Poemas :  MDQ II (silvas blancas)
En una hora que encalla,
casi hoy muerto en una orilla lejana,
prestas llegan las gaviotas.
En aquellas playas y acantilados,
fui niño y hombre, allí,
donde se estira el cielo.
Comí de las mañanas
y de las escamas de los lanchones.
Atlántico, sur, llamas
amaneciendo como copas de pan,
un alba ensangrentada.
Atlántico que canta
donde sueña furiosa
la ola verde que se parte y enciende.
Mar que canta, como le da la gana
bajo una nube pampa.
Madre que me recuerda,
las madres y sus nubes,
todas comiendo llantos.
¡Quien olvida el discurso de la arena,
sus golpes, el cincel de sudestadas
en el pie adolescente!
¡Y cómo sueña el hombre en esas ramblas
sin el cobre de enero
fundido en una mujer!
Un día que ya recuerdo,
o quizás un día que nunca olvido,
llegarás hasta mis brazos últimos.

©Gustavo Larsen, 09/01/2016

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Poeta

Poemas sociales :  El Depredador
El Depredador, además era niño.
Niño abandonado doblemente;
padre y madre le fallaron y allí quedó:
con ropa casi piel, debatiéndose inocente
en el desamparo y sin guía para crecer.
Carencias que jamás debe sufrir nadie,
porque ello ante todo es delito y luego
desgracia y hasta pecado si lo hay.

Sus ocho años, apenas, los vivió
discriminado también por la gente
y como pudo: un mendrugo aquí,
otro allá, alguna misericordia,
alguna bondad 'extrasocial' con límite
y alguna que otra paliza para obligarlo
a mendigar, o por fobia, a manos
de esas manos sórdidas y sádicas
que de repente saca el mundo.

Él oía a las madres
llamar a sus hijos a comer.
Hijos que no jugaban con él
por ser un discriminado.
Y aunque tenía amigos de su condición,
al ver a estos otros niños especiales
entrar a sus casas, sus refugios,
sentía hondamente la falta de un hogar.
En ocasiones veía televisión a través
de alguna de sus ventanas:
Veía fracciones del Cartoon Network
hasta que lo sorprendían y con caras
y gestos furiosos de personajes,
padres o niños solían echarlo
como a un dibujo animado intruso.
Y él, a veces reía de su celeridad
de escape de dibujito y otras,
lloraba su orfandad.

Pero el pequeño Depredador,
era un soñador y un día
se hizo de cuenta que vivía
en la mansión más grande del mundo:
Una mansión de cientos de cuadras
surtida a discreción y con pasillos
como laberinto de oportunidades
donde conseguir lo que carecía.
Solo debía obtener las llaves
de las distintas puertas de la ciudad,
o al menos una llave maestra.
La obtuvo: una pistola automática
que un perseguido de la justicia
le obligó a ocultar antes de su captura.

Hace un rato la policía acabó
con El Depredador, y la mayoría
respiró aliviada; ya no más la molesta
presencia furtiva del fisgón
de televisores ajenos, en suma
asaltante de sus negocios
y perturbador de sus familias
honestamente constituidas.

“Bien muerto está”, me comentó
alguien del grupo de mirones
que me incluía y agregó:
“Yo también me crié en la calle
y no por eso se me dio por delinquir.
Hoy tengo un negocio en el cual
me va de maravillas, amparado
por mi religión a la que aporto
mi diezmo rigurosamente”.
‘Bueno, como mortal que es,
algún defecto debía usted tener’,
le contesté, y me fui sintiendo
el escalofrío de haber sido rozado
por el mismísimo aura egoísta
de los con dios aparte, por pago.

Calle arriba, las sirenas policiales
le cantan al pequeño Depredador,
al hijo dormido de nuestra indiferencia,
el arrorró que nunca tuvo.












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Poeta

Poemas :  El niño
[img align=center width=450]http://3.bp.blogspot.com/-1DBGSTLGcxw/UBFowYoOxoI/AAAAAAAAJI8/wqyBaSvU6G0/s1600/ni%C3%B1o+pobre.jpg[/img]


Al niño le reclamaron su paleta,
porque un dolor adulto
se curaba con zumos dulces.
Le pidieron la boca,
porque en los días serios
solo sería necesaria la boca vieja del espanto.
Le dijeron que su espalda,
que hasta entonces sólo había cargado
con el sudor perlado de un columpio,
era confiscada porque nada supera a una espalda
cargando latas de reciclado y sueños ajenos.
Le decomisaron el balón terrorista.
Fueron después sus manos, libros que nunca leyó,
horas de solaz a crédito y sus dientes,
porque las mordeduras a labios doloridos
y a gorduras ajenas nunca guardan la postura.
Y por último, le dijeron que ignorara
todo lo a él acontecido y le pidieron sus ojos.
No era importante mirar atrás hacia donde iba,
y hacia adelante el asiento de conductor
no se encontraba vacante.


©Gustavo Larsen, 01/10/2014
Poeta

Poemas :  Alumbramiento
[img align=center width=450]http://2.bp.blogspot.com/-gm2LbytjBPU/T0TdmZCKDVI/AAAAAAAABiA/Z8Hmbr1e-YM/s1600/Pinturas-surrealistas-de-Vladimir-Kush%2BSunrise%2Bby%2Bthe%2Bocean.jpg[/img]
Maelstrom de dos entrañas, ahí estabas,
rugiéndole las babas de la vida a la luz,
haciendo que tu propia alborada
nos explotara en los rostros,
como el músculo desnudo
de todos los tiempos,
con los puños alzados
ganándote un lugar en tu suelo,
como caricia que regresa de un ancestro,
con tu repique sordo de pájaro joven.
Ahora me mirabas, desde el centro de la vida.

©Gustavo Larsen, 10/02/2014
Poeta

Poemas :  MOTIVOS DE PORTAL
MOTIVOS DE PORTAL
(soneto)
...Autor: Carlos Luis Sáenz
Poeta Costarricense


¨Que lindos los pastorcillos
que le compramos este año
tañendo sus caramelillos
bajo el copudo castaño.
Una pastora lunera
ante el Niño se arrodilla;
tiene la blusa amarilla
y falda de primavera.
Un zagal con su cordero
está ante el Niño Lucero
viéndole su sonrisita,
pero los viejos pastores,
los que eran de la abuelita,
¡son mejores, son mejores!
Poeta

Poemas :  Cantos escolares. Los sentidos
Niño, vamos a cantar
una bonita canción;
yo te voy a preguntar,
tu me vas a responder:
Los ojos, ¿para qué son?

?Los ojos son para ver.
?¿Y el tacto? ?Para tocar.
?¿Y el oído? ?Para oír.
?¿y el gusto? ?Para gustar.
?¿Y el olfato? ?Para oler.
?¿El alma? ?Para sentir,
para querer y pensar.
Poeta

Poemas :  EL REO A MUERTE
(Al eminente actor D. José Valero)

Esa noche, ardiendo el pueblo
de animación y entusiasmo
bajo el influjo sublime
de tu genio soberano,
todo era bravos y dianas,
todo era vivas y aplausos,
todo cariño en los ojos
todo cariño en los labios,
y todo flores, laureles,
admiración y ... entretanto,
allá muy lejos, muy lejos,
sonando lento y pausado,
se alzaba entre las tinieblas
y entre el silencio un cadalso,
sin otro eco que el latido
del pecho del condenado
que en diálogo con la muerte
velaba en un subterraneo.
aquel cadalso se alzaba
cada vez más y más alto,
como un espectro, sombrío
como un vampiro, callado,
como una tumba implacable,
y como un monstruo, inhumano;
se alzaba y, sin que ninguno
oyera aquel ruido amargo,
por los sollozos de un hombre
solamente acompañado,
la humanidad impasible
bajo su mudo letargo,
miraba crecer y alzarse
las formas de aquel cadalso,
cuando tú, tú que escuchaste
sus ecos tristes y vagos
te levantaste por ella
con la voz del entusiasmo,
y en presencia de aquel pueblo
y enfrente de aquel tablado
ceñida con tus laureles
la hiciste hablar por tus labios,
salvando al sol de aquel día
del rubor de aquel cadalso.

...

Aquel que es su desamparo,
y aún más que unos pocos días
y aún más que unos pocos años
pudo gozar la dulzura
de ver a su hijo en los brazos,
libre del infame nombre
de hijo del ajusticiado;
pero yo que desde niño
aprendí lleno de espanto
a aborrecer los verdugos
y a maldecir los cadalsos
dejo a la gloria que entonces
para ensalzarte su canto,
y del condenado a muerte
bajo los recuerdos gratos,
en nombre suyo, las gracias
de la humanidad te mando.
Poeta

Poemas :  Una historia urbana...
UNA HISTORIA URBANA

En la ubre abre la leche.
El camino.
La sandalia.
El jardinero.
El banco.
De leche.
El.
Niño... Llorando su camino.
La vaca, el pasto, campo verde.
Abre vientos.
Limpia Urbes.
Mejores verdes.
Caminan las sandalias.
Del jardinero.
En el banco, verde, el niño.
Llora y reza la madre.
Por la leche, verde, pasto.
En la ubre.

En la Urbe.
La madre.
Del niño.
Del jardinero... Pobremente.
Abriéndose, un bolsillo.
¡Nada encuentra verde!.
Ni el camino su sandalia ni una vaca...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Salen perlas tiernas
SALEN PERLAS TIERNAS

Bajo...
Las olas.
Nace su risa.

Su próxima raíz.
¡Entregando su música!.
Mesa diaria, dulce pelota y paleta de chocolate.
Cada niño emocionado.
Cada ángel primero.
Cada...
¡Infancia!.
De los diminutos dedos.
En sus labios tiernas perlas.
En sus ojos.
¡Brillantes inocencias!.
¡Luz!.
Sin contratiempos, sin prisa.
Pureza.
Pura, pura risa.¡Al salir!.
De la escuela, del cine, del hogar.
En
¡Su corazón!.
Un proyecto de mil anhelos.
Centella y algodón.
Cobertura de los espacios,
nobles, efectos.
¡De ternura innumerable!.
Ofreciendo
Mensajes del alma.

*****1*****

Es.
Crucial en la familia.
Convivir sin herir. Sin amenazas.
Sin ser necesario.
Jamás, solo hasta el necesario tal vez.
¡Así, bajo las olas!.
Crece la raíz. Tiempo, historias y tesoros,
acero y escudo.
Es.
La música, el ejemplo, el calor,
y compasión por el mundo.
El deber.
De la dulzura y la comprensión por el juego.
¡Dulce pelota!.

¡Su valor, su fortaleza!.
¡Así nació la infancia!.
Juego y rescate. ¡De la incertidumbre!.
Llanto, lágrima, sonrisa, cantos y saltos.

*****2*****

Cada día más. Cada día menos.
A veces... A veces.

De
La infancia.
¡Brotan gemas si la dejan!.
Crecer con escudos, cuevas,
dragones y flores.
Castillos de muñecas.
¡Tesoros de perlas tiernas!.
Cruz
¡Que quiere!. Amor de mañana, verdadera.
¡No me voy a soñar!. ¿Porqué... Porqué?.
Porque soy.
Como tú, niño perenne. Y como tú.
Como tú, yo, creo, siento, quiero.
El azul del cielo. Una estrella.
Y el hogar en la tierra... ¡El cariño!.

*****3*****

Salen, salen, así las perlas tiernas.
¡Muy tiernas!.
Y quieren darte, los verdes campos
.
¡Seguros!.
Y luego...
¡Un dulce diamante!.
¡Victorias sin víctimas.
Glorias sin derrotas!.
Igualando...
El perfume de las frutas.
¡Alas con sabor alegre!.
¡Historia del futuro!. Perlas tiernas.
¡Salen y salen!.
Salen.
¡Sin desplazar a nadie
!. Salen. ¡Sin violencia!.

*****4*****

Crecen. Se desarrollan madurando,
sin prisas,
con risas.
Con equilibrio, puro de pureza, inocentes.
En la raíz. ¡Oscilando!.
De la infancia. ¡Matriz!.
Salen
Perlas
Como

y
Yo
¡Perlas tiernas!.
Y... Por la eternidad.
¡Sólo somos nuestra historia, nuestro polvo!.
¡Somos y seremos!. ¡Las historias del futuro!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de tristeza :  Tarde fue
Tarde fue

Era
Una tarde vestida de azul
Comiendo
Minutos en el cojín
De nubes
De olvidos, de vientos
Todas
Las olas de polvo... ¡De plomo!.

Con la sed ahogada de gozo
¡Carne del pasado!
Arena perdida de luna olvidada
¡La calle presa y torturada!.

Años espesos de engaños
Cuelgan de clavos desnudos
¡Los deshojados segundos de cada minuto!.

De cada
¡Vidrio de lluvia!
De cada
¡Llama de llanto!
*Cielo seco de azul despedida*
En la cuna marchita de anhelos.

Era
Una agreste tarde
Alfombrada de duelo mudo
¡Terciopelo de implacable sangre!.

Era
Una fragua carcelera
Tapizada de crueles partidas
¡Sólo fábrica de lápidas agujas!.

Vacío mortal
Remolino silencio
¡Atormentante!.

Tarde llegaba la sonrisa indecisa
¡La palabra contraria al oído!
¡Contraria al oído!.

Inmolando indiferente...Cada vientre
Sepultando risueño......Cada niño
Irradiando lutos........Cada casa

¡Gota estéril!
Fervorosa plegaria
¡Entretemblando!.

Tarde rebosante de inmundicias
Cada discurso de ignorantes.

Tarde hambrienta
Caldero hirviente de años.

Tarde incontable
Bendición desalmada día a día.

¡Fue su tierno funeral!.
Mil veces repetido.

¡Fue su infierno tirano!.
Mil ecos perdidos.

¡Fue tarde cada tarde!.
Mil fracasos negados.

Fue
¡Una simple tarde!
Perdida
¡En cada gota!
Y...
¡Seca sangre!... ¡Con la lengua de mil confusiones!.

En
La
¡Tarde...!
¡Que fue, solo la tarde de todas las tardes!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta