Poemas :  ASÍ ES LA ROSA

ASÍ ES LA ROSA

De la matriz del día
se alzó la rosa vertical y blanca
mientras todo rugía:
la tierra, el aire, el agua.

Tendí la mano para protegerla,
criatura de paz y de armonía,
completa, virgen, intocable, exacta
en la extensión total del mediodía.

Y me llevó el brazo la metralla.
Impávida seguía
en su serenidad y su victoria,
aunque en mi sangre la embebía.

Ni mi alarido hizo temblar sus pétalos
ni apagó su fragancia mi agonía.
Era la rosa, la perfecta y única.
Nada la detenía.
Poeta

Poemas :  ve mi niña.
ve, ve mi niña, es hora de partir.
Corre, súbete al vuelo del viento...
y llega con él a los pies de la luna.
cántale, llévale una estrella,
y enamora con tu alma a un lucero,
ve, y se lluvia y sol de primavera,
se rocío de madrugada,
como poeta y brisa, que recorre los caminos...

f.n.h.a.
Poeta

Poemas :  soy
Soy el pajarillo aquel
que de cuando en vez,
llega a tu ventana.
Ese, el de trinar triste, pero armonioso.
Ese, el que va a beber de tus recuerdos.
El que esparce con el alma tu alegría.
.


f.n.h.a.
Poeta

Poemas :  Poema del Renunciamiento.
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizár;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un dia una lágrima denuncia mi tormento
-el tormento infinito que te debo ocultar-
te diré sonriente:"No es nada...Ha sido el viento"
Me enjugaré la lágrima...¡y jamás lo sabras!
Poeta

Poemas :  Como gorrion o jilgero
Un pequeño pajarillo se acercó a mi ventana,
llamó mi atención y busqué su mirada.
Es un polluelo de débiles alas,
que cuando intenta volar, le teme a la nada.

Las péndolas de sus alas son de sol intenso,
el brillo de sus ojitos, tan claro como el cielo inmenso,
le corona su frente la nubecita de un beso,
y tiene un corazón muy grande, tan grande como el universo.

El se arropa con sus plumas en un rincón de la lumbrera,
se agazapa suavecito, para que nada le dijera,
y me sigue con sus ojos hacia el lado que yo fuera,
como esperando mis palabras y que en mis manos le cogiera.

¡Y me miras y cantas como diciendo te quiero!
¡Soy tu luna de noche soy guardián de tus sueños!
¡Soy el alma sencilla de un poeta viajero!
Que te trae su canto como gorrión o jilguero.

¿Por qué me cantas pajarillo?
¿Por qué me cantas de esa manera?
¿Acaso eres mi estrella?
¿Acaso eres mi sol visitando mi lumbrera?
¿O acaso eres mi niño que va en su nube viajera…?

Pronto te iras pajarillo, otros ya vienen por ti.
Y en su trinar feliz, hará una fuente mi llanto
para llenarla con el canto
de mi precioso colibrí.

El frío tempranero de esta triste mañana… se despeja,
se calma cuando tú abres las alas,
me apena pensar que vas a emprender el vuelo
y que al cabo de un rato serás solo un recuerdo…


f.n.h.a.
Poeta

Poemas :  Soneto
Quejosas, Dorotea, están las flores
que los colores los habéis hurtado
y la frígida nieve se ha quejado
de que mayores son vuestros rigores.
Quejoso está el amor, que los amores
se han remitido a vuestro pecho helado
y el sol, que en vuestros ojos abrasado
desprecia los laureles vencedores.
Quejosa está de vos naturaleza
por vuestra condición áspera y dura,
que para humana os dio tanta belleza.
O menos perfección o más blandura,
que a presumir de vos tanta dureza,
¿ cómo os pudiera dar tanta hermosura ?

* * *
Poeta

Poemas :  ¿DONDE ESTÁ LA LIBERTAD?
Donde corre el río,
El caudaloso río,
Libre del claustro del cauce, de las orillas...

¿Dónde estás tú corazón?
Donde se encuentra el pecho
¿Qué te oprime el latir?

¿Dónde está la sonrisa?
La espontánea sonrisa,
Liberta de los labios que limitam la alegria.

¿Dónde está el incontrolable llanto?
Liberto de las tragedias y júbilos de la existencia.

¿Dónde estás tú libertad?
Libre de las mazmorras,
Libre de las emboscadas del existir,
Libre de la locura.

Frederico Rego - Tradução Denize Mathias
Poeta

Poemas :  A una dama que le preguntó que tiempo corre.
El mismo tiempo corre que solía,
que nunca de correr se vió cansado;
deciros que es menor el que ha pasado,
demás de necedad, vejez sería;
o mayor o menor, hay noche y dia,
sube o declina, Filis, todo estado;
dichoso el rico, el pobre desdichado,
con que sabéis cuál fue la estrella mía.
Hay pleitos, y de aquestos grandes sumas,
trampas, mohatras, hurtos, juegos, tretas,
flaquezas al quitar, naguas de espumas;
nuevas mentiras, cartas, estafetas,
lenguas, lisonjas, odios, varas, plumas,
y en cada calle cuatro mil poetas.
Poeta

Poemas :  RECUERDOS

Tengo recuerdos con pájaros lejanos
que volvían a mis manos abiertas
para las alas de vida que llegaban
con la brisa de los sueños del infinito
despejada delante de mis ojos cerrados.

Recuerdos de mariposas que hacen sonrisas
en mi boca donde parten mis besos
amanecidos en el cuerpo augures de mujer
mi dejada en una noche de luna llena.

Recuerdos que tengo en mis manos
de esto cuerpo quedado en mi piel
con su fragancia de deseo y de amor
que te hacen siempre presente en mí.

Poeta

Poemas :  ¡ Ay, amargas soledades...
¡Ay, amargas soledades
de mi bellísima Filis,
destierro bien empleado
del agravio que la hice!
Envejézcanse mis años
en estos montes que vistes,
que quien sufre como piedra
es bien que en piedras habite.
¡Ay, horas tristes,
cuán diferente estoy del que me vistes!
¡Con cuánta razón os lloro,
pensamientos juveniles
que al principio de mis años
cerca del fin me trujistes!
Retrato de mala mano,
mudable tiempo, me hiciste;
sin nombre no me conocen
aunque despacio me miren.
¡Ay, horas tristes,
cuán diferente estoy del que me vistes!
Letra ha sido sospechosa,
que clara y oscura sirve,
que por no borrarla toda,
encima se sobrescribe.
Pienso a veces que soy otro
hasta que el dolor me dice
que quien le sufre tan grande
ser otro fuera imposible.
¡Ay, horas tristes,
cuán diferentes estoy del que me vistes!
Poeta