Poemas :  Bribón caliginoso
BRIBÓN CALIGINOSO

Azotado por las ondas hirvientes
la tarde melancólica se mece
con penoso duelo al mar llora
a la hora de la sombra lenta
y el ocaso su crespón levanta.

Valeroso y trepidante
un sueño inocuo
al flamear esconde
dilapidando tartajoso
al miedo cobarde y osado.

Ardiendo nubes al último fulgor
donde brota el fondo de la tierra
y para al sol la gloria fácil
con la inminencia que clama
calma extinta huracán airado.

Temerario indomable
amedrentado cavila
en trémulo tugurio
próspero dispendio sórdido
manirroto y plétora negada.

En el trasluz esclavo espera
en la planta espina un pié
con el esplendor azul cereza
en las montañas vigor vierte
su callada historia y digna muerte.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Frases y pensamientos :  Ius Soli / Ius Sanguinis
Pregúntenle a un granadino a quien de pequeño sus padres le llevaron a observar las cuevas gitanas, en una mañana de cielo diáfano desde las alturas de la bella Alhambra, qué cosas lo definen. Indefectiblemente, nos contará acerca de sus experiencias de la infancia, de los olivares, de lo hermoso que es Tarifa, o de aquel día en que el taconeo de un flamenco lo hizo llorar a mares. No va él a ofrecernos un análisis sesudo en base a una investigación detallada de su genealogía y a los resultados de las modernas técnicas genéticas para decirnos qué porcentaje de moro tiene y, acto seguido, decirnos porcentualmente cuánto de linaje granadino tiene, y qué tan granadino es respecto de aquel otro niño o niña con vivencias casi idénticas a las suyas. O por qué ser más o menos moro o ésto o aquello en los vasos sanguíneos legitima o invalida.

Descalificar a Bolívar o a San Martín como meros traidores de su sangre, o ponerse a calcular qué cantidad de sangre nativa corría por las venas de Benito Juárez para legitimarlo o defenestrarlo, opino que es un argumento un tanto simplista. Quizá convenga entender el por qué del desarrollo del Ius Soli como principio de ciudadanía en las Américas antes de descartarlo como algo “traído de los cabellos”. Para entenderlo en su estado más puro, solo basta con entrecerrar los ojos y revivir los momentos de nuestra infancia que se asemejen en términos generales a aquello inexplicable que siente el personaje del primer párrafo al repasar su vida.

Obviamente, una forma distorsionada y nefastamente exagerada del Ius Sanguinis es el nazismo. Cuando fanáticos del creciente grupo nacionalista en EEUU gritan por las calles, “Blood and Soil!” (“Sangre y suelo”), curiosamente lo que están haciendo es definir un “Ius Sanguinis en esteroides”, indicando que tanto la sangre como el origen geográfico es lo que los legitima como ciudadanos de “primera categoría”. Sin embargo, cuando protestan contra el ingreso de refugiados centroamericanos, esa consigna de, “Fuera. No son de aquí” se traduce mejor a un, “Fuera. No se parecen en aspecto y costumbres a nosotros”, dado que no se ven minorías étnicas nacidas en EEUU protestando fervientemente contra el ingreso de dichas personas a su territorio.

Por supuesto que el Ius Soli en las Américas jamás fue empleado como gran principio nivelador de los derechos de las personas. La elite del poder económico y politico histórico de la región ha sido, en términos generales, mucho más europea que indígena o africana en origen sanguíneo. Probablemente la excepción que confirme esta regla sea Haití, en razonable medida.

Para concluír, una visión alternativa acerca del complejo tema de patria-identidad quizá la ofrezca gente como mis abuelos maternos, ambos gallegos: después de haber criado una familia en la Argentina, se sentían orgullosa y tremendamente argentinos. Nunca se me cruzó por la cabeza el raro concepto de que fueran traidores a Galicia. Como tampoco me detuve a pensar si eran ellos unos descastados, ya que en su caso, ni el Ius Soli o el Ius Sanguinis aplicaban. Y la razón opino que es simple: la identidad, para ser realmente tal, la define el individuo, en sana libertad espiritual y de conciencia.
Poeta

Sonetos :  Inmigrante
Cierta brasa, de joven, me sitió las entrañas.
Es muy meridional para tu ombligo culto,
orbe sin Cruz del Sur, sin pumas, ni las mañas
del que alberga el desierto de un dolor insepulto.

Mas rara es, mi tierra, de crápulas arañas
con ínfulas de prócer. A veces le resulto
un revoltijo indigno de fiordos y de Españas,
el buque de sus pobres, su vientre y su tumulto.

Hay algo esquizofrénico en su impúber historia.
Me conmina, mi tierra, como al que sangre debe
en donde lengua y sangre la piel no ha requisado.

Y sin embargo, vuelvo. Le presto indagatoria.
Mi barco a propulsión acaso le compruebe
que hay alas en la brasa y un ave en su pasado.

© Gustavo Larsen, 03/03/2018
Poeta

Poemas :  Notas de un visitante de Orión: Homínido
Único microcéfalo tiránico,
filántropo, dogmático y platónico;
energúmeno abúlico y hedónico
sometiéndose al éxtasis y al pánico.

Un bárbaro caótico y volcánico
creyéndose magnánimo e icónico.
Ínfimo, melancólico e irónico
científico del átomo mesiánico

e intrépidas hipótesis biológicas.
Mamífero en propósitos eméticos
de esvásticas y sórdidos prostíbulos,

fenómeno extiguiéndose en ilógicas
vorágines de bártulos patéticos,
ahorcándose en karmáticos patíbulos.

©Gustavo Larsen, nueve de febrero de 2018
Poeta

Poemas :  Un muerto normal
Siempre afirmé que el honor viviría
en el marfil de mi incólume frente.
Sello del tiempo, astral energía,
ancla en esencia, flogisto vigía
permaneciendo; la luz del valiente.

Hoy reconfirmo las tumbas ignotas.
Lento se mueren dolor y renombre.
Solo. Un haz de corduras remotas.
Ni las victorias, ni amargas derrotas.
Oye en detalle, resuelto prohombre:

Hombres, mujeres. Figuras inermes
sobre las calles, del mal, sus adagios.
Ven su momento, mas nunca estos vermes,
menos la mueca de horror cuando duermes
en revoltijos de paz y naufragios.

Mientras la vida recoge basuras,
vana en su tranco la muerte pasea.
Sangran las almas, comiéndose a oscuras.
Labios que colman de ardor las texturas
de otro mendrugo de amor que flaquea.

Niños que nacen perdiendo esperanzas,
virgos, monedas, su piel entre harapos.
Pulsos desnudos. Sin rumbo, sus danzas
mueren sin pies y sin alas, sus panzas,
ínfimas, gritan el hambre a los sapos.

Nadie ya escucha. Total descontrol.
Solo tiranos sin hiel se emancipan.
Hurgo y no hallo vestigios del sol.
Sangres de todos lloró el arrebol,
y en un poniente precoz se disipan.

¿Cuáles designios marcaron el curso?
¿Qué letanía huyó a las trincheras?
Este confín es simplezas, transcurso.
Muerto, pervivo. Somero recurso
de humanidad condensada en maderas.

Mucho recuerdo, muy poco sentencio,
nada es mi lastre, y menos, me entrego.
Soy, en resumen, un muerto normal.

Es mi destino un enorme silencio.
Tú, obstinado, persigues el fuego
que carecemos. Y no es terrenal.


Publicado hace unos instantes en mundopoesía.com
Poeta

Poemas :  El salmo del misterio
EL SALMO DEL MISTERIO
Autor: Tudor Arghezi
Rumania 1880-1967


Seudónimo de Ion Theodorescu, poeta y novelista rumano nacido en Bucharest.
En 1896 publicó los primeros versos en la revista de su orientador Alexandru Macedonski, mostrando desde entonces su inclinación por la escuela simbolista.
Ingresó como monje en el monasterio Cordeleri y posteriormente vivió en Paris, Suiza e Italia. A su regreso a Rumania en 1916, fue perseguido y encarcelado por su neutralidad política. Su primera publicación 1927 "Palabras adecuadas".
Sus escritos contra la autoridad nazi establecida en Rumania durante la segunda guerra mundial, lo llevaron a la cárcel en 1944.
En 1965 recibió máximos honores y fue declarado por el gobierno como Poeta Nacional. Esta es versión de Pablo Neruda . "De 44 poetas rumanos" Ed. Losada


Referencias interesantes son...

https://www.youtube.com/watch?v=QIhgOEcm2fw
https://www.youtube.com/watch?v=2ZUw8N1jBfo
https://www.youtube.com/watch?v=W76aKc9oCZg

El salmo del misterio

Oh, tú, la de otro tiempo
perdido en los caminos de la tierra!
Quién ha puesto tu frente sobre mi alma
tomando en ella el sitio de la madre?
Mujer en mí esparcida
como está la fragancia en una selva
porque tu nombre se escribió en el sueño
a golpe de hacha se grabó en mí mismo,
Tú amarraste mi vida a la canción
e hiciste que mis brazos la buscaran
en tus manos y sobre tus mejillas.

Como si hubieras sido un brazalete
ceñida te llevé a mi pensamiento
cuando aspiré a mecer entre mis brazos
al hijo de los hombres.
Rosa pura, te obstinas en mi cruz
con clavos de diamante
y en cualquier movimiento
pierdes por cada pétalo una estrella.
Imán de mis deseos,
oh, tú fuente de sed encarnizada,
tierra de los rebaños,
tierra de las cosechas y las sombras.

Cambiaste mi sendero,
lo convertiste en olas sobre el mar
que se lleva mi proa solitaria
de un abismo a otro abismo.
Mis riberas se agrandan en la noche,
en las olas crecientes,
con tu consentimiento
se movió la marea del dolor,
y dónde están tus manos
para que hagan volver
las vías de la luz al aire oscuro?
Y dónde están tus dedos
para que en mi corona
delaten las espinas?
Y la cadera acostada en la hierba
que las plantas enlazan
y escuchan en tus senos el suspiro
del amor conquistado en la agonía?

Oh, tú, que cuando cruzas las praderas
haces estremecerse los follajes
y abrazas lo que encuentras
con una red caliente de frescura.
Tú que escuchas, sacándote del pecho
parte de tu vestido
que con el fuego de tu boca besas
y tomas con tus manos suavemente
el desierto del tiempo atravesado
por halcones, arenas y cenizas,
a los que el viento entrega
una apariencia que no tiene rostro ?

Vas extraviada del mundo y su camino
como flecha sin rumbo
y se hizo tu belleza
sólo para engañarme,
Pero, por qué no fuiste vencedora
de aquel destino que acechó tu ser,
no. supiste crear en su camino
aquel odio que lo derribaría.
Levanta de la tierra tus orejas!
En esta hora nocturna te reclamo
para que escuches tú, la inolvidada,
mi maldición ardiente!
Poeta

Sonetos :  La Tierra no es mi planeta
Mi planeta no es la tierra, cómoda
Pagoda de aguas rancias, universos
Sin estrellas ¿para qué verlos?, oda
Que ha escrito algún poeta, son dispersos

Los versos que perversos, hieren toda
La naturaleza humana, conversos
Aquellos que protegen lo que inmersos
De maldad no tienen, piedad rapsoda

Del que escribe sin saber, que yanoda
Asesina no tiene vida, epoda
Repetida, bajo luces de tersos

Campos sin espinas, piedra geoda
De colores purpura, bella roda
De barcos que salvan, viejos iversos


Por Conrado Augusto Sehmsdorf (Kurt)



[img width=300]http://www.fondosdeescritorio10.com/wp-content/uploads/2010/05/La-tierra-con-luna-llena.jpg[/img]
Poeta

Poemas :  Encuentro con Hiroshima

ENCUENTRO CON HIROSHIMA
Autor: Eugen Jebeleanu
Rumania 1911-1991.


Poeta rumano. Licenciado en Leyes por la Universidad de Bucharest.
De la generación de escritores surgida entre ambas guerras mundiales, siendo partícipe de la liberación de la República Popular Rumana en 1944.
Escribió teatro, poesía, crítica literaria y traducciones, convirtiéndose en baluarte literario contra el nazifascismo; de esta etapa datan sus libros
"En la aldea de Sahía","Poemas de lucha y de paz" y "Canciones de la joven floresta".
Su poesía de denuncia está compendiada en los volúmenes "Lidice", tragedia del pequeño pueblo checoeslovaco arrasado por la furia nazi, y "La sonrisa de Hiroshima", escrita a raíz de su viaje a dicha ciudad, enviado por la Sociedad de Escritores Rumanos en el décimo aniversario de la trágica fecha.
Cantata contra la muerte", "Poema a Cuba" y "SigloXX" hacen parte también de su importante obra. Esta obra es versión de Manuel Serrano Pérez. Editorial Stilograf, 1965.



Encuentro con Hiroshima

a Kaoru Yasui


Tierra, tierra muda.
Muda,
con la piel quemada, con el cuerpo desnudo,
perdón, Hiroshima ...
Perdón por cada paso
que golpea una herida, abre una cicatriz...
Perdón por cada mirada,
que -aún acariciando- duele...
Perdón por cada palabra
que enturbia el aire donde buscas
a los niños,
los pueblos de criaturas perdidos para siempre.
Tumba
inexistente... Viento... viento... viento... viento...
Y sus voces, apenas resonando ahora,
más extinguidas día a día,
únicamente en el recuerdo...
¡Oh, cementerios
inexistentes... inexistentes...!
¡De quererlos llorar no se les puede estrechar en los brazos,
al menos una urna, una tumba tan sólo...!

¿Dónde están tus pequeños, Hiroshima? Quizás
en el océano
de plata impasible ...
Quizás en la infinita bóveda
del cielo...
O, acaso, en esta misma tierra.
que yo piso...

Cada paso que doy lo doy con miedo...
Cada palmo de tierra
esconde un catafalco...
Es como si la tierra que yo piso
hubiera dado un grito: -¡Madre...!

¡Oh, concédeme alas, aire de esmalte,
para ser leve como tú, ganar altura,
y no hollar Con mi paso alguna herida,
rasgar, angelical, el cielo con mi ala...!

...Mas, desde sus mil llagas, centelleando,
se me acerca Hiroshima,
se acerca, se curva dulcemente
y me hace señas:

-Te ruego, ven, amigo,
y mira lo que fue,
y lo que es,
y cuenta..
.
Poeta

Poemas de alegría :  Baila con la tierra
Para el e-book de Chamuyeros 2010.

Baila con la tierra.
El compás del aire cubre su interés.
Por viso, la brisa
adorna la ruta con halos sinuosos.
Color puro, ágil.

Corrientes felices. Riachuelos vivaces.
Quejumbre en la boca, penosos plañidos.
Carámbanos dóciles.
Oscilan susurros
en las centenarias rejas del balcón .

Y parte el otoño. Circulan, en paz,
las nieves, los lagos de niebla y de luz.
Engullen la fobia y crepitan ascuas
por el surco horrible del abismo fútil.

El viento la acuna.
Le ciñe, sutil,
el cinto, tan fuerte, su ansia, tan débil.
Gira, trota y rompe en tenaz empuje
el talle del prado
fiel, redondo, inmóvil.


Danza, luz inútil, horno de la mente
de un ser que restringe
la vida, el espíritu.
En un rayo fósil, situó el humus,
volcanes de piedras, torpes sirimiris,
turbas misteriosas.
Paraísos ciegos.


La música extraña,
sigilo inmortal.

Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.
(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.
Poeta

Poemas :  A dos eones de Atlän (I)
[img align=center width=450]http://40.media.tumblr.com/6ae53c1fb6eafd1607d634c5d1e8f7d8/tumblr_mogfpstZZH1ripxcio1_1280.jpg[/img]
Dicen que esta esfera verde fue azul.
Que a cien pies los aplastaban cuatro,
y que a cuatro los descuartizaban dos.
Todos ellos quemando sus entrañas
como una vez por segundo, inhalando oxígeno
para pervivir con sus biocombustiones.
Eran ellos la eterna miseria que arde,
un apetito depredador siempre inconcluso.
Dicen que era una esfera de sudores agradables
pero de crueldades inconcebibles.
De gigantes fotosintetizadores,
así como nosotros, mudos y pacientes;
pero eran ellos indefensos comatosos,
absorbiéndole minuciosamente a la esfera
cada purulencia, en cada estado de la materia,
dejada por tanto multípedo rabioso.
Y dicen que finalmente, al bípedo lo devoraron
esos otros caminadores de pavorosa simpleza mental,
y a éstos unos humildes enanos ciliados y gelatinosos.
Y ahora veo el polvillo verde en las orillas
de los lagos negros. Ni rastros de ellos.
Ni de los suaves gigantes, ni de las bestias.

Pero quizá todo sea una nueva exo-leyenda,
otra más que me cuentan los vecinos supersticiosos
de estas rarezas del universo,
estas rocas fosforescentes
que se siguen multiplicando.

©Gustavo Larsen, 27/09/2015
Poeta