevas gitanas, en una mañana de cielo diáfano desde las alturas de la bella Alhambra, qué cosas lo definen. Indefectiblemente, nos contará acerca de sus experiencias de la infancia, de los olivares, de lo hermoso que es Tarifa, o de aquel día en que el taconeo de un flamenco lo hizo llorar a mares. No va él a ofrecernos un análisis sesudo en base a una investigación detallada de su genealogía y a los resultados de las modernas técnicas genéticas para decirnos qué porcentaje de moro tiene y, acto seguido, decirnos porcentualmente cuánto de linaje granadino tiene, y qué tan granadino es respecto de aquel otro niño o niña con vivencias casi idénticas a las suyas. O por qué ser más o menos moro o ésto o aquello en los vasos sanguíneos legitima o invalida.

Descalificar a Bolívar o a San Martín como meros traidores de su sangre, o ponerse a calcular qué cantidad de sangre nativa corría por las venas de Benito Juárez para legitimarlo o defenestrarlo, opino que es un argumento un tanto simplista. Quizá convenga entender el por qué del desarrollo del Ius Soli como principio de ciudadanía en las Américas antes de descartarlo como algo “traído de los cabellos”. Para entenderlo en su estado más puro, solo basta con entrecerrar los ojos y revivir los momentos de nuestra infancia que se asemejen en términos generales a aquello inexplicable que siente el personaje del primer párrafo al repasar su vida.

Obviamente, una forma distorsionada y nefastamente exagerada del Ius Sanguinis es el nazismo. Cuando fanáticos del creciente grupo nacionalista en EEUU gritan por las calles, “Blood and Soil!” (“Sangre y suelo”), curiosamente lo que están haciendo es definir un “Ius Sanguinis en esteroides”, indicando que tanto la sangre como el origen geográfico es lo que los legitima como ciudadanos de “primera categoría”. Sin embargo, cuando protestan contra el ingreso de refugiados centroamericanos, esa consigna de, “Fuera. No son de aquí” se traduce mejor a un, “Fuera. No se parecen en aspecto y costumbres a nosotros”, dado que no se ven minorías étnicas nacidas en EEUU protestando fervientemente contra el ingreso de dichas personas a su territorio.

Por supuesto que el Ius Soli en las Américas jamás fue empleado como gran principio nivelador de los derechos de las personas. La elite del poder económico y politico histórico de la región ha sido, en términos generales, mucho más europea que indígena o africana en origen sanguíneo. Probablemente la excepción que confirme esta regla sea Haití, en razonable medida.

Para concluír, una visión alternativa acerca del complejo tema de patria-identidad quizá la ofrezca gente como mis abuelos maternos, ambos gallegos: después de haber criado una familia en la Argentina, se sentían orgullosa y tremendamente argentinos. Nunca se me cruzó por la cabeza el raro concepto de que fueran traidores a Galicia. Como tampoco me detuve a pensar si eran ellos unos descastados, ya que en su caso, ni el Ius Soli o el Ius Sanguinis aplicaban. Y la razón opino que es simple: la identidad, para ser realmente tal, la define el individuo, en sana libertad espiritual y de conciencia.
Poeta