Poemas :  Esquizoide I
Te enferman de vida
y te curan de a poco.
Te escapas de la piel
y te vuelven a anclar en ella,
matándola, tumbándola.
Me imagino pobre y sin libros,
sin un plato de sopa en el sepulcro.
Mi mente es un mísero tragaluz
que no deja entrar a mi morada
más que el dolor de lo absoluto.
Es generosa la herida
en la oscuridad de la noche.
Y es lo único que quema.
Se deshace el tiempo igual
que se disuelve la existencia,
mientras se quiebra un espectro
entre mis parietales.
Los muros que derrumbé
son mis tesoros. Los abrazo.
Pero ya nadie los ve.
Lejos de la gente
siento más cerca sus voces.
Extrañando una mano
experimento más proximidad.
En mi ceguera, los toco.
El laberinto del que salgo
no tiene murallas,
ni césped, ni baldosas.
Sale del centro de la Tierra
donde deambulaba muerto.


©Gustavo Larsen, 23 de marzo de 2020
Poeta

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